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LEGISLACIÓN UNIVERSITARIA

Se reconoce que el proceso de enseñanza-aprendizaje requiere de la discusión colectiva en espacios que permitan una mayor

participación de los actores en dicho proceso. Las necesidades y propuestas que surjan de los análisis que se realicen en estos

espacios sustentarán las decisiones de los órganos colegiados, la gestión de los órganos personales e instancias de la Universidad y

podrán así apoyar y nutrir el trabajo que realizan profesores y alumnos.

En la Institución existen dos elementos que le confieren identidad y orientación: una estructura académica que impulsa la integración

de la docencia, la investigación y la preservación y difusión de la cultura para una mejor formación de sus alumnos y un modelo de

profesor-investigador acorde con dicha estructura. Por ello ha impulsado a lo largo de su historia el fortalecimiento de su planta

académica, cumpliendo con su objetivo de formar profesionales, en armonía con la búsqueda y adquisición de saberes, el desarrollo de

habilidades y el cultivo de los valores propios del conocimiento fundado en la crítica.

La Universidad ha generado diversos sistemas educativos, cada uno de ellos con logros importantes que sustentan la continuidad de sus

actividades. Para ser consecuente con su historia y sus avances académicos es necesario que, en el ejercicio de su autonomía, la

Universidad crezca a partir de la fortaleza institucional resultante de la diversidad que la integra y distingue en sus unidades académicas.

La Universidad Autónoma Metropolitana concibe el desarrollo del conocimiento, la formación de profesionales y la preservación y difusión

de la cultura, como tareas centrales -idénticas en importancia- de su compromiso como universidad pública. Asimismo, otorga a la

investigación un papel fundamental por su valor intrínseco y porque, estratégicamente, en ella radica el enriquecimiento de los procesos de

enseñanza-aprendizaje en todos los niveles de estudio, y el fortalecimiento de las labores de preservación y difusión de la cultura.

Los procesos de enseñanza-aprendizaje implican la participación activa y responsable de académicos y alumnos con el fin de alcanzar

una docencia de calidad. Esto demanda la continua actualización del personal académico, así como del compromiso de los alumnos

con su formación. Requiere también de la dirección de los órganos colegiados, la gestión responsable de los órganos personales e

instancias de apoyo en el marco de sus competencias y de la colaboración activa de los trabajadores vinculados a la docencia.

La revisión y modificación realizadas a las Políticas Generales conservan los principios que han orientado la función docente. Además

de incorporar el concepto de "igualdad de oportunidades" y reconocer que la docencia no es un proceso aislado, recupera sus

principios y valores, los actualiza, e incluye la experiencia de la Institución en el ámbito de la docencia.

Las Políticas Generales dan continuidad y fortalecen los valores, principios y prácticas de la Institución; también expresan el modelo

educativo que caracteriza a la Universidad y orientan la docencia en licenciatura, especialización, maestría, doctorado y cursos de

actualización.

DE LA ADICIÓN RELACIONADA CON LA MOVILIDAD DE ALUMNOS

(Aprobada por el Colegio Académico en la Sesión No. 296, celebrada el 19 de diciembre de 2007)

Ante la creciente importancia que en los últimos años ha adquirido la movilidad de alumnos en las instituciones de educación superior,

principalmente por la posibilidad que brinda para, a través del reconocimiento y apoyo mutuo entre las mismas, promover la equidad;

mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje; procurar la dimensión nacional e internacional del conocimiento, y formar

profesionales e investigadores con una amplia visión del mundo y una mejor capacidad de adaptación a los cambios, resulta necesario

para la Universidad reconocer la movilidad académica y asumirla como un elemento deseable en la formación de sus alumnos y del

fortalecimiento del sistema de educación superior en su conjunto.

Por ello, con esta adición se institucionaliza la movilidad de los alumnos de licenciatura y posgrado, con la consecuente posibilidad de

complementar su formación académica en otras instituciones de educación superior nacionales o del extranjero y, asimismo, se definen

las líneas generales de cómo debe ser concebida, regulada, promovida y desarrollada por la Universidad.

ADICIÓN DE LAS POLÍTICAS DE VINCULACIÓN

(Aprobada por el Colegio Académico en la Sesión No. 378, celebrada los días 16 y 17 de abril de 2015)

La Universidad, al desarrollar su objeto, se relaciona con los diferentes sectores de la sociedad, para lo cual la vinculación institucional

al ser una estrategia transversal a las funciones de docencia, de investigación, y de preservación y difusión de la cultura, le permite

contribuir en la atención de problemas y generación de investigación y desarrollo, innovación, producción, comercialización y

sustentabilidad, entre otros.

Las actividades de vinculación, como integradoras de las funciones sustantivas de la Universidad, además de apoyar el

posicionamiento institucional en el ámbito nacional e internacional, deben procurar que los planes, programas y proyectos académicos

que se acuerden y materialicen, se desarrollen en un ambiente donde impere el interés institucional, el libre examen y discusión de las

ideas, la libertad de cátedra e investigación, la búsqueda del conocimiento, el compromiso con la sociedad, y la diseminación oportuna

de los resultados.

La vinculación institucional se despliega en diversas modalidades, como servicio social, intercambio y movilidad académica, estancias

académicas, prácticas profesionales, capacitación de personal, emprendedurismo, acceso a infraestructura especializada, prestación

de servicios, proyectos patrocinados, proyectos conjuntos de investigación y desarrollo, licenciamiento de patentes y transferencia de

tecnología. Comprende también el impulso a modalidades de mayor complejidad, tales como la integración de alianzas estratégicas,

redes de innovación, consorcios de investigación y desarrollo, incubadoras de diversos tipos, parques científicos y tecnológicos,

cátedras industriales, organismos mixtos de desarrollo tecnológico e innovación, entre otras.

Además de apoyar el desarrollo académico, social y productivo, la vinculación debe permitir a la Universidad ampliar el abanico de

posibilidades para la obtención de bienes, derechos y demás ingresos útiles para el fortalecimiento de su objeto y el reforzamiento de

su infraestructura académica y administrativa.

La gestión de la vinculación debe ser desarrollada por profesionales, en la medida que incorpora conocimientos teóricos y prácticos

provenientes de las ingenierías, las ciencias, la tecnología y la administración, que utiliza procesos, técnicas y herramientas que

proporcionan congruencia organizacional, disciplina y método para articular de forma efectiva las capacidades institucionales con los

entornos social, público y productivo, así como para apoyarlos en la solución de sus problemas o necesidades específicas.