Así en la tierra como en el infierno

 
Thomas Bernhard
El escritor austriaco Thomas Bernhard (1931-1989) se ganó un lugar destacado como novelista y dramaturgo en las letras alemanas de la segunda mitad del siglo XX. Pero no sólo cultivó la prosa y el drama, sino también la poesía. En El frío cuenta que antes de ingresar al sanatorio de Grafenhof leyó a su madre algunos de sus poemas: "...y aunque esos poemas no tuvieran valor, lo significaban todo para mí, nada significaba más para mí en el mundo, no tenía nada más, sólo la posibilidad de escribir poemas".

En 1957 publica el poemario Auf der Erde und in der Hölle (Así en la tierracomo en el infierno), que Carl Zuckmayer, crítico y escritor alemán, saludaría así: "Quizás estos poemas representan el descubrimiento más grande que he hecho en la última década en nuestra literatura... contienen los rasgos distintivos de la gran poesía moderna".

*Versiones de Ricardo Corchado y Sabina Scherzer

Un año más tarde le seguirán dos libros más de poemas: In hora mortis y Unter dem Eisen des Mondes (Bajo el hierro de la luna). Sin embargo, en 1961 una editorial austriaca rechazó el que habría sido su cuarto poemario —que continúa inédito—, con más de cien poemas, cuyo título usaría al año siguiente el joven escritor para su novela inicial. Helada lo lanzaría a la cúspide y su carrera como novelista quedaría consolidada con Amras, publicada un par de años después.
 

Bernhard no volvió a escribir poesía. Debutó como dramaturgo con su pieza Ein Fest für Boris (Una fiesta para Boris) a fines de 1970. A partir de entonces su obra poética quedaría olvidada.

En la década de los ochenta, cuando Bernhard ya se había convertido en un prominente autor de prosa y teatro, sale a la luz Ave Virgilio, con poemas escritos entre 1959-1960 pero que habían quedado inéditos. Además se reeditan los poe-marios In hora mortis y Die Irren Die Häftlinge (Los locos Los presos), este último aparecido en edición privada en 1962.

La "Nota" final que Bernhard añadió a Ave Virgilio da constancia de los autores que lo influyeron:

Ave Virgilio fue escrito en los años 59 y 60 en Inglaterra, sobre todo en Oxford, y en Sicilia, en especial en Taormi-na... En aquella época, después de terminar en el Mozar-teum, me ocupaban sobre todo, además de mis estudios de teatro, las obras de Eliot (The Waste Land), Pound, Eluard, y también César Vallejo y los españoles Rafael Alberti y Jorge Guillén.

Pero también es evidente la clara influencia de otro poeta salzburgués de portentosos poemas: Georg Trakl, a quien Bernhard admiraba.

No obstante, entre la abundante obra ensa-yística que se ha escrito y se sigue escribiendo acerca de sus novelas y piezas teatrales no se encuentra siquiera una bibliografía de su obra poética. En 1991 apareció un volumen que recoge todos sus poemas publicados en libros, revistas y antologías, excepto el que llevaría por título Helada.

Las pocas investigaciones en torno de sus comienzos líricos se empeñan en "descubrir en la obra temprana del autor los temas y motivos de la obra posterior y en describirlos y observarlos en su origen". De acuerdo con Miguel Sáenz, los poemas reflejan muy bien el talante sombrío (y religioso, o religiosamente sombrío) de su autor en los años en que éstos fueron escritos.

En su primer poemario, Auf der Erde und in der Hölle (Así en la tierra como en el infierno) —Salzburgo, Otto Müller, 1957—, están contenidos los poemas que presentamos en esta ocasión.
 

 
 
   
Der Tag der Gesichter

Morgen ist der Tag der Gesichter. Sie werden

sich erheben wie Staub

und in Gelächter ausbrechen.

Morgen ist der Tag der Gesichter, die in

die Kartoffelerde gefallen sind. Ich kann

nicht leugnen, daß ich

an diesem Sterben der Triebe schuidig bin.

Ich bin schuldig!

Morgen ist der Tag der Gesichter, die meine Qual

auf der Stirn tragen,

die mein Tagwerk besitzen.

Morgen ist der Tag der Gesichter, die wie Fleisch

auf der Kirchhosfmauer tanzen

und mir die Hölle zeigen.

Warum muß ich die Hölle sehen? Gibt es keinen anderen Weg

zu Gott?

Eine Stimme: Es gibt keinen anderen Weg! Und dieser Weg

führt uber den Tag der Gesichter,

er führt durch die Hölle.

  El día de los rostros

Mañana es el día de los rostros. 

Se alzarán como el polvo

y despedazarán entre sus risas.

Mañana es el día de los rostros que cayeron

en la tierra de las papas. No puedo negar

que soy culpable de la muerte de sus retoños.

¡Soy culpable!

Mañana es el día de los rostros que portan

en su frente mi martirio,

que poseen mi obra de cada día.

Mañana es el día de los rostros que como la carne

bailan sobre la tapia del camposanto,

mostrándome el infierno.

¿Por qué he de ver el infierno? ¿Es que no hay otro 

camino 

hacia Dios?

Una voz: ¡No hay otro camino! Y éste

lleva por el día de los rostros,

lleva a través del infierno. 

   
In den Friedhof gehn meine Füße

In den Friedhof gehn meine Füße,

tausend Jahre in den Friedhof hinein,

in die Erde, die nachg dem Mörtel der Geister

nach den Fingern der Zigeuner.

In den Friedhof gehn meine Füße,

tausend Jahre in den Friedhof hinein,

in den Wind,

in die Stimmen der Erde.

In den Friedhof gehn meine Füße,

tausend Jahre in den Friedhof hinein,

in den Brunnen des Lärms,

in das Fleisch,

in die Steine, die atif den Herzen liegen und sie erdrücken,

in die schwarzen Krüge,

aus denen der Wein

der Selcher und Totengräber

der Wein der Bauerngöttr heraufsteigt.

  Al cementerio van mis pies

Al cementerio van mis pies,

por mil años entran al cementerio,

a la tierra que huele al mortero de las ánimas

y a los dedos de los gitanos.

Al cementerio van mis pies,

por mil años entran al cementerio,

al viento,

y a las voces de la tierra.

Al cementerio van mis pies,

por mil años entran al cementerio,

a la fuente del ruido, 

a la carne,

a los pesares que hay en los corazones y los oprimen,

y a los cántaros negros

de los que el vino

de los ahumaderos y los enterradores,

el vino de los dioses campesinos

va ascendiendo.

   
Im Garten der Mutter 

Im Garten der Mutter 

sammelt mein Rechen die Sterne, 

die hcrabgefallen sind, während ich fort war. 

Die Nacht ist warm und meine Glieder 

strömen die grüne Herkunft aus, 

Blumen und Blätter, 

den Amselruf und das Klatschen des Webstuhls. 

Im Garten der Mutter 

trete ich barfuß auf die Schlangenkopfe, 

die durch das rostige Tor hereinschaun 

mit feurigen Zungen.

Ich weiß, daß in den Büschen die Seelen sind

Ich weiß, daß in den Büschen die Seelen sind

von meinen Vätern,

im Korn

ist der Schmerz meines Vaters

und im großen schwarzen Wald.

Ich weiß, daß ihre Leben, die ausgelöscht sind

vor unseren Augen,

in den Ähren eine Zuflucht haben,

in der blauen Stirn des Junihimmels.

Ich weiß, daß die Toten

die Bäume sind und die Winde,

das Moos und'die Nacht,

die ihre Schatten

auf meinen Grabhügel legt.

  En el jardín de la madre

En el jardín de la madre

junto con mi rastrillo los astros 

que cayeron mientras estaba ausente.

La noche es cálida y mis miembros

despiden aquel origen verde,

flores y follaje,

el grito del mirlo y el rechinar de un telar.

En el jardín de la madre

piso con mis pies desnudos las testas de las serpientes

que a través del portón mohoso se asoman

con sus lenguas de fuego.

Sé que entre los arbustos moran las almas 

Sé que entre los arbustos moran las almas,

las de mis padres,

en la semilla

está el dolor de mi padre

y en el gran bosque negro.

Sé que sus vidas extintas ante nuestros ojos

hallaron un refugio

en las espigas,

en la frente celeste del cielo de junio.

Sé que los difuntos son

los árboles y los vientos,

el musgo y la noche

que abriga mi tumba

con su sombra.

   
Biographie des Schmerzes

Wo ich gestern geschlafen habe, ist heute Ruhetag. Vor dem Eingang

stehen die Stühle übereinander und keiner, den ich nach mir

frage, hat mich gesehen.

Die Vögel sind aufgeflattert, um mein Gesicht in die Wolken

zu zeichnen über meinem Haus und über dem Garten der Toten.

Ich habe mit den Toten gesprochen und von der Gitarre der Welt

geredet, die ihre Münder nicht mehr erzeugen und ihre Lippen,

die eine Sprache sprechen, die den Hund meines Vetters kränkt.

Die Erde spricht eine Sprache, die keiner versteht,

denn sie ist unerschöpflich _ ich habe Sterne und Eiter aus ihr gerissen

in den Verzweiflungen

und Wein getrunken aus ihrem Krug,

der aus meinen Schmerzen gebrannt ist.

Diese Straßen führen in die Verbannung. Ich höre Gott

hinter einer Glasscheibe und den Teufel in einem Lautsprecher

und beide erreichen zusammen mein Herz, das den Niedergang der Seelen verkündet.

Unaufhörlich wirbelt das Laub in die Gassen

und richtet Zerstörung an unter den Denkmälern.

Ich möchte im Oktober vom Grün träumen.

Unter der Haustür steht ein Gebot angeschlagen, das Gebot:

DU SOLLST NICHT TÖTEN

_ in der Zeitung aher stehen jeden Tag drei Morde,

die von mir sein könnten oder von einem meiner Freunde.

Ich lese sie wie eine Fabel,

von einem Messerstich zum andern _ ohne, daß ich mich langweile.

Während sie Fleisch und Ruhm verwechseln, schläft meine Seele

unter der Handbewegung Gottes.

  Biografía del dolor

Donde ayer dormí es hoy día de asueto. Ante la entrada

se apilan las sillas y nadie, a quien preguntó por mí, me ha visto.

Las aves han alzado el vuelo para dibujar mi cara en las nubes 

encima de mi casa y encima del jardín de los muertos.

Con los difuntos conversé y hablamos de la lira del mundo

a la que sus bocas ya no engendran, ni sus labios

que hablan una lengua que al perro de mi primo aflige. 

La tierra habla una lengua que nadie entiende

porque es inagotable —a ella le arranqué estrellas 

y podré

en medio de la desesperación

y bebí el vino de su cántaro

cocido con mis dolores.

Estas carreteras conducen al destierro. Percibo a Dios

detrás de un vidrio y al diablo en un altavoz;

ambos llegan juntos a mi corazón

que anuncia la decadencia de las almas.

La hojarasca revolotea sin cesar por las callejuelas,

causando destrozos entre los monumentos.

En octubre quisiera soñar con la hierba.

Abajo de la puerta de casa está clavado 

un mandamiento:

NO MATARÁS

Pero en el diario hay tres asesinatos cada día

que podrían ser míos o de alguno de mis amigos.

Los leo como una fábula,

de una puñalada a otra, sin aburrirme.

Mientras confunden la carne y la fama

mi alma duerme bajo el movimiento de la mano 

de Dios.

   
Qual

Ich sterbe vor der sonne und

vor dem Wind und vor den Kindern, die sich um den Hund streiten, ich sterbe

an einem Morgen, der zu keinem Gedicht werden kann; nur traurig und grün und endlos

ist dieser Morgen... Vater und Mutter stehn auf der Brücke und glauben,

ich komme aus der Stadt, und bringen mir nichts

als ihre zerfallenen Frühlinge in großen Körben und sehen mich _

und sehen mich nicht, denn

ich sterbe vor der Sonne.

Eines Tages werde ich die Büsche nicht mehr sehen, und das Gras

wird meiner Schwester Traurigkeit annehmen. Der Torbogen

wird schwarz sein und der Himmel nicht mehr

unerreichbar

für meine Verzweiflungen... An einem Tage werde

ich alles sehen und vielen die Augen auslöschen

in der Frühe...

Dann bin ich wieder unter den Jasminbüschen und

sehe dem Gärtner zu, wie er die Toten ordnet in den Beeten...

Ich sterbe vor der Sonne _

Ich bin traurig, weil es immer wieder Tage gibt, die nicht mehr kommen... Nirgendwohin.

  Martirio

Ante el sol estoy muriendo 

y ante el viento y ante los hijos que se disputan 

al perro.

Estoy muriendo en un amanecer que no puede ser 

un poema;

sólo triste, verde e infinito es este amanecer... mi padre y mi madre

están en el puente, creyendo que vengo de la ciudad;

no me traen nada más que sus primaveras desmoronadas en grandes cestos y me miran—

pero no me ven 

porque estoy muriendo ante el sol.

Algún día ya no veré más los arbustos y la hierba acogerá

la tristeza de mi hermana. El arco del portón

se pondrá negro y el firmamento ya no será inasequible

para mi desesperación... En un día

veré todo y por la mañana apagaré los ojos 

de muchos...

Después vuelvo a estar entre los jazmines,

mirando al jardinero cómo ordena a los difuntos 

en las eras...

Ante el sol estoy muriendo.

Estoy triste porque de nuevo hay días que ya no vendrán... A ninguna parte. 

   
In einen Teppich aus Wasser

In einen Teppich aus Wasser

sticke ich meine Tage,

meine Götter und meine Krankheiten.

In einen Teppich aus Grün

Sticke ich meine roten Leiden,

meine blauen Morgen,

meine gelben Dörfer und Honigbrote.

In einen Teppich aus Erde

sticke ich meine Vergängnis.

Ich sticke meine Nacht hinein

und meinen Hunger,

meine Trauer

und das Kriegsschiff meiner Verzweiflungen,

das hinübergleitet in tausend Gewässer,

in die Gewässer der Unruhe,

in die Gewässer der Unsterblichkeit.

  En una alfombra de agua

En una alfombra de agua

bordo mis días,

mis dioses y mis males.

En una alfombra de hierba

bordo mis penas de rojo,

mis mañanas de azul,

mis aldeas de amarillo y mis panes de miel.

En una alfombra de tierra

bordo mi fugacidad.

Allí bordo mi noche,

mi hambre, 

mi duelo

y el barco bélico de mis desesperaciones

que surca un millar de aguas,

las aguas de la inquietud,

las aguas de la inmortalidad.

   
Vor dem Dorf

Die Gesichter, die aus dem Feld tauchen, fragen

mich nach der Rückkunft.

Mein Schrei stört nicht die Schwalbe,

die auf dem zerbrochenen Ast hockt. Finster

ist meine Seele, die der Wind treibt

ans Meer, zu riechen das Salz der Erde.

Meine Legende ist sterblich.

Unter dem Baum, der meinem Bruder ähnlich ist,

zähl ich die Sterne der Schiffer.

  Ante la aldea 

Las caras que emergen del campo

me preguntan por el retorno.

Mi grito no aturde a la golondrina

que se posa sobre una rama rota.

En penumbra está mi alma a la que el viento 

se lleva hasta el mar para oler la sal de la tierra.

Mi leyenda es mortal.

Debajo del árbol que semeja a mi hermano

me pongo a contar los astros de los navegantes.


 
*Sabina Scherzer (Viena, 1966) realizó estudios de sociología, filología alemana y española en la Universidad de Viena. Fue profesora del Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras de la unam. En la actualidad imparte cursos de alemán para extranjeros en su ciudad natal.

Ricardo Corchado (ciudad de México, 1971) cursó estudios de lengua y literatura alemana en la Universidad Nacional Autónoma de México. Se trasladó a Viena con una beca del Servicio de Intercambio Austriaco (öad), donde reside desde 1996. En colaboración con Sabina Scherzer tradujo el poemario bilingüe Resonancias/Nachklënge. Nueva poesía austriaca (Ediciones Arlequín/Fonca, 1996). En la actualidad traduce un poemario de un escritor turco-austriaco. Sus traducciones del alemán han sido publicadas en diversas revistas y suplementos de circulación nacional.