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EVENTOS

Primeras Jornadas sobre Infancia, 1998
Trabajos presentados

          
 
 


PREVENCIÓN PARA EL BIENESTAR EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

María Elena Sánchez Azuara

En un momento de la historia de nuestra sociedad en el cual las contradicciones se agudizan y los problemas sociales se agravan, enfrentamos situaciones inéditas como por ejemplo: la criminalidad infantil, la disminución de la edad de inicio de la drogadicción, la prostitución infantil y el incremento de las violaciones a menores, entre otras.


La violencia se ha constituido como parte de nuestra cotidianeidad. Los avances tecnológicos en muchos casos se han convertido en un espacio masivo facilitador de la violencia virtual, lo cual puede llevar a experimentarla como algo natural, y a actuarla en forma real con personas reales. Múltiples son las causas que inciden desde económicas y políticas hasta subjetivas individuales. La complejidad de los factores determinantes de los problemas emergentes en la realidad actual requiere de respuestas innovadoras y de amplio alcance. Los episodios arriba señalados son solamente las pautas sobresalientes de una condición de perturbaciones y de malestares más difusos.


Se requiere por tanto, intervenir sobre todo en las edades en las cuales se estructura el malestar, y en las cuales la personalidad pierde las características positivas iniciales y se distorsiona, perdiendo así, el sentido de la propia identidad, la motivación para luchar por la vida, el sentido de la solidaridad y el respeto a los demás, a la naturaleza y a sí mismos.


La necesidad de la intervención es para evitar la generación de personalidades infelices y desilusionadas, que busquen paliativos a la propia insatisfacción y al propio sufrimiento, en la droga, la violencia, la destrucción o la autodestrucción.


Tenemos que actuar en los procesos de construcción de la identidad de los niños y los adolescentes, sin descuidar ningún aspecto, sea éste referido a lo individual psicocorporal, o a lo social, esto con el fin de salvaguardar los calores que existen basadas en el respeto, el contacto, el afecto, la ternura, elementos fundamentales para dar plenitud a la vida, y que han sido aplastadas por la dureza de la sociedad.


De ahí la necesidad de un proyecto de investigación-intervención integral, en el sentido de considerar la complejidad de las funciones del ser humano y la importancia de su desarrollo armónico. Un proyecto además, que involucre no solamente diferentes disciplinas, sino diferentes instituciones, e integrantes de la sociedad civil. Un proyecto complejo contituido como una red que integre diversos sectores.


El proyecto está orientado principalmente a la prevención primaria, a través de un trabajo dirigido a las personas adultas que intervienen en el desarrollo del niño y del adolescente, focalizando principalmente la formación y actualización de maestros y educadores.

 

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