POEMAS
*Kapka Kassabova 
Selección, traducción y nota de Enrique Moya
Espejos y alteridad en la poesía de Kapka Kassabova

La poesía de Kapka Kassabova opta por mirarse a sí misma a través de un efectivo juego de espejos y otredades plasmadas en versos de carácter transparente, llevados hasta el final del poema con habilidad y claridad.

Su poesía asume un modo particular de construir realidades alternativas sobre esos dilemas —de apariencia inofensiva, casi anecdótica— que la vida nos presenta con regularidad. Precisamente es esta parte (la que toma de las cosas de apariencia mínima su fuente de reflexión y escritura) la que ha generado los mejores textos de esta poeta búlgara que ha asumido el mundo entero como su país de nacimiento.

La alteridad, lo especular, el paradigma del otro, son otros de los aspectos sobresalientes de la poética de Kassabova. 

Así, el dilema del uno (que es el dilema del otro) y dilema el otro (en esencia, el dilema del uno) se presenta mediante el desdoblamiento (procedimiento escritural del que Platón echa mano para resolver los diversos conflictos en el escenario filosófico de sus Diálogos) de situaciones de tiempo, voces y espacio. 

El pasado como escenario del futuro: el/la que fuimos, como metáfora ontológica del que somos en potencia o en acto; del lugar que fue —pues allí estuvimos— pero que sigue siendo el mismo porque es para siempre en la memoria. El tiempo suspendido en algún lugar superior al físico, como leemos en algunos de los cuentos-ensayos de Jorge Luis Borges, y que es, por tanto, un tiempo no sustantivo sino más bien adjetival en el poema. Todos esos elementos que han generado la gran literatura de la novela intelectual, donde hay un hilo rojo que lleva hasta la solución del misterio (o, en este caso, hasta el vértice del poema), emergen de las lecturas especulares que la poeta hace de los acontecimientos o voces que nutren sus versos.

Sus textos nos revelan que los sucesos del mundo, personales o ajenos, cruciales o irrelevantes, colectivos o íntimos, como los narrados por ella con precisión y claridad, pueden ser fuente inagotable de excelentes poemas.•

   
The Argentine 

1
I went dancing in Buenos Aires.
A man with a pony tail and German looks
came up to me and said: 
"I'm from here. But everyone thinks I'm German. 
Wherever I go, I can't be local. Can you believe it? 
The tragedy of our nation".
I'm sorry, I said. 
"That's okay, he said, it's not your fault".
 

The second night, he came up to me and said:
`I can see you're in love. Love is a terrible thing.
Can't eat, can't sleep, suffer like a dog. 
Did you know that love is exile from the self.
But I have good news for you: it will pass,
you'll be happy again. Trust me, 
my wife is a psychologist.'
And you? - I asked.
`I'm a DJ. Unemployed. Can you believe it?
We live in Brazil.' 
 

The third night, he wasn't there. 
When his country finally collapsed, 
he wrote from Brazil, saying:
`Argentina is in ruins 
but I have my own show now,
where I play tango and people come to pretend 
they are dancing, happy, and in love. 
Can you believe it? 
They are all Argentines of course. 
And what have I become, you ask? 
Pornographer of exile.'
 

2
(a year and a half later)
`Welcome to the club 
of the broken-hearted, he wrote, 
I too split from my wife. She agreed _ 
she's a psychologist. 
You're angry too? 
It's normal to be angry. I tell you what: 
It could be worse. You could have lost your legs
as well. And there goes tango for you, adios. 
Luckily, you have your legs. What do you mean, too sad to dance?
Don't make it harder on yourself, chica. 

You're back in Auckland? 
I'm back in Buenos Aires.
Here I can walk around 
with my hang-dog face and blend in, 
no need to pretend 
that I am dancing, happy, and in love. 
No work for DJs here, 
but I give lessons to the club-footed,
and take their money. Then I read the paper 
and laugh. I walk everywhere, it saves 
a hell of a lot of worthless pesos. 
I walk and inspect the ruins. 
I find comfort in ruins, don't you? 
I like to sit down with a sandwich,
have a picnic, watch the dust settle
into fresh new ruins. And so on. 
But let's not turn this into a history lesson. 
 

When will you come to Buenos Aires? 
So much misery 
will cheer you up, you'll see. 

Yours, exiled from Brazil 
Carlos, DJ of the past'

El argentino

1
Fui a bailar en Buenos Aires.
Un hombre con cola de caballo y aspecto germano
Se acercó hasta mí y me dijo:
"Soy de aquí. Pero todo el mundo cree que soy alemán.
Donde quiera que voy, no puedo ser de ahí. 
¿Lo podés creer? 
La tragedia de nuestro país".
Lo siento, dije.
"No te hagás problemas", dijo, "no es tu culpa".

La segunda noche se acercó y me dijo:
"Te veo enamorada. El amor es terrible.
No podés comer, no podés dormir, sufrís 
como un perro.
¿Sabías que el amor es el exilio del yo?
Pero te tengo buenas noticias: ya te pasará,
serás feliz de nuevo. Confiá en mí,
mi esposa es psicóloga".
¿Y tú?, pregunté.
"Soy Disc Jockey. Desempleado. ¿Podés creerlo?
Vivimos en Brasil".

La tercera noche, ya no estaba.
Cuando su país finalmente colapsó,
me escribió desde Brasil, diciendo:
"Argentina está en ruinas
pero ahora tengo mi propio show,
donde toco tango y la gente viene a pretender
que bailan, felices y enamorados.
¿Lo podés creer?
Son todos argentinos, por supuesto.
¿Qué he llegado a ser yo, preguntas?
Pornógrafo del exilio".
 

2
(Año y medio después)
"Bienvenida al club 
de los corazones rotos", me escribió,
También me separé de mi mujer. Fue de mutuo acuerdo...
Es psicóloga.
¿Estás enojada también?
Es normal estar enojado. Te digo algo:
todo podría empeorar. También podrías perder 
ambas piernas. Y adiós tango para ti.
Afortunadamente, vos tenés piernas. ¿Qué querés decir?, ¿demasiado triste para bailar?
No te lo hagás más difícil, chica.

¿Estás de regreso en Auckland?
Yo he regresado a Buenos Aires.
Aquí puedo ir y venir con cara de desgraciado sin llamar la atención,
sin pretender que estoy bailando 
feliz y enamorado.
Aquí no hay trabajo para Disc Jockeys,
pero doy clases a gente con pie deforme,
y tomo su dinero. Luego leo el periódico
y río. Camino por todas partes, ahorro 
un maldito montón de devaluados pesos.
Camino e inspecciono las ruinas.
Me encuentro cómodo en las ruinas, ¿tú no?
Me gusta sentarme con un sandwich,
hacer picnic, observar cómo se asienta el polvo
en las ruinas aún frescas. Y así sucesivamente.
Pero no convirtamos esto en una lección de historia.

¿Cuándo venís a Buenos Aires?
Tanta miseria
te va a alegrar, ya lo verás.

Tuyo, exiliado de Brasil
Carlos, Disc Jockey del pasado.

My life in two parts

1
Outside my window is a row of poplars
growing from the turf of childhood.
Poplars grow in rows, never on their own.
It is Christmas. The sky is full of stars,
the branches are bare,
the wolves distant and menacing.
Now is the only time for oranges.
Their brisk fragrance fills the nails
as we lie in cold rooms high in the Balkans
dreaming of palm-trees and the world.
 

2
Outside my window is a palm-tree. 
It is winter. The sky is enormous
and the ocean follows the moon. 
Oranges are on the window-sill with other 
tropical fruit no longer of interest. 
Bright-plumed parakeets sway in the palm-tree 
and that's the only time I look up.
I lie in the low, stuffy rooms of adulthood
dreaming of poplars and the world.
Always, they come in rows. 

Mi vida en dos capítulos

1
Del otro lado de mi ventana hay una hilera de álamos
creciendo desde el césped de la niñez.
Los álamos crecen en hileras, nunca en solitario.
Es navidad. El cielo está lleno de estrellas, 
las ramas, desnudas,
los lobos lejanos y amenazantes.
Ahora es justo época de naranjas.
Su viva fragancia llena las uñas
mientras estamos tendidos en fríos cuartos en lo alto de los Balcanes
soñando con palmeras y el mundo.
 

2
Del otro lado de mi ventana hay una palmera.
Es invierno. El cielo es enorme
y el océano sigue a la luna.
Las naranjas están sobre el alféizar de la ventana
con otras frutas tropicales ahora carentes de interés.
Pericos de plumaje radiante oscilan en la palmera
justo en el instante cuando levanto la mirada.
Yo, tendida en el bajo, en el sofocante cuarto 
de la adultez
soñando con álamos y el mundo.
Siempre, vienen en hileras

   
Berlin-Mitte

I live in a haunted house.
I have lost my hunger. I have lost my sleep. 
When I sleep, my dreams are not mine.

My sense of time is unstable 
and I wait for anonymous
midnight visits. I feel that all 
that is to come is inevitable.

I have my suitcase close-by, but it's empty - 
I know I'll be surprised. I'm ready
to leave my possessions behind. 

I look for clues around the house.
But the walls are white-washed.
The ceilings are too high.
The floor has been treated with the polish 
of this new, confident century.

I sit by the narrow window remembering 
those I never knew, 
for there is no-one to remember them.
No-one remembers numbers on a plaque. 

I fear they will come one night, 
after sixty years of absence.
I will offer them the house of course, the bed, 
the kitchen table, but I fear they will say 
that what was taken from them
can never be given back. 

Berlín-Mitte*

Vivo en una casa embrujada.
He perdido el apetito. He perdido el sueño.
Cuando duermo, mis sueños no son míos.

Mi sentido del tiempo es inestable
y espero unos anónimos visitantes
de medianoche. Siento que todo
lo que está por venir es inevitable.

Mi maleta la tengo al lado, pero está vacía…
Sé que voy a estar sorprendida. Estoy lista 
para dejar mis posesiones atrás.

Busco pistas a través de la casa.
Pero las paredes han sido blanqueadas.
Los techos son demasiado altos.
El piso ha sido tratado con el pulimento
de este nuevo siglo seguro de sí mismo.

Me siento cerca de la ventanita recordando
a esos que nunca conocí,
pues nadie hay quien los recuerde.
Nadie recuerda números sobre una placa.

Temo que ellos vendrán una noche,
después de sesenta años de ausencia.
Por supuesto les ofreceré la casa, la cama,
la mesa de la cocina, pero me temo que dirán
que lo que les fue arrebatado
nunca podrá serles devuelto. 

*Barrio judío de Berlín.


 
Mirages 

Waking up in the same skin isn't enough.
You need more and more evidence
of who it is that 
wakes up in the same skin.

But what evidence? 
Reality is unreliable: a whirlwind
of dust that appears 
and disappears every day.

Your thirst stretches out its white dunes.

Every day in the dust
you distinguish

not islands but their darkness
heaped on the polished mirror of a sea.

Not doors but their shadows
slammed in the house of wind.

Not light-houses but their half-second SOS
in red, green and yellow.

Not language but languages.

Not your hand closing a curtain
but a hand.

And the day is over,
not wiser than the night in which 
you waited for something 
that came and wasn't what you'd waited for.

Espejismos

El levantarse en la misma piel no es suficiente.
Necesitas más y más evidencia
sobre quién es aquel
que se levanta en la misma piel.

Pero ¿qué evidencia?
La realidad es poco confiable: un remolino
de polvo que aparece 
y desaparece cada día.

Tu sed expande sus blancas dunas.

Cada día en el polvo
distingues

no islas sino sus oscuridades
amontonadas sobre el espejo pulido del mar.

No puertas sino sus sombras
golpeadas en la casa del viento.

No faros sino sus S.O.S. de medio segundo
en rojo, verde y amarillo.

No lenguaje sino lenguajes.

No tu mano cerrando una cortina
sino una mano.

Y el día ha terminado,
no más sabio que la noche en la cual
esperabas algo
que llegó y resultó no ser lo que esperabas. 


 
Nature morte

At midnight, in the narrow mirror 
I see a figure 
Perched on the edge of the bed.
Behind, another figure, stretched out,
sleeping or worse _ silent.
Luckily, their faces are lost in darkness.
 

The room is full of flowers, the air 
rotting with fragrance.
Today is my birthday. We remain as we are 
but nothing can stop us -
we are falling
like fruit from a midnight tree. 

If the morning comes
rose petals would cover the floor.
We would be genuinely surprised: 
so this is how long things of beauty last.
This is how much can happen
in a single night.

Nature morte*

A medianoche, en el espejo
veo una figura
colocada al borde de la cama.
Detrás, otra figura, extendida,
duerme, o peor… está en silencio.
sus rostros, por fortuna, se han perdido 
en la oscuridad.

El cuarto está lleno de flores, el aire
podrido de fragancia.
Hoy es mi cumpleaños. Seguimos siendo los mismos
pero nada puede detenernos…
vamos cayendo
como una fruta desde el árbol de medianoche.

Si llega la mañana 
pétalos de rosa cubrirían el piso.
Estaríamos realmente sorprendidos:
Así que esto es cuanto dura las cosas de belleza.
Esto es cuanto puede pasar
en un sola noche.• 

* Naturaleza muerta.

   
*
Kapka Kassabova (1974) poeta y novelista búlgara, reside en Nueva Zelanda, aunque actualmente vive en Gran Bretaña. Su primer poemario, Todos los caminos llevan al mar (All Roads Lead to the Sea), ganó el Montana Book Award en Nueva Zelanda. Ha escrito dos novelas: El amor en el país de Midas (Love in the Land of Midas) y Reconocimiento del terreno (Reconnaissance). Esta última ganó el Premio de la Mancomunidad Británica de Naciones para el área de Asia y el Pacífico Sur Oriental. Coautora de guías de viaje, con las que ha sido reconocida como escritora del año en dos ocasiones (2002-2003) con el Cathay Pacific New Zeland Travel Writer of the Year por su viaje periodístico a Nueva Delhi y Berlín. También ha ejercido la enseñanza como profesora de la Universidad de Auckland. De su último poemario, La vida de otro (Someone else's life), son los poemas que aquí presentamos. 

Enrique Moya es poeta, narrador, ensayista, promotor literario, crítico de música y literatura. Ha publicado trabajos de diversos géneros literarios en periódicos y revistas especializadas de América Latina y Europa. Entre sus libros se encuentran Memoria ovalada (Caracas, Eclepsidra, 2000, poemario bilingüe español-inglés) y Café Kafka y otros poemas vieneses (Londres-Viena, Labyrinth, 2002). Es director general del Encuentro Latinoamericano de Poesía en Viena.