EVOCACIÓN DE VASKO POPA, CAZADOR DE REFLEJOS ERRANTES
* Guillermo Landa 

Camino con el poeta Vasko Popa
Por el bulevar Revolucije
De la Blancaciudad serbia
Bajo la sombra argéntea de brácteas
Algodonosoblanquesinas de tilos
Que se abrazan en el gozo estival
Del asoleo yugoslavo
La calzada parece respirar 
Con aliento de poema
Enrumbándose a nuestro corazón.

Nos sentamos en un banco
Del parque Tasmajdan
Vasko Popa
Cateador de mitos

Fabulador de encantaciones seculares
Alquimista que trasiega
La sabiduría popular
Ávida de transmutarse en cuento.

Oigo dentro de mí al facundo
Que lanza palabras que son perdigones
Que desperdigan imágenes
Yo le bebo los conceptos
Como se apura un vaso
Con la vendimia de Negotin.

Desvalija el zurrón de la conseja
Para dar con la ciencia campesina
Descorteza lo rústico y lo aldeano
Que lo genuino y real ocultan
Casca lo humano y nos entrega
Las cáscaras abiertas
Con la mondada almendra de unos versos
Que develan del mundo el sin sentido.
 

Vasko 
Funámbulo del disparate
En medio del corazón lleva plantada
Una florida tilia milenaria
Gambusino de enigmas
Ahonda en búsqueda del cazo
Que con el sol que lo abrasa
Y la calina que lo anubla 
Se rezuma Los dos huyendo 
Astro y perol
Hasta la hoyada más profunda.

La cavazón tropieza
Con la joven verdad
Ensogada y degollada
Bajo la cordial tiliácea
Y con el tiempo pasmado
De frialdades más hondo
Que la propia existencia esmorecida. 

La introspección burlada
Se consuma la tala de la tilia
Para caldear el ánimo aterido.

Como caída del cielo una sortija
Que alguien olvidó 
La olvidada noche de bodas
Gravea en su dedo anular.

Así fue como el anillo extraviado
Encontró nueva falange 
En la mano izquierda del poeta
Para contornearla 
Y preservar en ella
Su recobrado brillo nupcial.
 

Ahora nos sentamos a la mesa
En el restorán Dva Jelena
(Los dos ciervos de la calle Skadarska)
Bebemos vino de Vershats
Brindamos por la pareja de Baco
Y Ariadna en biga de corzos
Por el alma inmortal
Y la fuerza espiritual
De los cérvidos de Transilvania
Y para recobrar los sabores
Ancestrales de la venación
Comemos venado a la cazadora
Repetimos nuestra porción
De perniles selváticos
Como un texto que vuelve sobre él.

Y Vasko me cuenta un cuento
Sobre un cuento
Había una vez un cuento
Terminaba
Antes de comenzar

Y comenzaba
Después de terminar.

Buena réplica le doy
Con el cuento de mi abuela
Que acunándome decía
Te voy a contar un cuento
Este era un gato con los pies de trapo
Y los ojos al revés
¿Quieres que te lo cuente otra vez?
 

Licaón de estirpe dacorromana,
Chozno de la Loba Latina,
Me cuentas que tu abuela
Hablaba la lengua de algodón
De frugales valacos laboriosos
Que con pastoriles fístulas y avenas
De Banato en los montes
Armaron capitanes belicosos
Contra invasiones góticas, eslavas
Y alfanjes otomanos.

Guerrillero tú mismo,
Lobezno serbio herido
En tu andadura humana
Por hitlerianas hordas,
La vejación de quislings padeciste
Y de afrentosos chetniks felonía.

No te alcanzó el pelotón de fusilamiento
En el campo de concentración de Jasenovac,
Pero un día de rejas estremecidas
Escuchaste, antes del alba,
El chasquido del tilo que crecía
En medio del corazón
De tu compañero de celda 

Cuando lo desgajó el plomo
Proditorio de los ustashi
Bendecido por San Luis Stepinac.
 

Pero tú cantas al nombre del lobo cojo
con la remota lengua de tilo
Y su divina garra herida besas.
Tú, natío de Grebenats,
Voivodina serbia, donde
la gente viene
y pasa.
No deja huellas.
Como dice Jovan Putnik.
Tú no escribes sobre el arenal
Rumano, húngaro y eslovaco
De la última guarnición austrida.
Tú escribes en serbocroata
Rescatado de la barbarie
Así el poema de tu nombre
Será inscrito sobre las derruidas marcas de Yugoslavia
Con las treinta y ocho letras del alfabeto cirílico:
BACKO POPA
Y con el arromanceado:
VASKO POPA.

Y cuando vienes a México
Escribes sobre nuestras cosas
Y sobre nuestra gente
poemas dictados por la simpatía
y una suerte de vértigo
ante el tiempo y sus encarnaciones
Como dice de ti Octavio Paz. 

Reencuentro (1981)

Aquí fue Guayangaro
Que gobernaba el caltzontzin
Zintzicha Tangaxoan II.

Aquí fue la villa de Valladolid
Porque así lo dispuso
Doña Juana la Loca.

Aquí es Morelia
Por su epónimo el guerrillero
Don José María Morelos y Pavón.

Aquí en el Hotel Villa Montaña
Sobre la loma chata y alargada
Finca de los antiguos tarascos
Vasco Popa el balcánico
Y yo Guillermo el serrano
De lenguas moribundas nos dolemos
Del ressávico y el misanteca extintos.

Sentados ante los platos ya vacíos
En que fueron servidos nuestros padres
Con los tersos indígenas lenguajes
Compartimos la última corunda
Y la última taza de café Moka
De Ziracuaretiro y Uruapan.

Con elegiano acento
Y eslava simpatía
El pjesnik Vasko Popa canta
A la cultura purépecha
Que menguante periclita: 

El beso llave*

En la ribera del Lago de Páztcuaro
Creí encontrarme
Con la más joven madre
De la lengua purépecha.

Su cuerpo estaba esculpido
En maíz y caña de azúcar.

Sus ojos eran de brasa
De su coetáneo el Paricutín
Su boca y su sexo de cobre incandescente.

Me pidió comerla
De ser hoy el último día
De su mundo y de su lengua.

Le contesté
Cáma puti mucua
(Dame un beso).

*La traducción es mía. 

Paráfrasis de "El beso llave" de Vasko Popa

Aquí, en el lugar donde se guarda algo, Páztcuaro,
A la orilla de la laguna,
Entrada al paraíso de los michuaque
Por el dios azul de las aguas custodiada, Chupi-Tirípeme,
Imaginé encontrarme con una virgen guanánchecha;
Pero vino a mi encuentro
Una diosesa comestible
Como el Teocualo azteca,
Tal vez la tía de los tules, Patzimauae,
O la que brota del fondo del agua, Zucur-auae,
Pero no, es la heredera matriarcal
De la lengua purépecha
Quien me invita a la comulgación
Bajo las especies de nixtamal y azúcar de flor
Con que fue amasado su cuerpo
De figulina ritual
Cocida en el rescoldo amoroso del Paricutín
Y el fuego solar de Curicáueri.

Al lúbrico melindre de su sexo
De magma sucumbo y a su ardorosa
Boca pido un beso que hienda
La percepción del mundo que agoniza.

Desencuentros (1991, 1994) 
con brindis póstumos

*

En la Librería Francesa de la avenida Reforma
Pregunto a Octavio Paz sobre la muerte
De nuestro entrañable amigo Vasko Popa.
Nada me contesta, se da la media vuelta
Y atraviesa el portal que conduce a la perpetuidad.

* *

Sin la compañía de Vasko Popa
No me bastara husmear
Este vasito de marrasquino de Zadar
Que se entibia entre mis manos
Exhalando fragancia de marascas
Negruzcas y agridulces de Mácarsca
Para disipar todos los terrores
Y amarulencia con que los poderes
Imperiales de toda laya
Han inflingido destrozando
A mi bienamada Yugoslavia.

* * *

¡Queridos poetas ausentes!
Bebamos un par de copas más 
De rakia hasta que el perfume ¡hum!
De ciruelas sobermejas maceradas
Con nuestros poemas 
Alegre nuestras almas gemeladas
Antes que lleguen los invasores en turno
Y renueven sus atrocidades seculares. 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

Glosario

Vershats (Vrsac), ciudad de la que fuera Provincia Socialista Autónoma de Voivodina, en la ex República Socialista Federativa de Yugoslavia, sede de la Comuna Literaria de Vrsac, integrada por creadores del libro (escritores y trabajadores gráficos) y de usuarios del mismo (trabajadores y ciudadanos, juventudes obreras, estudiantiles). Vasko Popa fue su presidente.

Quislings, colaboradores fascistas, al principio fueron chetniks.

Chetniks (cetnici), monárquicos conducidos por el coronel Draza (Dragoljub) Mihailovic se tornaron quislings.

Ustashi (rebeldes), quinta columna del Vaticano que ayudó a un movimiento separatista croata en Yugoslavia. Era un ejército nacionalista compuesto de bandas de terroristas católicos encargados de colaborar con el ejército invasor de italianos y alemanes, durante la segunda guerra mundial. Ante Pavelic, el más abyecto servidor de Hitler en los Balcanes, al frente del Estado Independiente de Croacia, apoyado por la Ustasha, emprendió una política antiSerbia acompañada de masacres, expulsiones y conversiones forzadas de serbios al catolicismo romano. El bautismo criminalmente impuesto fue aprobado canónicamente por el prelado agramita Alojzije Stepinac. 

Jasenovac, campo de concentración en donde fueron asesinadas 40,000 personas bajo el mando del franciscano Miroslav Filipovic.

La nueva Yugoslavia ya se olvidó de la resistencia antifacista durante la segunda guerra: los héroes de Kadinjaca, los bravos de Banjica y Auschwitz. El afrentoso borrón y cuenta nueva fue sancionado recientemente por la recepción oficial que el presidente croata, Franjo Tudjman, hiciera a Juan Pablo II quien, el sábado 3 de octubre de 1998, beatificó, ante su tumba en la catedral de Zagreb, al doctor Aloysius Stepinac, arzobispo de Zagreb y arzobispo metropolitano de Croacia, que sirvió en el Sabor o parlamento durante el gobierno del asesino Pavelic, agente fascista como cabeza (poglavnik) del Estado Independiente de Croacia, que incluía Bosnia y parte de Dalmacia. Stepinac ostentó el cargo de vicario apostólico supremo en el ejército ustashi por orden del Vaticano. Arrestado y procesado ante el Tribunal Supremo de Zagreb junto con otros 15 traidores fue declarado culpable de colaboración con el enemigo, de apoyar a Hitler y Mussolini, y de conspiración contra la República Federal de Yugoslavia, condenado a 16 años de prisión con trabajos forzados. A los treinta y nueve años de su muerte goza como bienaventurado en la mansión eterna y como mártir cristero en el culto de los fieles.

Pjesnik, poeta.
 
 

* Vasko Popa, uno de los poetas más representativos de Yugoslavia, nació en Grébenast, Serbia, en 1922, y murió en Belgrado durante los primeros días de enero de 1991. Estudió literatura en Belgrado, Bucarest y Viena. Se licenció en letras en la Universidad de Belgrado. En 1943 fue prisionero de los alemanes en el campo de concentración de Grossbetscherek, donde permaneció internado por varios meses. Después de la guerra, y durante varios años, fue secretario general de la Asociación Yugoslavo-Francesa. Sus obras han sido traducidas a diecinueve idiomas. Surgió a la literatura de su país en los primeros años de la década de los 50. Hasta su muerte dirigió una colección de obras contemporáneas en una editorial de Belgrado y fue miembro del Consejo de la Región Autónoma Socialista de Voivodina; también fue fundador de la Comuna Literaria de Vershats. Obtuvo varios premios literarios, entre ellos el Premio de Estado de Austria en 1967, y el Premio Avnoj, en 1979. Algunos de sus libros son: Corteza, 1953; El campo sin sueño, 1956; El cielo secundario, 1968; El país de pie, 1972; La sal de los lobos, 1975; La carne cruda, 1975; La casa a mitad del camino, 1975, y Corte, 1981.


Guillermo Landa es egresado de la Facultad de Derecho de la unam. Pertenece a la Asociación del Servicio Exterior Mexicano. Poeta bilingüe en español y francés. Ha publicado, entre otros libros, Este mar que soy yo (1964), Cahier d'amour (1979), Treintañal. Obra poética, 1964-1994 (1994) y Frutero y yo (2001).