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LEGISLACIÓN UNIVERSITARIA

Si durante el desarrollo de una sesión se generan cambios de los titulares de órganos personales o de instancias de apoyo,

quienes los sustituyan podrán acudir de inmediato a los órganos colegiados académicos, sin que por este hecho se afecte la

hipótesis contemplada en el artículo 8.

Cuando los representantes propietarios ante los órganos colegiados dejen de asistir sin causa justificada a tres sesiones

consecutivas o a cinco no consecutivas en el lapso de un año, se da uno de los supuestos de reemplazo. Al respecto, se precisó la

conveniencia de que la justificación o la no justificación de las faltas la determine el propio órgano colegiado previa la información

del caso correspondiente por parte del Secretario de dicho órgano, mismo que únicamente se concretaría a registrar las faltas y a

informar de las mismas una vez presentada la hipótesis.

Se estimó conveniente aclarar que cuando no se lleve a cabo una sesión por falta de quórum, no se computará como falta la

inasistencia de los integrantes al órgano colegiado correspondiente.

Las elecciones de los representantes ante los órganos colegiados académicos se sujetan a ciertas modalidades

reglamentariamente determinadas. Una de estas modalidades reglamentarias es que las votaciones se realizan por “sectores”,

término que alude concreta y separadamente al personal académico, a los alumnos y a los trabajadores administrativos, de la

misma manera en que fue empleado en el artículo 19, fracción IV del Reglamento Orgánico.

También en el término “modalidades” se refiere a otras características en las elecciones, como el caso de si los candidatos se

presentan en planillas o individualmente, que corresponde determinar al órgano colegiado académico de que se trate.

Para votar en la elección de representantes del personal académico ante los órganos colegiados se requiere “formar parte del

personal académico del Departamento en el cual se votará”. Esta expresión debe entenderse como estar contratado en la

Universidad, con adscripción al Departamento correspondiente.

Uno de los requisitos cuyo incumplimiento puede dar lugar a la nulidad de la elección es el de que ésta debe celebrarse durante el

periodo de clases. Se estimó relevante para estos efectos reglamentarios, precisar que dicho término abarca las once semanas que

el calendario escolar establece para cada trimestre. De esta manera, queda excluida la semana correspondiente a las evaluaciones

globales, misma que regularmente constituye la duodécima semana de cada trimestre.

También se estimó pertinente indicar que los cuerpos electorales establecidos en el artículo 18 tienen competencia únicamente en

relación con los ámbitos de validez del presente ordenamiento y no afectan la existencia ni las funciones de los comités electorales

contemplados en otros reglamentos.

La declaración de los candidatos electos a la que aluden los artículos 20 fracción III y 36, se entiende como una competencia cuyo

ejercicio es obligatorio para el órgano colegiado académico respectivo, una vez presentada la hipótesis normativa. Esto significa

que, de existir nulidad en las elecciones o recursos e irregularidades pendientes de solución, la hipótesis no se presenta y, en

consecuencia, no procede realizar, en dichos casos, la declaración aludida.

3.2 Funcionamiento de los órganos colegiados académicos

Dentro de este apartado, los Consejos Divisionales se diferencian de los otros órganos colegiados académicos por su instalación

anual y por las dos sesiones (al menos) que tienen que realizar durante un trimestre. En los demás aspectos, el funcionamiento de

los órganos colegiados es básicamente el mismo. Al respecto, el Colegio Académico estableció que únicamente por causa de

fuerza mayor podrán sesionar fuera de las instalaciones de la Universidad y que, para los efectos de este ordenamiento, la causa

de fuerza mayor se entiende como el acontecimiento o fuerza física inevitable, irresistible y de naturaleza objetiva que obstaculiza o

imposibilita el funcionamiento normal de los órganos colegiados en dichas instalaciones universitarias.

El sistema establecido por la legislación universitaria vigente no contempla mecanismos de sustitución de los órganos personales

en sus ausencias definitivas, con excepción de los Jefes de Departamento. Al respecto se debe precisar que reglamentariamente

los Jefes de Departamento son los únicos órganos personales que pueden ser sustituidos tanto en los casos en que el puesto se

encuentre vacante por cualquier causa (ausencia definitiva), como en los casos de ausencias temporales. Para los demás órganos

personales, normativamente sólo se contempla la sustitución en los casos de ausencias temporales.

Este sistema imposibilita la iniciación del procedimiento de designación de un Rector de Unidad cuando el puesto se encuentre

vacante, pues son los Consejos Académicos los que deben iniciar dicho procedimiento y sólo su Presidente los puede convocar a

sesión. Por tal virtud, con el propósito de que exista una solución normativa para dicho problema, en el artículo 41 se establece el

único caso en que los Secretarios de los Consejos Académicos pueden convocar a una sesión. Esto significa que los secretarios de

los restantes órganos colegiados académicos, en la hipótesis de que el cargo de Presidente se encuentre vacante, carecen de

facultad normativa para citar a sesión al órgano respectivo.

Las sesiones constituyen la base del funcionamiento de los órganos colegiados académicos y con base en ellas se llevan a cabo

los registros, actas y, en general, las formalidades correspondientes. De esta manera, en una misma sesión se pueden realizar una

o varias reuniones, pues inicia una vez determinado el quórum, mismo que se requiere únicamente para la apertura de la sesión, y

concluye hasta que se agota el orden del día correspondiente.

Al establecer en el Reglamento que cuando no se hubiere desahogado el orden del día, los presentes fijarán fecha y hora para la

reanudación de la sesión en reunión posterior, se consideró conveniente recomendar que dicha reunión se señale para la fecha

más cercana posible en atención a la importancia de los puntos pendientes y a las demás actividades institucionales. Asimismo, al

señalar las fechas de nuevas o próximas reuniones de una misma sesión, cada órgano colegiado académico procurará respetar las

fechas de reunión de los demás órganos colegiados académicos. Este mismo principio será observado por los secretarios de los

órganos colegiados académicos al momento de programar las reuniones de las comisiones que coordinan. En todos los casos se

buscará que el mayor número posible de participantes pueda acudir en la fecha a programar.

Se estimó que el contenido del artículo 50 constituye una orientación importante para los presidentes de los órganos colegiados

académicos en el sentido de realizar un mayor número de reuniones con un menor número de puntos a tratar, para efecto de

cumplir con los máximos de 3 y 9 horas señaladas. Esta orientación no se consideró obligada para el caso del Colegio Académico,

en virtud del funcionamiento y las competencias del mismo.