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LEGISLACIÓN UNIVERSITARIA

situación jurídica. La obtención de la licencia se establece como una condición necesaria para celebrar el convenio crediticio o, en

su caso, su renovación. La licencia debe ser por tiempo completo en virtud de que los estudios requerirán esa misma dedicación.

La constancia oficial de aceptación en la Institución podrá ser cualquier documento que demuestre fehacientemente un vínculo

académico entre el becario y la Institución donde se realizarán los estudios.

En el tercer Capítulo se otorga la facultad al Patronato de fijar el monto de la Beca, pero se establece como mínimo "el ingreso neto

del profesor seleccionado". Con esta delimitación se pretende no afectar la situación económica del mismo, pues las necesidades

que tendrá como becario no son menores a las que tenía como miembro del personal académico. Bajo esta idea se estimó

conveniente indicar, a nivel de Exposición de Motivos, que los aumentos salariales de carácter general a los miembros del personal

académico, deberían repercutir en la proporción adecuada al monto neto de las becas y de las prestaciones.

Se consideró conveniente aclarar que el Reglamento orienta la realización de las becas, preferentemente hacia estudios de

posgrado a nivel nacional, por los costos que implican las becas en el extranjero.

Según el artículo 22 del Reglamento, la Universidad garantizará al becario que curse estudios de posgrado en instituciones

públicas nacionales, el pago de las cuotas por inscripción y colegiaturas. Para las demás instituciones nacionales y las extranjeras,

el Rector General procurará instrumentar la celebración de convenios a fin de eximir total o parcialmente a la Institución del pago de

inscripciones y colegiaturas.

En relación al seguro médico, se consideró que respecto a los becarios en instituciones públicas nacionales, éstos se incorporarían

al Instituto Mexicano del Seguro Social con base en el Acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 10 de junio de

1987. Para becarios que cursen sus estudios en instituciones nacionales privadas o en el extranjero, la Universidad pagaría el

costo de seguros médicos oficiales o privados. En el caso de instituciones extranjeras, los seguros serían similares a los que

otorgue el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

La cancelación de becas, se consideró que debía de existir para evitar el mal uso del patrimonio de la Universidad. Se establece en

el artículo 26 fracción IV del Reglamento, como causal de cancelación de la Beca, el no haber logrado la inscripción en la

Institución de que se trate. Se consideró necesario aclarar que esta causal sólo opera siempre y cuando sea por causas imputables

al becario, y no para el caso de que la institución en donde se realicen los estudios de posgrado, cancele o cierre el programa de

estudios correspondiente. Para el caso del abandono se precisó que debe interpretarse como imputable al becario.

Se prevé la garantía de audiencia para el becario al que se pretenda cancelar la Beca y así evitar errores costosos tanto para la

Universidad como para él mismo, a través del derecho de ser oído antes de que se dicte resolución. Al respecto, se señaló que no

se requiere la presencia física del becario para la defensa del mismo. El cobro de la Beca por cancelación se justifica por dos

razones: a) en tanto la Beca se define como una cantidad de dinero otorgada en préstamo y existe la obligación de restituirla; b)

puesto que el objetivo de la Beca es lograr la superación académica y permanencia de los miembros del personal académico de la

Universidad, con la consecuencia de que si no se logra el objetivo debe pagarse la cantidad recibida más los intereses bancarios

generados.

En la redacción del artículo 36 se establecieron criterios de prioridad con respecto a los pagos, en función de la gravedad de la

causal que origine la cancelación o no renovación de la Beca, así se estimó que sólo en la hipótesis de que el miembro del

personal académico no se reincorpore a la Universidad, se exigirá el pago total e inmediato.

En cuanto a la duración de la Beca se prevé que los convenios crediticios sean celebrados anualmente y que la Beca se pueda

disfrutar hasta por tres años para doctorado, hasta por dos para maestría y hasta por uno para otros estudios de posgrado. Se

establece la competencia de los Consejos Divisionales para autorizar hasta por un año más el disfrute de la Beca, para dar solución

en los casos en que la conclusión de los estudios requieran una mayor duración. Estas disposiciones no implican que respecto de

las maestrías o de los doctorados cuyo tiempo de realización sea menor deba prorrogarse el disfrute de la Beca. En cuanto a la

renovación del convenio crediticio, sólo se otorgará por el Rector General, cuando lo autorice el Consejo Divisional y al becario se

le prorrogue su licencia sin goce de sueldo. Se consideró que los Consejos Divisionales tienen la competencia para autorizar

académicamente la renovación, después de verificar y evaluar el cumplimiento de las obligaciones a cargo del becario. Esta

competencia implica la posibilidad de no conceder tal autorización en virtud del análisis académico realizado por el Consejo

correspondiente. Se dispuso que el convenio debería celebrarse de acuerdo con el Reglamento.

Se señaló que la evaluación que realizan los Consejos Divisionales, se efectuaría en forma similar a la que llevan a cabo dichos

órganos colegiados, al conocer de los informes del sabático. En este orden de ideas, se verificaría el cumplimiento del programa

para el cual fue otorgada la Beca, así como si efectivamente se cumplió la finalidad de la superación académica.

El último Capítulo se refiere a los derechos y obligaciones de los becarios. En cuanto a los derechos, éstos son los que garantizan

al becario tal calidad, es decir, recibir su Beca, información sobre posibles afectaciones, renovar su convenio y obtener la

condonación por reincorporación. El último de estos derechos, mencionado anteriormente, viene a reiterar la finalidad de que el

becario tenga en la Beca una forma de superación académica y la Universidad una permanencia de su personal académico. Una

de las obligaciones fundamentales es la que se refiere a la dedicación de tiempo completo a los estudios por parte del becario, para

justificar el otorgamiento de una Beca, pues de no requerirse dicho tiempo los académicos pueden realizar estudios de posgrado

sin dejar de trabajar y por ende, de requerir recursos económicos. Otra se refiere a la presentación de un informe, resumen de tesis

y otros documentos y tiene la finalidad de garantizar que el becario realmente concluyó los estudios para los cuales fue becado.

En todo lo relativo a las obligaciones de los becarios, se indicó que no es potestativo de éstos el cambiar los estudios para los

cuales les fue otorgada la Beca. Asimismo, se señaló que la utilización del adverbio "oportunamente", obedece a la conveniencia

de no fijar plazos mínimos o máximos que impliquen rigidez, en virtud de que la duración de los ciclos escolares y la entrega de

resultados en las distintas instituciones puede variar.

La expresión "a satisfacción del Consejo Divisional" (artículo 39, fracción VIII), debe entenderse que otorga a dicho órgano la

facultad discrecional para ponderar y evaluar con flexibilidad, según el caso, el cumplimiento de los becarios.

Se fijó que el alcance del transitorio segundo, en ningún caso admite la retroactividad en el pago de la Beca, para trámites,

inscripciones, colegiaturas o cualquier otro gasto realizado.