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Definición

La depresión es una enfermedad que puede afectar a cualquier ser humano. Se caracteriza por un cambio en el estado de ánimo, en el comportamiento o en la forma de pensar. La depresión puede llegar a perjudicar las funciones mentales y físicas de quien la padece.

La depresión es el resultado de una combinación de factores de predisposición genética aunado a factores orgánicos y psicológicos.

Generalmente se asocia la depresión con un sentimiento de tristeza o vacío; sin embargo existen personas que no tienen este sentimiento y se encuentran deprimidas. Esto ha ocasionado que muchas personas no se den cuenta de su depresión.

De igual manera, la tristeza es una estado de ánimo normal, por esto, no se puede decir que una persona que esté triste un día o por un período de tiempo a causa de alguna situación particular, está deprimida, sin embargo, cuando la tristeza y el decaimiento general del estado de ánimo es permanente, continuo, sin límite alguno, como un hecho normal, entonces la persona si está deprimida.

La depresión puede presentarse por distintas causas, sin embargo el principal motivo por el cual puede producirse, es por una pérdida. Esta pérdida puede ser la muerte de algún ser querido, la ruptura con la pareja, la pérdida del trabajo, enfermedades, problemas de empleo, problemas familiares, soledad o tensión, entre otros factores.

Síntomas

Las manifestaciones que implican un cambio en los sentimientos son:

Las manifestaciones también se expresan en la manera de pensar:

Los cambios motivacionales que pueden presentarse se refieren a:

Las manifestaciones físicas incluyen:

Tipos de depresión

Distimia: Es una forma crónica de depresión en la cual el estado de ánimo es bajo la mayor parte del tiempo.

Doble depresión: Se presenta cuando existe distimia y se sufre a la vez una situación adversa en la vida, como por ejemplo, la pérdida del trabajo o de un ser querido.

Depresión atípica: Se tiene un aspecto pasivo y sin energía, hay un aumento del apetito, hipersomnia y fatiga.

Depresión bipolar o estado maníaco depresivo: Incluye dos diferentes fases de desorden del estado de ánimo. Estas fases ocurren algunas veces sucediéndose una a la otra, pero en ocasiones existe un período de estabilidad entre ambos extremos. Los síntomas depresivos se mezclan con ansiedad, fuga de ideas, insomnio e irritabilidad. (Consultar dentro de esta página el apartado de estado maníaco-depresivo)

Trastorno afectivo estacional (TAE): Se presenta cuando existe una relación temporal entre la aparición de un trastorno depresivo recurrente y una determinada época del año (otoño o invierno).

Depresión en niños: Es una situación afectiva de tristeza mayor en intensidad y duración que ocurre en un niño. La depresión infantil se va transformando según la época evolutiva de la vida del niño. Hay veces que los niños pueden padecer depresión como reflejo de la depresión de un adulto.

Trastorno disfórico premenstrual: Sucede cuando los síntomas premenstruales se agravan, aparece en la semana anterior al período menstrual. Puede desencadenar episodios de tristeza, irritabilidad y aumento del apetito.

Depresión en el embarazo: Es común que aparezca entre el primer y tercer trimestre del embarazo.

Depresión posparto: Se inicia en cualquier momento, desde los primeros días hasta semanas después del parto, los síntomas aparecen todos los días y duran más de dos semanas; se presentan sentimientos de culpa, estados de fatiga e insomnio.

Depresión menopáusica: Aparece en la mediana edad, produce sensación de tristeza, coincidiendo muchas veces con crisis conyugales; hay ansiedad aunada a bochorno e insomnio, lo cual agrega angustia a la depresión.

Depresión en ancianos: Se presenta por la disminución de las actividades cognitivas. Los síntomas de la depresión, como pérdida de la memoria y la poca capacidad de concentración, pueden ser fácilmente atribuidos a la edad, y son confundidos con la demencia senil o incluso con la enfermedad de Alzheimer.

Estado Maníaco-Depresivo

El estado maníaco-depresivo es también conocido como enfermedad Bipolar. Es una enfermedad que produce severos cambios de ánimo yendo desde depresión, con ánimo excesivamente bajo, a la manía, ánimo excesivamente alto.

El estado Maníaco-Depresivo incluye dos diferentes fases de desorden del estado de ánimo. Estas fases ocurren algunas veces sucediéndose una a la otra, pero en ocasiones existe un período de estabilidad entre ambos extremos. Resulta importante mencionar que estos cambios no se presentan durante el mismo día, ni de uno para otro. En la fase depresiva, se experimentan los síntomas de la depresión.

Para medir el episodio maníaco deben estar presentes al menos tres de los siguientes síntomas:

Manifestaciones del Estado Maníaco-Depresivo

Síntomas de la manía (ánimo elevado o euforia)

Síntomas de depresión (ánimo bajo o decaimiento)

SUICIDIO

Las personas se suicidan justo cuando están en el punto más crítico de una depresión aguda. Se padece de una extrema desesperación, lo cual significa que la persona tiene la sensación profunda de devaluación, con la convicción de que el mundo en general y sus personajes en particular estarían mejor sin ellos.

La conducta suicida llega a presentar factores de riesgo asociados al consumo excesivo de alcohol y drogas; son también propensos a cometer suicidio personas que no tienen familiares o amigos cercanos, además, estudiantes con fallas académicas que no se pueden reconocer ante los padres, e inclusive las enfermedades terminales se consideran también factores de riesgo. Influyen además los antecedentes psiquiátricos de los padres, los problemas conyugales o las dificultades entre los padres e hijos.

Un intento de suicidio es un acto que evoluciona no fatalmente, en el cual un individuo inicia deliberadamente una conducta no habitual, sin intervención de otros, para causarse daño, por ejemplo, la ingesta deliberada de una sustancia nociva se puede emplear con el deseo de tener resultados autodestructivos. Se llaman para-suicidios a los intentos que tiene un desarrollo benigno en el cual la intención no era letal, por ejemplo, cortarse la piel.

Por lo general existe el peligro de que quien está sufriendo una depresión severa pueda muy probablemente cometer suicidio, pero no en la etapa mas severa de la depresión, cuando se cree que es mas propenso, sino cuando parezca estar comenzando a recuperarse, esto es porque las personas pueden sentirse exhaustas o indecisas para llevar a cabo el acto suicida cuando se encuentran en la cima de una depresión severa pues se encuentran sin energía y sin interés en nada; solo cuando sus niveles de energía comienzan a elevarse es cuando reúnen fuerzas para lograr quitarse la vida.

Cómo curarla

La depresión es una enfermedad que Sí tiene cura, el tratamiento de la depresión y qué tan efectivo puede ser, dependerá hasta cierto punto de la naturaleza y severidad de la depresión en cuestión.

Cuando una persona se deprime, resulta importante que reciba ayuda de una institución especializada o de un profesional. Existen diferentes alternativas para el tratamiento de la depresión. El tratamiento ha de ser abordado por profesionales de la salud, psiquiatras o psicólogos.

Las personas deprimidas necesitan de todo el apoyo posible que las anime a buscar ayuda, sobre todo si han alcanzado un estado profundo. Es importante buscar ayuda en cuanto aparezcan los primeros síntomas, ya que si el estado de la enfermedad es muy avanzado, las personas pueden estar viviendo desesperadamente, lo cual impide que comprendan que la enfermedad puede ser tratada por un especialista.

En la actualidad existen tratamientos muy eficaces para tratar esta enfermedad; la selección del tratamiento dependerá del resultado de una evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar la depresión.

La psicoterapia sola es efectiva en algunas personas con formas más leves de depresión. Las personas con depresión moderada o grave a menudo mejoran con antidepresivos o psicoterapia.