| Oscuro. Zumbido de mosca. Primero una sola, luego varias.
Luz. Aparece el doctor Caligari. Habla un poco como merolico. Está
en un barracón de feria, anunciando el número que ahí
se va a representar.
CALIGARI
Señoras y señores, el mundo es extraño, irreconocible,
a veces. Y, como prueba, voy a presentar ahora a la ciudad y al mundo entero,
urbi et orbi, como decían los latinos, un ser nunca visto, un fenómeno.
No, no es agua seca ni saliva de la Luna, no. Es un fenómeno humano,
con cabeza, tronco y extremidades, una sola cabeza y sin alteración
corporal alguna, (aparece el sonámbulo) antes, bien proporcionado
y de talla común, en perfecto uso de sus facultades, salvo que está
dormido, y es un sonámbulo. (Con entusiasmo.) Sí, señoras
y señores, les presento a Tomasito, el sonámbulo parlante.
(Se vuelve al sonámbulo.) Tomasito, Tomasito, ¿cómo
llegaste a esta extraña condición?, ¿fue por desobedecer
a tus papás?
SONÁMBULO
Antes necesito enviar un mensaje muy urgente. Llegó al mesón
de la Pochola un hombre extraño. Se cree que es francés.
Gril asegura que no tenía cabeza. Otros dicen que sí tenía,
pero de madera barnizada. Urgente. Espero instrucciones.
CALIGARI (aparte)
Así habla, muy preocupado, anheloso. Pero no sabemos de dónde
viene ni a quién está dirigido el mensaje. Tal vez cuando
soñamos dormidos todos vamos a un mismo mundo vertiginoso, extraño
y compartido. Y los mensajes pertenecen a ese mundo, pero no podemos entenderlos
porque estamos despiertos. No sé, no sé, el universo de los
sonámbulos es insólito e irreconocible. Ya Tomasito, ya,
cálmate, ya enviaste tu mensaje, y ahora dime, ¿me oyes?
SONÁMBULO
Sí doctor, lo estoy oyendo.
CALIGARI
Dinos entonces, Tomasito, ¿te quedaste sonámbulo por desobedecer
a tus papás?
SONÁMBULO
No, fue la puerca de la Rutilia que se dejó arrastrar por no
sé que entusiasmo y cuando Venus rielaba en la Osa, goteó
sangre, pus y tetradoxina amarilla en el vaso de leche, la ponzoña
se esparció lentamente en el blanco inmaculado, cundiendo, y yo
bebí confiado.
CALIGARI
Tomasito está diciendo que doña Rutilia Parejón
de Ordorica, su esposa legítima ante Dios y ante los humanos, trató
de envenenarlo. (Al sonámbulo) ¿Y qué más sucedió?
SONÁMBULO
Sí, pero antes, tengo que enviar otro mensaje urgentísimo.
CALIGARI
Está bien, pero rapidito.
SONÁMBULO
Atención, atención. Heriberto se fue a la ciudad que no
existe. Preparen la ensalada griega y el gorila de cuerda. Cuidado con
Ponto y Ganso, los gemelos estupefactos. |
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| CALIGARI
Bien, Tomasito. ¿Y qué te sucedió cuando tomaste
el veneno?
SONÁMBULO
Necesito explicar, antes, que yo ingería a veces un medicamento
antiespasmódico y popular llamado Buscapina. La Buscapina tiene
esta acción: abre el conducto de Oddi para dar paso a los jugos
biliares y pancreáticos que participan en la digestión.Las
sales biliares, como el jabón, emulsionan las grasas.
CALIGARI
¿Y qué más? Según parece Tomasito era boticario
antes de su paso a sonámbulo. ¿Y qué más, Tomasito?,
el público está esperando.
SONÁMBULO
La puerca de la Rutilia sustituyó la Buscapina por Tetradoxina.
Esta temida sustancia es un veneno tremebundo que secreta el pez globo
o botete y actúa bloqueando los canales por los que circula el sodio,
sustancia indispensable para el uso de las señales eléctricas
del sistema nervioso. Y la muerte es muy rápida.
CALIGARI
Y entonces, tomaste el veneno y ¿qué pasó? Digo,
porque yo te veo vivito y coleando.
SONÁMBULO
En mí, por razones que desconozco, no tuvo efecto letal, sino
paradójico.
CALIGARI
Paradójico, sí. ¿Y en qué consistió
ese efecto?
SONÁMBULO
Boca reseca, cierta incontinencia urinaria, pérdida de apetito
y este estado de estupor sonambúlico. Pero, además se registró
una súbita alteración en mi percepción auditiva.
CALIGARI
¿Cuál, Tomasito, si se puede saber?
SONÁMBULO
De pronto comprendí el lenguaje que hablan las moscas.
CALIGARI
No me digas. Qué maravilla.
SONÁMBULO
Ni tanto. No es precisamente variedad de pasiones shakespearianas lo
que encuentras en el universo de la mosca.
CALIGARI
¿Nos podrías ilustrar?
SONÁMBULO
Sí, si quieres. Voy a intentar hacer traducción simultánea,
como los interpretes de la ONU.
CALIGARI (entusiasmado)
Y aquí, señoras y señores, presentamos a ustedes,
por primera vez en la historia del mundo, el lenguaje de las moscas, al
fin descifrado. |
| * Insólito artífice de la imaginación
teatral y narrativa, Hugo Hiriart (1942) es novelista, dramaturgo, ensayista,
guionista, filósofo y artista plástico. Recibió el
Premio Xavier Villaurrutia por la novela Galaor en 1972, sucedida
por Cuadernos de Gofa y La destrucción de todas las cosas.
Es el autor de más de diez piezas dramáticas, entre las cuales
destacan Minotastás y su familia, El tablero de las pasiones
de juguete, Ámbar, Simulacros y La caja, esta última
producida por la Universidad Nacional Autónoma de México.
A continuación, presentamos un fragmento de la obra El caso de
Caligari y el ostión chino, programada para estrenarse, bajo
la dirección de Antonio Castro, a principios del año próximo
en nuestro Teatro Casa de la Paz. |
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