XXX ANIVERSARIO
Palabras del Rector General: Luis Mier y Terán

Palabras Del Rector General Luis Mier y Terán Casanueva en la ceremonia de la entrega de Premio a la Investigación 2003 y la develación simbólica de la escultura de Manuel Felguérez en el inicio de las actividades conmemorativas al XXX aniversario de la emisión de la Ley Orgánica de la UAM

Maestro Víctor Sosa
Rector de la Unidad Azcapotzalco;

Doctor José Lema Labadie
Rector de la Unidad Iztapalapa;

Maestro Norberto Manjares
Rector de la Unidad Xochimilco;

Doctor Ricardo Solís Rosales
Secretario General;

Maestro Manuel Felguérez;

Miembros de nuestra comunidad universitaria;

Señoras y señores

El día de hoy es especialmente importante para la Universidad Autónoma Metropolitana, celebramos el inicio de los festejos de nuestros primeros treinta años de vida, y lo hacemos develando simbólicamente esta Puerta al Tiempo, escultura monumental que representa, simultáneamente, salida y entrada, final y comienzo, quicio del tiempo y por lo tanto, surgimiento del movimiento, posibilidad del cambio, invitación a la novedad y al futuro.

Es natural que los aniversarios de las instituciones sean contabilizados a partir de su funcionamiento práctico, de su operación, en nuestro caso, académica. Sin embargo, la noción así de rígida nos impediría reconocer el enorme trabajo de diseño jurídico, pedagógico, financiero y constructivo, que supuso la creación de nuestra Casa Abierta al Tiempo.

Así las cosas, la UAM dispone de treinta años de experiencia, contados y reconocidos a partir de la promulgación de nuestra Ley Orgánica; justo un 13 de diciembre, pero de 1973. A los fundadores y creadores de nuestra Institución se debe, en mucho, el éxito de su desarrollo y sus logros en los ámbitos de la docencia, la investigación y la preservación y difusión de la cultura. Es por ello que, en esta jornada, damos por iniciados los festejos conmemorativos de nuestra fundación, mismos que continuarán a lo largo de todo ejercicio 2004. La presencia de Felguérez en las tres décadas de nuestra Universidad ha sido permanente, su obra representa inequívocamente la evolución decisiva del arte contemporáneo en México en su proyección histórica, pero siempre vinculada a una tradición cultural más amplia, universal y en ello también, y sobre todo, se identifica con la idea, el espíritu que anima nuestra Casa Abierta al Tiempo.

Hace tres décadas justamente, Octavio Paz decía que las proposiciones artísticas de Felguérez, si bien quedan destinadas a ser apreciadas y percibidas por los sentidos, por la vista y el tacto, están dotadas de cierta lógica interna : <<que, en el fondo – decía el poeta-, no es distinta a la semilla que se transforma en raíz, tallo, flor, fruto>>>

En un sentido muy similar, y precisamente destacando la identidad artística siempre reconocible en Felguérez, Juan García Ponce observaba en un comentario lúcido que su producción revela <<una sorprendente obra de crecimiento. Muy pocas obras –añadía- dentro de nuestras artes plásticas se desarrollan de una manera tan orgánica como la suya. Su continuidad no parece permitir ningún rompimiento; tosas sus aparentes contradicciones se resuelven dentro de la misma totalidad, y finalmente se incorporan a ella, haciéndonos ver la asombrosa naturalidad de su crecimiento>>.

Creo que no desvirtúa la metáfora que sirve para caracterizar la obra de Felguérez si menciono aquí y ahora que las tres décadas de la UAM también representan una lógica interna de crecimiento, sin rupturas, pero en una transformación continua, y de un modo inequívoco este proceso ha sido también creativo; se explica entonces, nuestra afinidad íntima con el vocabulario visual y matérico de Felguérez y las razones, evidentes, por las que su propuesta artística es para nuestra comunidad académica, tanto como para México y el mundo, valiosa y trascendente.

Digo para México y el mundo, porque la tradición universitaria a la que pertenece la UAM es precisamente -como también la obra de Felguérez,- universal; su horizonte de realización histórica no conoce fronteras, el conocimiento que en nuestra Universidad se cultiva, el saber científico y humanístico, la formación de los futuros profesionistas e investigadores, la preservación y difusión de la cultura tienen en la UAM ese carácter amplio y vigoroso.

Es por eso que en esta ceremonia hemos querido celebrar también la entrega de los Premios de Investigación 2003. Y es que la investigación es una práctica que aun cuando se realiza en el presente mira hacia el futuro, a la posibilidad de transformar ya sea al saber mismo o a la sociedad, al aplicar en ella sus hallazgos, y contribuir a un mejor desarrollo. De esta forma encontramos una extraordinaria manera de reconocer la vitalidad de la UAM, alcanzada a lo largo de los años, pero sobre todo abierta al porvenir.

Es un placer para mí felicitar calurosamente a la maestra Irma Alejandra Zafra Ballinas quien dentro de áreas de Ciencias y Artes para el Diseño ha sido reconocida por su trabajo "Diseño para minorías. Problemas de lateralidad de la manipulación de objetos diestros por usuarios zurdos", al doctor Pedro Pereyra Padilla y a la m. en c. Edith Castillo Corona por su trabajo "Theory of finite periodics systems: General expresión and various simple and ilustrative examples", en el área de Ciencias Básicas e Ingenierías; a la m.en b. Maribel Plascencia Jatomea, al doctor Miguel Angel Olvera Novoa, al doctor José Luis Arredondo Figueroa, a la doctora Concepción Keiko Shirai Matsumoto y al doctor Gerge M. May, por su trabajo titulado "Feasibility of fishmeal replacement by shrimp head silage protein hydrolysate in Nile tilapia". Y del área de Ciencias Sociales y Humanidades al doctor Eduardo Ibarra Colado por su trabajo "La Universidad en México hoy: gubernamentalidad y modernización".

A todos ustedes gracias por hacer de la UAM un espacio en donde pensar, indagar, crear, reflexionar, resulta el fundamento de nuestras acciones. Dejo aquí estas palabras, y los invito a continuar esta celebración, para permitir que la UAM, que todos nosotros, sigamos haciendo de este espacio una Casa Abierta al Tiempo.