|
IRMA
PALACIOS
|
|
Tal
vez lo más sorprendente en Irma Palacios sea ese equilibrio
alcanzado entre libertad expresiva y estructuración formal y colorística.
Por eso, ante su trabajo, se nos viene a la cabeza el concepto de "perfección",
tan ajeno a la idea actual del arte.
Jorge Alberto
Manrique, 1988
|
|
|
|
|
 |
|
|
Limos de mármol,
óleo/tela, 180x140
cm. |
|
|
 |
|
| |
|
|
Juego de sombras, óleo/tela,
150x200 cm. |
|
No es frecuente hallarnos
ante una artista que no hace más que llamarnos al silencio de la
contemplación.
Juan García
Ponce, 1988
|
|
|
|
|
 |
|
|
Juego de aire,
óleo/tela, 150x200 cm. |
|
|
 |
|
| |
|
|
Límite de la sombra
óleo/tela,
150x190 cm. |
|
|
La imagen mental que el
pintor abstracto plasma es un diseño, una segunda cosa, que proviene
de un inmenso e indefinido arsenal privado, conformado de cosas concretas.
Las pinturas de Irma Palacios, incluyendo sus títulos, ejemplifican
admirablemente la manera en que los circuitos sensoriales van nombrando
los elementos conforme éstos se aparecen en la tela... La pintura
de Irma Palacios está poblada de signos. Éstos no son descifrables
de causa a efecto, sino polivalentes, tal y como lo son las palabras que
arman una frase poética.
Teresa del
Conde, 1993
|
|
|
|
|
 |
|
|
Paisaje nocturno,
óleo/tela, 190x150
cm. |
|
|
 |
|
| |
|
|
Encuentros, óleo/tela,
150x190 cm. |
|
Pintura del silencio que
nos convida el placer y la meditación. La artista escucha sus voces
profundas, se expresa desde dentro, logrando transformar en materia una
sensibilidad reflexiva que, con independencia de las técnicas empleadas,
se impone por su valor estético: la belleza natural que esquiva
el análisis y la interpretación, absorbiendo al espectador
en el fluir de su existencia espiritual. La imposibilidad de proferir palabra
articulada ante sus imágenes y sus formas marca el contacto de quien
tiene la fortuna de verlas, acariciarlas, contemplarlas, ser en unas y
otras.
Luis Ignacio
Sáinz, 2001
|
|
|
|
|
 |
|
|
Escritura deluz y sombra,
óleo/tela, 200x200
cm. |
|
|
|