Inauguración
UNIDAD XOCHIMILCO

Palabras pronunciadas por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez, Rector General.

 Palabras pronunciadas por el Dr. Ramón Villarreal Pérez
Rector de Unidad

11 de noviembre de 1974

Arq. Pedro Ramírez Vázquez Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana

Señores Rectores de las Unidades Azcapotzalco e Iztapalapa,

Autoridades universitarias de la Universidad Autónoma Metropolitana,

Personal universitario de la Unidad Xochimilco,

Compañeras y Compañeros Estudiantes.

Representa un acto de extraordinaria importancia esta ceremonia que estamos llevando a cabo de iniciación de cursos en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. La magnitud de su trascendencia se incrementa por la sencillez y modestia de las instalaciones físicas en que empezamos nuestras labores.

Emprendemos nuestros trabajos en una atmósfera de optimismo y seguridad para el cumplimiento de los fines que nos hemos impuesto: capacitar al estudiante para el correcto manejo de las ideas, de las relaciones humanas y de las cosas, proporcionándole elementos de juicio para comprender no sólo mejor su profesión sino también, con un enfoque transdisciplinario, el ámbito total en que ésta es ejercida permitiéndole enfrentarse a la multiplicidad y complejidad creciente de problemas que caracterizan su actividad futura en un mundo de constante cambio.

A partir de este momento los estudiantes y el personal universitario formalizamos un compromiso de producir entre todos nosotros, a futuros trabajadores atentos a los problemas de las mayorías de nuestro País, e inspirados permanentemente en la búsqueda de la verdad científica.

Aprender resolviendo y resolver aprendiendo es la más sintética definición de nuestro proyecto académico. En dicha definición, está fincado el futuro desarrollo de nuestra comunidad; resulta necesario enfatizar aquí que para el logro de este desarrollo la participación crítica y activa de todos los miembros de nuestra comunidad es indispensable.

Cuando observamos las deficiencias educativas científicas y técnicas de nuestra sociedad, que generan el agudizamiento de nuestra dependencia respecto a lo exterior, entendemos la urgente necesidad de producir nuestra ciencia y nuestra técnica. No preocuparnos por la modificación de este hecho, es una falta de conciencia respecto a los más importantes problemas nacionales.

El análisis de los componentes que conforman la realidad nacional, obliga a reflexionar en el papel específico que cada uno de ellos desempeña. Dicho análisis necesariamente permite encontrar en cada una de estas partes el reflejo de los principales problemas que aquejan a la totalidad. La educación, particularmente la superior, no es ninguna excepción; los problemas que vive el País se presentan meridianamente en los centros de enseñanza. Sin embargo, la modificación de las funciones y estructuras de esta parte o de cualquier otra de las que componen el total mencionado, conducirá inevitablemente a una modificación de las funciones del resto de componentes, es decir, de la totalidad.

Los cambios de la realidad social, económica, científica, cultural y política que el País requiere, deberán tener una programación lo más completa posible; por tal debemos entender la operación sistemática del análisis científico de nuestra realidad, siempre que el conocimiento se traduzca en etapa del amplio proceso de transformación, y por ende que la acción tenga como objetivo la solución de nuestros problemas.

Servir al hombre y proteger nuestros recursos, aumentar nuestra eficiencia social, trabajar por el bienestar y producir abundancia de bienes y satisfactores, son tareas que nos comprometen permanentemente y que hacen a la investigación y al aprendizaje los medios adecuados para conseguirlos, y desarrollar una conciencia alerta, un juicio crítico, un hombre nuevo para enfrentar nuestras realidades.

La consecución de estas metas requerirán de un trabajo que no es sencillo. Las características de la alternativa que hoy ponemos en marcha, específicamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje, la convierten en una innovación dentro del funcionamiento tradicional de la enseñanza superior en México. El haber llegado a este inicio de labores planteó una serie de problemas de importancia considerable; las dificultades que implica el sostenimiento de este proceso tendrá una magnitud mayor.

La creación de un centro de enseñanza superior tiene, de suyo graves obstáculos, que se presentan desde el inicio de los proyectos hasta la operación. Cuando el planteamiento rebasa los marcos tradicionales, y no sólo se manifiesta la preocupación por satisfacer la demanda educativa a este nivel, sino particularmente por definir un método de solución a dicho problema, distinto a los tradicionales, es previsible que el número de problemas que esta actividad implica tiene y tendrá que ser considerablemente mayor.

Sin embargo, tenemos una enorme confianza en que, compartiendo esfuerzos y responsabilidades, la comunidad universitaria alcanzará las metas que hoy se fija, y las que habrá de fijarse en el futuro.

Desde esta perspectiva podemos considerar que la alternativa académica que hoy iniciamos en Xochimilco, es una propuesta programada de efectos calculados y, fundamentalmente, necesaria para enfrentar los problemas que nuestra época plantea; en este sentido es una Casa Abierta al Tiempo.

El hecho de que las funciones que la educación superior debe cubrir en el proceso de perfectibilidad de la sociedad no están claramente definidas, no imposibilita un primer intento de definición, por el contrario, lo estimula y convierte en un objetivo de corto plazo. El principio de este quehacer se presenta precisamente, en la búsqueda de adecuación de los centros de enseñanza superior a los problemas contemporáneos; labor que se ha iniciado en el país, y que facilita el análisis completo de la realidad nacional, así como la definición de los derroteros posibles hacia el cambio de ésta, cuya necesidad es inobjetable.

Encarar que complejo problema, implica, como el desarrollo mismo de la ciencia una confrontación permanente para reconocer las partes de la verdad y del conocimiento, por ello los que estamos aquí debemos permanentemente tener una actitud de continuo desarrollo y ello no es posible, si no somos profundamente una comunidad como fue definida en el medioevo la Universidad, entender y vivir lo trascendente de buscar la verdad, va más allá de los esquemas axiológicos, dogmáticos o sectarios y requiere el uso permanente de la inteligencia para que juntos -comunitariamente- seamos más aptos a encontrar el conocimiento y los más adecuados caminos para hacer nuestra historia.

En consecuencia, aprender e investigar, son elementos interrelacionados para servir a nuestra sociedad y en este trípode se levanta y se asienta esta comunidad universitaria, no sólo como doctrina sino como praxis cotidiana.

Por esto quiero agradecer profundamente, al Sr. Arq. Pedro Ramírez Vázquez, Rector General de la U.A.M., la oportunidad que nos ha brindado para adelantar esta alternativa; a los compañeros trabajadores universitarios sin cuyo compromiso y esfuerzo cotidiano no sería posible este desarrollo, y sobre todo a los compañeros estudiantes sin cuya confianza que se expresa hoy y su activa participación que esperamos permanentemente, completemos nuestra casa.

Estamos convencidos que la originalidad de nuestro proyecto resulta valiosa en si misma, ya que con ella solo pretendemos, firmemente, abrir esta Casa al Tiempo que pertenece.