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Carabela
I
Tu risa
media luna
cuelga
de mi bolsillo.
Tu sexo
carabela
naufraga
entre mis dedos.
II
La carabela es el viaje, por los pliegues de tus manos. Es hundir los
labios en la mar salada y desde ahí contemplar la comba de las velas
anchas: tu velamen de peces ambarinos, tu risa vertical que nunca (en)calla,
tu rizo tropical que me acompaña.
Puerto
Tu puerta de los placeres
ha anidado en mi camisa
y este botón que aluniza
es un menguante de risa.
Hay un vigía que no avisa
de los sargazos del puerto
hay un lágrima en celo
que nunca se volatiza.
Escalera al cielo
Esta escalera de pasos
de sueños que nunca cierran;
este silencio que ahora
va dejando un rastro de arena.
Este viaje de botella
por dentro de tu escalera;
esta mar con sus beduinos
(tu velamen, barco, carabela)
que anida suave y ajena.
Es tu cuerpo la escalera
del laberinto que encierra
mis manos que a ciegas hablan
para armar este dilema.
Luna llena
La Luna llena es el registro de tu ausencia
fecha exacta que cercena lenta;
umbral del tiempo-infierno
mapa de mi nueva soledad.
Para ti es sólo la Luna.
Para mí es una llaga en el alma.
Desierto interno
Nudo de lágrimas
perdida en esas llagas del desierto
te extraño en cada respiración.
Esta cruel separación dura y dura.
No me reconozco en los espejos
porque tus ojos se ausentan de los míos.
Caminamos dormidos, sordos, sin hambre
añorando nuestras ventanas, nuestra Luna.
El olor del abismo
nos mantendrá siempre juntos.
Tarde lluviosa
Volver a casa
y sólo encontrar
el eco de tus pasos en la escalera.
Mirar la ventana
que comunica
al crucigrama (sin resolver) de tu ausencia.
Hallarme desarmado
sin paraguas que me resguarde
de las lágrimas que anegan mi corazón.
Entropía
La soledad cae a pedazos.
Me deja atónito. Me obliga a preguntar:
¿dónde encontrar la cartografía de tu corazón?,
¿dónde el desorden de tu nombre?
Puntos
Suspensivos contra el cielo,
las nubes.
¿Son tus ojos,
tu risa,
o sólo una paradoja? |