Semanario de la UAM. Vol. XXV No.8 22-Oct-2018

[Semanario de la UAM | 22•10•2018] 6 SOCIEDAD La colonización impidió una revolución agrícola en México: Juan José Saldaña Aquella de tipo tradicional, transmitida de padres a hijos, nunca fue formalizada E l aislamiento en el que España mantuvo a sus co- lonias y el consecuente desconocimiento que éstas tenían sobre lo que sucedía en las naciones científico y tecnológicamente más desarrolladas impidió –en el caso de México– una revolución agrícola en el siglo XVIII, ase- veró el doctor Juan José Saldaña González, académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La enseñanza en materia de herramientas avanzadas de uso en esa actividad no impulsó la economía del país, sos- tuvo al dictar la conferencia inaugural del 2do. Coloquio internacional Technical and cultural transfers in rural his- tory between Europe and the Americas (17th-20th centu- ries), en el Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el pasado 15 de octubre. Dicha formación seguía sólo los parámetros establecidos por el despotismo ilustrado borbón, dirigido a aumentar la rentabilidad de las colonias con base en la minería y la meta- lurgia y, en menor grado, al conocimiento de la flora local, la introducción de la arquitectura neoclásica y el perfecciona- miento de las artes, a la vez que la agricultura –considerada una práctica tradicional transmitida de padres a hijos indíge- nas– nunca fue establecida a partir de un adiestramiento formal, porque era despreciada por la clase dirigente. En la ponencia José Antonio Alzate y José de la Luz Gómez, dos personajes y un siglo de intentos modernizadores de la tecnología agrícola en México precisó que entre otras aportaciones y acciones emprendidas por algunos criollos en beneficio del sector campe- sino, las condiciones y los saberes locales fueron analizados para crear tratados y memorias mediante la recopilación sistematizada, por primera vez, del conocimiento existente en esa época sobre el rubro agropecuario. El especialista en historia social de la ciencia recordó que los registros de Alzate en periódicos y gacetas fueron de gran trascendencia al describir “materiales útiles para la alimentación y la producción de herramientas de uso industrial o médico, sin contar casi con antecedentes de esos estudios”. Cuando comenzó la instrucción en México faltaba infor- mación seria sobre las características particulares de la na- ción, pero debido a que se trata de uno de los territorios con mayor diversidad en recursos naturales y con una extensión considerable, los tratados en francés, inglés o alemán que abordaban temas agrícolas de otros entornos fueron utiliza- dos como libros de texto, exigiéndose a alumnos y maestros sacar de aquéllos algo aplicable a su realidad. En ese contexto, De la Luz Gómez diseñó –en favor de la sericicultura– un documento tecnológico de 452 páginas que tomaba en cuenta las costumbres de los campesinos y refería la inauguración de un centro de investigación es- pecializado, sin embargo, todos estos esfuerzos resultaron insuficientes para favorecer la modernización, ya que se re- quería de voluntad política, un factor ausente durante las tres décadas del Porfiriato, que adoptó medidas de apertu- ra plena a la importación de tecnología, tornando imposi- ble el desarrollo de la industria nacional. “Durante un siglo no ocurrió nada en el plano agrícola, sino hasta1912–con lacelebracióndelprimer congreso científico mexicano– y luego en 1915 –con el triunfo de la Revolución Mexicana–” informó en la actividad convocada por la Unidad Iztapalapa de la UAM; el Seminario de Historia Agraria Mexicana; el Groupement de Recherches Internationale Agriculture, Approvisionnement, Alimentation; la UNAM, y El Colegio de Michoacán. La UAM fue sede del 2do. Coloquio sobre historia rural entre Europa y América

RkJQdWJsaXNoZXIy NDU3NjI=