Bajo la lluvia 
*Nayar López 
Bajo la lluvia

Llora el cielo,

una tempestad de gotas cae sobre las rocas,
sobre ti y sobre mí,
el olor cambia, cambian los rostros y las almas,
entre las grietas, las venas renacen,
corre la sangre entre mi cuerpo y el tuyo.
Ahora, el silencio impera,
los sollozos han claudicado ante los hombres,
se interrumpió el dolor, nuestro dolor,
la herida está abierta hacia el sol, arde,
y en el camino crecen los matorrales,
curando las huellas de la vida.
El cielo calla, la tierra duerme,
los suspiros se multiplican en el estupor de la noche,
pupilas dilatadas, imperio de los sueños,
sonámbulos recuerdos merodean tu altar.
En la quietud, el frío atormenta, 
convierte en hielo al bosque y al desierto, 
y a mi sed la transforma en sed de ti, 
me desquician tus misterios y tus verdades, 
me desquicio de mi obsesión y de la tuya. 
El cielo ha despertado y la tierra empieza a girar, 
las hormigas van y vienen, cada una con su locura, 
y en el río nos encontramos, frente a frente, 
invado tus ojos buscándote, mientras las nubes vigilan, 
la sangre fluye alarmada, las multitudes se detienen y observan. 

De pronto, nuestra piel se funde y se confunde entre las grietas, 
un torbellino agita las penumbras, la tierra tiembla, 
el cielo se oscurece, las hormigas quedan sordas, 
las gaviotas desaparecen en el horizonte, 
nuevamente, el cielo ha comenzado a llorar. 


Pensamientos en París, a medio camino 

Efímero el momento, 
la vida, 
las cosas, 
las miradas, 
¿los amores?, 
¿qué perdura?, 
será la memoria, 
el recuerdo, 
un instante perdido, 
en el tiempo, 
en un beso, 
en un atardecer. 
Las palabras vuelan,
se estampan, 
quedan como postales, 
extraviadas en un collage, 
abandonado en una pared fría, 
observado de reojo, 
de un vistazo accidental. 
Perduran las rocas, 
los volcanes, 
un grito en una caverna, 
en una cama, 
en un estadio de futbol, 
una palmada de aliento, 
una caminata larga sobre mojado. 
El mar también trasciende, 
por los siglos de los siglos, 
una barca corroída por la sal, 
una playa que va y viene, 
una gaviota que hereda su desliz. 
El camino más complejo, 
es encontrar el camino, 
la meta de arranque, 
el inicio del maratón, 
de la vida, 
la razón de existir, 
el porqué de la presencia, 
en uno mismo, 
en este mundo. 
Pero no encontrarse, 
es otro tipo de reto, 
un desafío que abre mil puertas, 
mil fotografías de la vida y del mundo, 
significa observar infinitas miradas, 
sin lógica muchas de ellas. 
Caminamos sobre nubes, 
la mayoría sin sentirlo, 
pues la vida es tan frágil,
tan corta, 
que nunca sabremos en qué instante termina, 
en un sano juicio, 
en una lógica del tiempo, 
en la resistencia del cuerpo. 
Estamos, 
somos, 
¿somos?, 
seamos, 
sin esquemas, 
preámbulos, 
dogmas, 
sin fronteras. 
Hay que caminar, 
trotar, 
correr, 
volar, 
deambular, 
lo estático entume la esencia, 
provoca calambres, 
en el corazón, 
adormece la mirada, 
enfría el tacto, 
congela la alegría, 
enturbia la sangre. 

 
 
 
 
 
 
   
 

Mar de noche 

Animal de mil caras, 
compañero de la luna, 
espejo de las estrellas, 
escucha las palabras de mi esencia. 
Oscuridad es tu rostro, 
en el ocaso del momento, 
miles de misterios guardas, 
mientras la luz parpadea. 
Sobre esta fortaleza ambulante, 
más frágil que una pluma, 
me río de tu fuerza, 
me burlo de tu poder. 
Reflejo de la batalla, 
entre el hombre y tú, 
naturaleza viva y feroz, 
reina de este instante de destino. 
En silencio hablamos, 
cada quien en su idioma, 
cada quien con sus locuras, 
respetando nuestras fuerzas desiguales. 
Quisiera verte tierno y tranquilo, 
como una alfombra suave, 
llena de escalones y recovecos, 
transitable en tus entrañas. 
Quisieras verme frágil, 
a la mano para tus venganzas, 
para cobrar el daño recibido, 
heridas de siglos y eternidad.
Te propongo una tregua, 
una paz de horas, 
a conveniencia mutua, 
boleto de ida. 
Descansa mientras yo suspiro, 
respira mientras yo duermo, 
planifica mientras yo sueño, 
prepárate mientras yo despierto, 
mañana nos volveremos a ver.

*Nayar López es candidato a doctor en ciencia política por la UNAM. Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la misma institución. Es autor de La ruptura del Frente Sandinista (Plaza y Valdés/UNAM, 1996) e Izquierda y neoliberalismo de México a Brasil (Plaza y Valdés, 2001).