El antigarridismo: Tabasco, 1935

* Gabriela Contreras Pérez

En el estado de Tabasco se vivió durante casi quince años bajo el dominio de un hombre: Tomás Garrido Canabal. Su habilidad política fue una condición para prolongar su permanencia en el medio político no sólo local, sino nacional. Las reformas impulsadas en su entidad, la firmeza de sus convicciones, sus líneas de acción política provocaron reacciones muy diversas; muchos lo alabaron, otros padecieron su inflexibilidad, en algunos casos la adhesión era resultado más del temor que de la convicción.

La lectura que se puede hacer de su ejercicio político abarca un espectro muy amplio. Se ha escrito mucho acerca de sus éxitos, de la forma en que consiguió erradicar el alcoholismo, combatir el "fanatismo" religioso, impulsar el proyecto de educación racionalista. En cambio, poco se ha dicho de los procesos que en su contra se gestaron. Más aún a éstos se les ha descalificado por el método sencillo de atribuir a sus opositores intenciones destructoras, turbias, reaccionarias. Se ha aceptado todo tipo de adjetivos y así se han dado por ciertos algunos hechos políticos. La verdad se construye con referentes que definen las líneas de análisis político y de comprensión histórica.

Es importante, desde mi punto de vista, analizar el cuadro completo de los sucesos, considerando a todos los actores participantes, teniendo en cuenta sus posiciones, sus razones, sus equívocos; sólo así podemos deconstruir los montajes históricos que tan celosamente nos han mostrado y que hemos creído. Acerca de los personajes que se opusieron a formas de dominación se ha construido y se ha aceptado todo tipo de calificativos. Así, la historia pasa a ser un desfile de víctimas y victimarios. Quisiera que en este caso las posibilidades fuesen distintas.

El presente trabajo es una narración de los hechos que llevaron a Garrido Canabal al exilio. El personaje clave en este proceso fue Rodulfo Brito Foucher.1

I. La ira tabasqueña

El siguiente apartado está integrado por algunos extractos de las versiones contrapuestas o complementarias que he recogido en torno a la llamada "expedición punitiva" a Tabasco, realizada en julio de 1935. Los testimonios seleccionados corresponden a las versiones de la señora Esperanza Brito de Martí (señalada al inicio del párrafo correspondiente como EB) y lo que narrara Alfonso Taracena al respecto (señalado con las fechas, tal como lo asienta en su texto).

Considero que lo importante de cruzar estas versiones reside en dos aspectos: primero, por el poder que tiene la historia oral para confrontar y desmitificar versiones que hemos aceptado y creído; y segundo, por la evidencia de la estructura interpretativa de ambas versiones que nos permite acceder a una amplia discusión histórica. Debe considerarse que al recoger esta historia oral, de la señora Esperanza Brito de Martí,2 se documenta una versión de la historia que de otro modo quedaría en el olvido, pues, como señala Paul Thompson, "las memorias comunitarias más fuertes son las de los grupos asediados".

II. Los relatos entrelazados

Desde fines de junio de 1935 algunos tabasqueños que siempre habían manifestado su oposición a los métodos y al dominio de Tomás Garrido Canabal, estaban ya muy activos organizándose para presentar un candidato independiente en las próximas elecciones de diputados en el estado. Rodulfo Brito Foucher siempre había sido un referente importante en esta lucha, pues la fuerza de las organizaciones garridistas había obligado prácticamente a todos los asalariados a integrarse a sus organizaciones.

En este sentido, las condiciones para los miembros del Comité Pro Reconstructor de Tabasco, del cual Brito Foucher era miembro, se hicieron más difíciles. Habían recibido aviso formal por parte del Jefe de la Zona Militar, Pilar R. Sánchez, de que debían desalojar la casa en la que se reunía dicho comité. Se señala en una carta a Brito Foucher:

"Durante más de dos horas se trató de convencer al C. Jefe de la Zona para obtener una prórroga […] pero fueron vanos todos los esfuerzos porque nuestro interlocutor se mantuvo firme en su determinación, alegando que tiene órdenes estrictas del C. Presidente de la República para proceder en la forma indicada." Es decir, los miembros del comité decidieron permanecer unidos hasta que Brito pudiese de alguna manera arreglar la situación "…o hasta que las tropas federales nos echen por la fuerza…"

Y continua la carta:

"Es necesario que sepa usted que el Gobernador del Estado está haciendo franca propaganda política a favor de un candidato que ya se le denomina como `oficial' y en ese sentido se están tratando de reorganizar las antiguas ligas y de formarse nuevos grupos con tendencia francamente política, indicándose a los ciudadanos, en forma descarada, que nuestro grupo está fracasado y que dicho candidato oficial será el que obtenga el triunfo en los próximos comicios…".3

De modo que fueron preparando un viaje a Tabasco con el objeto de iniciar su propia campaña política.

Nos dice Alfonso Taracena:

Julio 11

Con fecha de hoy unos tabasqueños dirigen un telegrama al presidente Lázaro Cárdenas anunciándole que se preparan para participar en las elecciones de diputados locales en Tabasco y en tal virtud, respetuosamente, se dirigen a él pidiéndole que gire instrucciones al ciudadano general Pilar R. Sánchez, jefe de la zona militar, ordenándole que se sirva impartir garantías. Invocan la Constitución General y hasta la del Estado. El licenciado Esteban García de Alba, oficial mayor de la Secretaría de Gobernación y el jefe del estado mayor de la Secretaría de Guerra, brigadier Luis Bobadilla, declaran que el grupo disfrutará de garantías que la ley concede. No puede darse documento más elocuente para quienes nieguen más tarde que los expedicionarios van gozando de garantías y, que si mueren algunos de ellos, no se acabará con todos como sin duda sucedería en caso de ir por cuenta propia.4

   
Julio 14

Mientras tanto, han partido en avión los veinte jóvenes tabasqueños hacia Villahermosa, a participar en las elecciones. Según los diarios [...] `el pequeño y arriesgado ejército cívico que va a jugarse una carta por la reivindicación del terruño' bajo la protección de las autoridades federales que les han prometido toda clase de garantías, fue despedido en el aeródromo por una multitud que crecía y crecía. El licenciado Rodulfo Brito Foucher, que lo encabeza, manifestó antes de partir, entre otras cosas, `que las declaraciones del señor Presidente de la República, general Cárdenas, contestando a las del general Calles, abren una nueva era en la historia de México' y va a Tabasco a convencerse de que está en lo cierto. Más tarde comunican de Villahermosa, que los expedicionarios llegaron; que los miembros de la Cooperativa de Camiones y Vehículos se negaron a prestarles sus servicios, y que las autoridades municipales tuvieron que solicitar de la Compañía de Aviación un camión que los llevara al centro de la ciudad.5

Al llegar al estado de Tabasco se encontraron en medio de la hostilidad y el temor de la gente. Para nadie era un secreto que se acercaba un fuerte problema. La gente estaba renuente a darles alojamiento, no querían hablar con ellos.

Esperanza Brito (EB): Ellos llegaron a Villahermosa para impulsar una campaña de elecciones de Diputados locales. No sé cuántos eran, posiblemente 15 o 20 muchachos y mi papá que ya no era tan muchacho, era el mayor de todos ellos. Llegaron a Villahermosa y cuando se bajaron del avión, no encontraban manera de llegar a la ciudad, no había un taxi que los quisiera llevar, no había amigos para recibirlos. Entonces, agarraron sus maletas y la emprendieron a pie. A medio camino se les acercó un taxista y les dijo `Váyanse por otro lado porque les tendieron una emboscada'. Le hicieron caso al taxista, quién sabe por qué les dio confianza y se fueron por otro camino y llegaron bien a la ciudad. Empezaron a buscar dónde alojarse y en ninguna parte los querían recibir. La gente tenía mucho miedo. Inclusive en casa de los Pedrero, que tenían familia allá, no los quisieron recibir, en ninguna parte, era horrible. Entonces un hombre humilde les ofreció su casa. Se alojaron ahí pero amontonados.

En la población de Atasta, muy cercana a Villahermosa, se detienen un poco para descansar. Ahí reciben el informe de que no habrá quien les dé alojamiento; ni la familia de los hermanos Pedrero se arriesga frente a las fuerzas de don Tomás Garrido Canabal.

El apoyo viene, reciben las llaves de la casa de Manuel Jiménez, amigo personal de Brito que por dificultades con Garrido, no se encontraba ahí.6 Deciden llegar a Villahermosa al día siguiente y pasan la noche en Atasta. En la madrugada, un oficial se acerca a la casa donde descansan y les informa que deben estar alertas ya que se prepara una celada para ellos.

Al día siguiente acuerdan ir, primero unos, hacia la casa que les han prestado. En el camino van siendo hostigados, reciben insultos, condenas, amenazas.

Desde una camioneta son atacados con metralleta. En el vehículo va el Senador por la República, Ausencio C. Cruz. La camioneta regresa y en el camino, repiten la operación. Los jóvenes apenas si alcanzan a sacar sus armas.

Julio 15

Un expedicionario, César Pedrero, estudiante de leyes, extrajo su pistola y disparó impaciente, provocando así una balacera, de la que resultaron muertos, del bando garridista, el diputado local Saltiel Córdova, que iba con un ramo de flores a su casa, aparte de dos obreros, y gravemente heridos el también diputado local Onésimo Cortés y otros diez, entre curiosos y liguistas. De los expedicionarios murieron, Manuel Brito Foucher, César Pedrero y dos más, y quedaron heridos, Alfonso Pedrero y otros cuatro o cinco [...]7

EB: Mi papá mandó a una comisión de muchachos a buscar casa. Esta comisión se fue muy temprano en la mañana. Dos horas después regresaron diciendo que no había, que nadie los quería recibir, que nadie quería darles alojamiento. El susto, el miedo; no era para menos.

La cosa era grave. Entonces mi papá decidió mandar otra comisión pero ya exigiendo a algunas de las personas con las que tenían contacto que les dieran alojamiento. Mi tío Manuel pidió ir con esa comisión entonces mi papá le dijo: `No Manuel, tú no vas'. Lo cual indignó a mi tío, que tenía 23 años y le dijo `qué crees que vengo pegado a tus faldas yo soy un hombre, no me vas a estar cuidando como chiquito. Si ellos se arriesgan, yo me arriesgo y sí voy'. Mi papá tuvo que ceder, en realidad si no para qué iba el muchacho. Le dijo: `Vete con el grupo'. Salió este grupo a buscar alojamiento, no iban a buscar enfrentamiento sino alojamiento.

Entonces, de pronto, en una calle se les atravesó un coche en una esquina, otro coche en otra esquina y empezaron a dispararles y entonces claro, hubo fuego cruzado, ellos dispararon, desde luego trataron de defenderse, pero ellos llevaban pistolas. No llevaban metralletas, ¿no? Y parece ser que estas gentes confundieron a mi tío con mi papá, porque alguien gritó: `¡Cuiden a Brito!' Y fue el que más tiros recibió: mi tío tenía 33 balas en el cuerpo.

No fue porque llegó y mató a un hombre y entonces lo mataron a él. No. Los agarraron a fuego cruzado con ametralladora. Fue una masacre, no hubo demasiados muertos, sí hubo heridos; ahí murieron cinco, mi tío Manuel, César Pedrero...

En la ciudad de Villahermosa todo era confusión. El miedo a las acciones de los garridistas no permitía a la gente reaccionar. El presidente Cárdenas siempre estuvo enterado de los hechos, reprobándolos. No estaba ya apoyando a Tomás Garrido Canabal. Pero el juego político involucra a muchos actores y en la Ciudad de México había muchos partidarios del tabasqueño y las acusaciones en contra de Brito Foucher no cesaron.

Julio 15

[...] Siguió adelante Brito Foucher para luego telegrafiar a México denunciando al senador Ausencio C. Cruz, que con una ametralladora Thompson, a bordo de un auto con varios acompañantes, los ametralló. Agrega que se trata de asesinarlos y que si el general Cárdenas no hace justicia, será que todo sigue igual. La prensa metropolitana, con extras y editoriales, hace creer que la agresión partió de los garridistas intempestivamente, sobre un grupo de civiles que en actitud pasiva pretendían ejercer sus derechos. Se ha levantado un clamor nacional, especialmente entre los estudiantes que quisieron hasta incendiar la casa donde habitan los padres de Garrido, en las Lomas de Chapultepec [...]

En la Ciudad de México, en la Universidad, se levanta una ola de protestas. Anteriormente los "Camisas Rojas" de Garrido Canabal habían tenido una escena trágica en Coyoacán, donde habían atacado a algunos feligreses, con saldo rojo.8 Ni a la ciudadanía, ni al presidente Cárdenas les parecía apropiada la conducta de los garridistas. El repudio ante los hechos tabasqueños fue generalizado; se declararon inexistentes los poderes en el estado de Tabasco.

Rodulfo Brito Foucher, ayudado por algunos paisanos, ordena gestionar el traslado de los cuerpos hacia la Ciudad de México, en donde se les recibe con múltiples expresiones de solidaridad. Es en el recinto universitario de San Ildefonso en el que se celebran las honras fúnebres.

EB: Entonces como mi papá estaba en un grupo pequeño, te digo, no iban a la guerra, iban a una campaña política, iban a hacer campaña para que uno de ellos fuera diputado federal. No era `vamos a derrocar a Garrido', sino que era vamos a imponer la democracia en el estado, entonces vamos a hacer una campaña política, una campaña de elecciones... claro que iban armados porque sabían del peligro de meterse en la boca del lobo, de un estado totalmente dominado por la fuerza y la brutalidad y tenían que ir preparados, ¿no? Pero no iban a hacer la guerra, era un grupo pequeño y mi papá decía sensatamente que era mejor salirse que resultar muerto inútilmente. Salió del estado y ahí terminó.

Claro, mientras tanto se había fomentado entre la población joven del país una inquietud muy grande acerca de lo que estaba pasando en Tabasco. Aquí se enviaron los cuerpos de los tres muchachos universitarios que habían muerto y las manifestaciones de luto fueron impresionantes.

   
Julio 16

Varias comisiones universitarias, encabezadas por los licenciados Luis Chico Goerne y J. Trinidad García, ven al secretario particular del Presidente, quien les ofrece que se hará justicia y que ya se han dado instrucciones a la Procuraduría, la que hoy envió al licenciado Ramón Medina Guzmán a iniciar las investigaciones. El rector, doctor Fernando Ocaranza, telegrafió al general Cárdenas, a Guadalajara, pidiéndole garantías para los universitarios, y hoy contesta el Presidente, que ya ordenó se las imparta la Comandancia de la Zona Militar, aparte de que se consignará a los que resulten responsables. Igual promete a los estudiantes de Jalisco, que lo ven mientras el senador Cruz llega en avión a exponer la verdad, y el gobernador tabasqueño Manuel Lastra Ortiz responde al Juez 1º de lo Penal del Distrito, que ignora en absoluto los hechos a los que se refieren las solicitudes de amparos.

Garrido presidió hoy el sepelio de sus partidarios muertos, después de ser velados en el local del Bloque de los Camisas Rojas.

El licenciado Fernando Ocaranza, entonces rector, pronuncia un discurso en honor de los muchachos. La manifestación de duelo es multitudinaria. La condena hacia los métodos violentos de los garridistas es definitiva y unánime.9

Julio 15

Todas las facultades universitarias suspendieron sus labores y muchos maestros se han incorporado a las muchedumbres estudiantiles. Los telegramas de protesta llueven en la Presidencia de la República, en las Cámaras y en los periódicos. Los antigarridistas tabasqueños radicados aquí, dicen ahora que es apócrifo el mensaje enviado a Garrido, y han elevado un memorial a la Comisión Permanente del Congreso, pidiendo la desaparición de los poderes en Tabasco; llaman a los expedicionarios, textualmente, `avanzada cardenista', y proceden a reunir óbolos.10

EB: Creo que los velaron en la preparatoria, y en las fotos que he visto [...], iban hacia el Panteón Francés de la Piedad, entonces era la Calzada de la Piedad, hoy es Cuauhtémoc, y se ve toda Avenida Juárez y todo Cuauhtémoc lleno: hombres, mujeres, niños, niñas, porque la gente llevaba sus niños, los llevaban con flores para estos jóvenes que la gente consideraba héroes.

Julio 18

Veinticinco mil personas desfilaron hoy a lo largo del corazón de la metrópoli hacia el cementerio.

EB: Entonces este mismo impacto que provocó la muerte de los muchachos y que bueno, todo mundo sabía de los desmanes del garridismo en Tabasco, porque habían llegado hasta la Ciudad de México, es decir, el día que los garridistas mataron a la gente en Coyoacán, se supo en todas partes. Entonces los chicos comenzaron a trasladarse hacia Tabasco para unirse a la causa de lo que ahora ya era "britismo", antes era antigarridismo nada más, ahora ya era britismo. Entonces llegaron muchos, ya no eran quince ya eran muchos más, pero de todos modos, jóvenes, desarmados que no había por qué exponer a que fueran acribillados como ya había sido acribillado mi tío.

Muchos no pudieron llegar porque el ejército los detenía en Veracruz. Porque se venían los muchachos desde Nuevo León, desde Sonora, de todas partes. También era una época en que una causa podía movilizar a las masas, como ahora también puede y los muchachos iban a Veracruz para de ahí ir hacia Tabasco y no los dejaban seguir. No es que los mataran ni nada de eso, simplemente no se les permitía el libre tránsito.

Julio 20

La Secretaría de Comunicaciones pretexta la Ley de Vías Generales de Comunicación para impedir la salida de dos barcos con 190 expedicionarios que tratan de ir a reforzar al licenciado Brito Foucher.11

EB: Entonces no llegaron los miles que hubieran podido llegar. Fue una cosa realmente importante muy emotiva, en donde un núcleo grande de los jóvenes quería luchar y quería alzarse en armas contra el despotismo, pero hubiera sido otra revolución y era una cosa que mi papá no quería, nunca quiso, dijo que el país no aguantaba otra revolución. Él ya había participado en la delahuertista...

III

Garrido Canabal ya había salido del país,12 iría primero hacia Guatemala y después hacia Costa Rica. El general Áureo Calles, gobernador interino, aunque garridista, no tenía la misma fuerza que Garrido.

La gente se manifestaba en favor de Brito Foucher; las expresiones de descontento hacia los Camisas Rojas aumentan hasta que, un día se le presenta el general Miguel Henríquez a Brito Foucher y le indica que, por órdenes superiores, debe trasladarlo fuera del estado. Brito acepta, tras breve discusión, solicitando al general Henríquez salir de Tabasco `en un coche sin capota, acompañado de soldado, y del mismo Henríquez... para que la gente vea que no me voy, ¡qué me llevan!'

Tras su llegada a la Ciudad de México, Brito viajó a Uruapan, Michoacán, para entrevistarse con Cárdenas. Es agosto 2 de 1935. Ahí intercambian puntos de vista. Brito confiaba aún en el presidente Cárdenas e incluso argumenta:

Expresé al señor Presidente que nosotros, al salir para Tabasco no llevábamos más conexión que las de los Ministros y Subsecretarios de su Gobierno con quienes yo hablé antes de irme y algunos de los cuales nos ayudaron con dinero para la campaña. Esto es confidencial, pero se los comunico a ustedes para su mayor regocijo. En consecuencia, expresé al señor Presidente que la única bandera que trajimos a Tabasco fue la Cardenista.

El señor Presidente tuvo la amabilidad de discutir conmigo algunas cuestiones de política general del país en relación con ideas generales sobre socialismo y sobre la cuestión de Tabasco concretamente me expresó:

1. Que nunca creyó las calumnias que se enderezaban contra nosotros.

2. Que no tiene prejuicios contra nosotros.

3. Que aprueba nuestra labor en Tabasco.

4. Que las medidas dictadas en Tabasco, no han sido inspiradas en hostilidad hacia nosotros sino en la política a la que más adelante me referiré con amplitud.13

Sin embargo, el curso de los hechos mostraba otros derroteros.

Brito Foucher permaneció en el país hasta enero de 1936. A sus compañeros los consignaron. Sus enemigos desde los tiempos de la universidad eran los aliados y soportes de Cárdenas, en particular, Vicente Lombardo Toledano; Brito Foucher dejó de recibir el apoyo del general Cárdenas. El orden político no cambiaría sustancialmente en Tabasco.

La opinión de Brito respecto a estas circunstancias se difunde a través de la prensa escrita. Lo hablado se convirtió después en una serie de artículos que no llegaron a ser publicados en su totalidad, en contra del general Cárdenas.14 Brito inició su segundo exilio partiendo hacia Alemania.

La situación en Tabasco no mejoró, si bien habían dado un golpe al garridismo, las acusaciones y hostigamiento en contra de los miembros del Comité pro Reconstrucción y de aquellos que les habían apoyado, no cesaron. Para el presidente Cárdenas, sin embargo, el saldo era favorable: había dado un golpe político certero tras el cual podría continuar consolidando su proyecto político.

En la familia Brito Foucher fueron las mujeres quienes resistieron y negociaron todos los asuntos relativos a las propiedades. Tenían en contra al nuevo gobierno, la herencia de Garrido.

La capacidad de trabajo de los antigarridistas se había traducido en la formación de más de 25 agrupaciones que no tenían relación con las Ligas de Resistencia de los Camisas Rojas. Muchos jóvenes pertenecientes al Bloque quemaron sus camisas y las colgaron amarradas cruzando por encima de los balcones. Incluso se llegaron a celebrar manifestaciones en contra de Garrido Canabal en la ciudad de Villahermosa. Las Ligas continuaron funcionando, pero fueron perdiendo sus características y dureza.15

Una vez que Brito había salido del territorio tocaba al candidato a diputado Salvador Camelo Soler ser señalado como "agitador peligroso".

Agosto 4

Ordena el licenciado Enrique Canudas Flores, juez de distrito de Villahermosa, Tabasco, la aprehensión de varios de los miembros de la expedición encabezada por el licenciado Rodulfo Brito Foucher. Se basa en que, de las investigaciones practicadas, les resultan serias responsabilidades en la muerte de siete garridistas, varios de ellos revolucionarios de 1910. Ya se pidió hoy amparo contra dicha orden de aprehensión. Al mismo tiempo, el general brigadier Miguel González Figueroa, comandante de la guarnición de Frontera, Tabasco, prohibe `al público en general, concurrir a ninguna reunión, de cualquier carácter que sea'. `La persona que contravenga esta disposición _expresa el aviso, fijado en las calles de Frontera, será consignado a las autoridades militares.' Aunque diga lo que quiera el artículo 9º constitucional, y por más que se haya proclamado que se trata de reestablecer el imperio de la Constitución en Tabasco. Puede, pues, ufanarse la expedición libertadora tabasqueña, de que entre vivas al general Cárdenas y dejándose llamar `Brigada Cardenista', haya logrado que, como dice un editorial breve de un diario, saliera (Manuel) Lastra y entrara (Áureo L.) Calles; saliera (Pilar R.) Sánchez y entrara (Miguel) Henríquez, siguiendo `el sol en su curso, los árboles verdes, el Grijalva caudaloso, las casas en pie y Garrido tan Garrido y famoso como antes'.16

Las ideas impulsadas durante todos los años en que Garrido Canabal fue el hombre fuerte de Tabasco, produjeron un imaginario social que permitió y propició el culto a la imagen de Garrido. A su regreso de la estancia en Costa Rica fue recibido con demostraciones de afecto. Su contraparte, Brito Foucher, regresó también a su estado teniendo el reconocimiento de diversos sectores de la población tabasqueña, no sólo por considerársele un hombre valiente sino, incluso, por considerársele como un libertador. De este modo, ambos personajes representan ideas distintas que estuvieron presentes en el ámbito político tabasqueño, y de muchas maneras, en el medio nacional. Calificar a uno en función de la descalificación del otro, no ha tenido más que un uso político que muy poco puede contribuir al esclarecimiento y comprensión de las ideas políticas latentes durante esos años en nuestro país..

* Gabriela Contreras Pérez (México, D.F., 1959). Es socióloga y tiene una maestría en Sociología por la UNAM, actualmente es candidato a doctora en Historia por la Universidad Iberoamericana. Es profesora-investigadora en la Universidad Autónoma Metropolitana - Xochimilco, donde se desempeña como jefa del área de investigación “Espacio social, región y organización rural”. Entre sus publicaciones destacan Mito y olvido para una disidencia política: biografía de Rodulfo Brito Foucher, en “Personajes políticos de los años treinta en México”.
[1] Rodulfo Brito Foucher (1899-1970), tabasqueño, Abogado, Masón, Director de la Escuela de Jurisprudencia; (1933); Rector de la UNAM (1942-44); Presidente del Patronato de Cruz Blanca.

[2] Entrevista G.C. - Sra. Esperanza Brito de Martí, julio, 1996.

[3] Archivo Rodulfo Brito Foucher, Caja 20. Carta de Juan Morales a Rodulfo Brito Foucher, junio 31 de 1935.

[4] Alfonso Taracena, La revolución desvirtuada, Año 1935, t. III, México Costa Amic Editor, 1966.

[5] Alfonso Taracena, op. cit. , pp. 198- 202.

[6] Manuel Jiménez junto con otros como Andrés Iduarte Foucher, Adelor Sala y otros, editaban un periódico local, Tabasco Nuevo, en el que expresaban su oposición abierta a Garrido Canabal. Ellos, junto con Rodulfo Brito Foucher, Gonzalo Martínez Escobar, Andrés Sala García, eran considerados los "más selectos contrarevolucionarios tabasqueños". Cfr. Enrique Canudas, Trópico Rojo, p. 156.

[7] Ibidem, p. 203

[8] Cfr. Carlos Martínez Assad, op. cit, p. 219 y ss.

[9] Días después el rector Ocaranza renuncia y entre los nombres que se barajan para sustituirle está el de Rodulfo Brito Foucher. La caída del rector Ocaranza está relacionada con el conflicto en Tabasco y con la amplia movilización desplegada por diferentes grupos estudiantiles, recurrentemente asociados con  grupos católicos. Finalmente, quien es nombrado Rector de la Universidad es el Lic. Luis Chico Goerne.

[10] Ibid., p. 203-204.

[11] Ibid., p. 213.

[12] Los poderes locales en Tabasco se desconocen el 23 de julio de 1935. El gobernador sustituto es el Gral. Áureo Calles. Se remueve al jefe de operaciones militares de la zona, el Gral. Pilar Sánchez y en su lugar se nombra al Gral. Miguel Henríquez Guzmán.

[13] Memorándum, sin fecha, probablemente escrito durante los primeros días de agosto de 1935, ARBF, Caja 20.

[14] Se trata de una serie de artículos que Brito escribió para ser publicados en el periódico El Día, en febrero de 1936.

[15] Sin embargo, no debe olvidarse que Tomás Garrido Canabal formó, bajo sus criterios de educación racionalista, a toda una generación para quienes estos principios  racionales significan un concepto de relación hacia los otros, hacia el estado y hacia el orden político establecido.

[16] Ibid., pp. 234-235.