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Prólogo
El diseño en el periodo
virreinal es un estudio que contempla una revisión histórico-artística
de algunos de los acontecimientos más relevantes dentro del desarrollo
urbano iberoamericano, por decirlo con un término aglutinador que
lo identifique.
La visión de un pasado
común, con las actuales herramientas metodológicas que la
interdisciplinariedad exige, es el resultado de una tarea viva y vigorosa
que el presente libro entrega a los estudiosos del tema, fruto del trabajo
en equipo del grupo de Historia del Diseño de la Universidad Autónoma
Metropolitana/Azcapotzalco.
Reunir tipológicamente
los paradigmas del diseño virreinal americano es una complicada
labor que lleva a establecer una red de relaciones entre habitar y el habitat
y, por supuesto, a advertir las diferentes maneras de usar y vivir el espacio
con todos sus pormenores ornamentales y sustantivos.
Sin duda la integración
plástica que surge de la historia del diseño virreinal remite
a los programa arquitectónicos utilizados en las austeras edificaciones
franciscanas del siglo XVI, que se inspiraron en los modelos europeos,
siempre dentro de la necesidad creciente de adaptar en la practica la imposición
de una realidad geográfica y de una sociedad emergente a lo largo
y ancho del continente.
Adobe y palma, cantera y
tezontle, azulejo; ladrillo y madera se constituyeron en arcilla plástica
durante la reinterpretación de los diseños que se copiaban
de libros y grabados europeos.
La arquitectura y sus sistemas
constructivos, góticos románicos, renacentistas, herrerianos
o mozárabes dejaron su impronta en hierro, lo mismo en cerraduras
que chapetones, clavos, puertas y ventanas, rejas de coro y atrios. La
pátina del pasado brilla con la luz que-le imprimen, con una nueva
mirada, los autores de la presente investigación.
Sus páginas nos llevan
a evocar los encalados muros, los vetustos campanarios, los libros de coros,
la indumentaria litúrgica o la simple trama y urdimbre implícita
en la colocación de un enladrillado.
Las necesidades humanísticas
de mecenas, artífices y usuarios forman parte del proceso histórico
que consolidó un estilo. El estilo virreinal culmina lo circunstancial
y la singularidad para nutrirse con los aportes del ingenio local y las
referencias culturales que definen en su momento el perfil humano con personalidad
propia.
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