De ISMAELILLO
Hijo:
Espantado de todo,
me refugio en ti.
Tengo fe en el mejoramiento
humano, en la vida futura, en la utilidad de la
virtud, y en ti.
Si alguien te dice que estas
páginas se parecen a otras páginas, diles que
te amo demasiado para profanarte
así. Tal como aquí te pinto, tal te han visto mis
ojos. Con esos arreos de
gala te me has aparecido. Cuando he cesado de verte en una forma, he cesado
de pintarte. Esos riachuelos han pasado por mi corazón.
¡Lleguen al tuyo!
|