Juego de sombras, óleo/tela,
150x200 cm. |
Irma
Palacios
Del
10 al 31 de enero de 2002
Croquis
de localización
Medellín 28, Colonia
Roma,
México, D.F.
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Paisaje nocturno, óleo/tela,
190x150 cm. |
Tal vez
lo más sorprendente en Irma Palacios sea ese equilibrio alcanzado
entre libertad expresiva y estructuración formal y colorística.
Por eso, ante su trabajo, se nos viene a la cabeza el concepto de "perfección",
tan ajeno a la idea actual del arte.
Jorge Alberto
Manrique, 1988
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Limos de mármol,
óleo/tela, 180x140 cm. |
No es
frecuente hallarnos ante una artista que no hace más que llamarnos
al silencio de la contemplación.
Juan García
Ponce,1988
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Escritura de luz y sombra,
óleo/tela, 200x200 cm. |
La imagen mental que el
pintor abstracto plasma es un diseño, una segunda cosa, que proviene
de un inmenso e indefinido arsenal privado, conformado de cosas concretas.
Las pinturas de Irma Palacios, incluyendo sus títulos, ejemplifican
admirablemente la manera en que los circuitos sensoriales van nombrando
los elementos conforme éstos se aparecen en la tela... La pintura
de Irma Palacios está poblada de signos. Éstos no son descifrables
de causa a efecto, sino polivalentes, tal y como lo son las palabras que
arman una frase poética.
Teresa del
Conde, 1993
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Archipiélago, óleo/tela,
190x160 cm. |
Pintura
del silencio que nos convida el placer y la meditación. La artista
escucha sus voces profundas, se expresa desde dentro, logrando transformar
en materia una sensibilidad reflexiva que, con independencia de las técnicas
empleadas, se impone por su valor estético: la belleza natural que
esquiva el análisis y la interpretación, absorbiendo al espectador
en el fluir de su existencia espiritual. La imposibilidad de proferir palabra
articulada ante sus imágenes y sus formas marca el contacto de quien
tiene la fortuna de verlas, acariciarlas, contemplarlas, ser en unas y
otras.
Luis Ignacio
Sáinz, 2001
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