| Esta declaración ha sido
redactada y firmada desde su inicio por un grupo de personas preocupadas,
provenientes de muy diversas formaciones; en ellas se cuentan, entre otros,
cristianos, judíos y musulmanes. Nuestra esperanza es contribuir
a una solución pacífica, negociada, del conflicto. Deseamos
un alto inmediato a la violencia y al derramamiento de sangre, un esfuerzo
valiente y paciente de todos para establecer la confianza que requiere
una verdadera paz entre el Estado de Israel y el Estado de Palestina, y
un esfuerzo sostenido por parte de la comunidad internacional para traer
la paz, la prosperidad y la democracia a toda la región.
Nuestro objetivo inmediato es obtener el apoyo a esta declaración
del más amplio espectro posible de gente con puntos de vista muy
diversos sobre este conflicto. En vista de ello nuestra declaración
no puede contener todo lo que cada uno de nosotros quisiera incluir. Pensamos
sin embargo que, por imperfecta que sea, esta declaración conjunta
surgida de personas en ambos lados del conflicto y de simpatizantes externos,
tendrá un efecto positivo. Mostrará a los moderados de ambos
lados del conflicto que no están solos y los alentará a trabajar
por la paz con justicia y compasión. A este efecto, planeamos difundir
y publicar esta declaración tan ampliamente como sea posible, tanto
mediante los medios como enviándola por correo directo a los funcionarios
gubernamentales responsables, a los estrategas políticos y a los
formadores de opinión.
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Declaración
El Conflicto Israel-Palestina:
Un llamado a la moderación
Estamos persuadidos de que toda solución justa y estable de
este conflicto debe incluir el establecimiento de un Estado palestino viable
y democrático en coexistencia pacífica con un Israel viable
y democrático con fronteras semejantes a las anteriores a 1967.
Los problemas cruciales de seguridad, trazo exacto de fronteras, desmantelamiento
de asentamientos, compensación para los colonos y los refugiados,
etcétera, deberán ser resueltos mediante negociaciones.
No tenemos ni el conocimiento ni la competencia para indicar cómo
pasar de la intolerable situación presente a la deseada y justa
solución. Sabemos que esta tarea no es sencilla; requerirá
tomar en cuenta tanto las causas del fracaso del proceso de Oslo, como
solución. Sabemos que esta tarea no es sencilla; requerirá
tomar en cuenta tanto las causas del fracaso del proceso de Oslo, como
los miedos y resentimientos resultantes que se han ido acumulando por una
y otra parte. Estamos persuadidos de que israelíes y palestinos
pueden vivir en paz, como lo hacen los alemanes y los franceses, los griegos
y los turcos, a pesar de una historia de guerras sangrientas y ocupaciones
odiosas y brutales. Requerirá un compromiso histórico en
el que cada una de las partes obtenga menos de lo que honestamente cree
que merece y mucho menos que lo que los extremistas de ambos campos están
en el momento actual dispuestos a aceptar.
Apoyamos todas las iniciativas pacíficas dirigidas a esta meta
y nos oponemos a todas las acciones encaminadas a la destrucción
o la supresión de la legitimidad de Israel, lo mismo que a la deportación,
la humillación o la subyugación, ya sea política,
económica o social, de los palestinos. Deploramos vivamente las
muertes y mutilaciones intencionadas (lo mismo que las no intencionadas)
de inocentes. Consideramos las vidas de los israelíes y palestinos
inocentes igualmente preciosas y expresamos nuestra más profunda
pena a todas las familias y amigos en duelo.
Urgimos a las dos partes a tomar medidas inmediatas, sean unilaterales
o en forma conjunta, para detener las matanzas y comenzar las negociaciones
hacia las metas descritas arriba. Apelamos a la comunidad internacional
a que aplique todos los poderes de persuasión a su alcance para
impulsar y ayudar a ambas partes a tomar estas medidas.
Aún más, pedimos a ambas partes tomen medidas unilaterales
para desarrollar la confianza y alentar a los moderados. Tales medidas
podrían incluir las siguientes:
1. Un alto inmediato al incremento de los asentamientos israelíes
fuera de las fronteras de 1967, lo mismo que a título de símbolo,
el desmantelamiento de algunos de ellos y la entrega de sus estructuras
a los palestinos. Los palestinos a su vez reciprocarían con un gesto
de alcance similar.
2. Ambas partes deberán hacer un esfuerzo inmediato mayor para
proteger a los niños de los rigores del conflicto. En particular
deberán crear las condiciones para que las escuelas funcionen y
se asegure a los niños la provisión de comidas y suministros
escolares adecuados.
3. Un alto inmediato al uso de textos, símbolos y retórica
en el discurso público y en los materiales educativos en los que
se denigra o se niega la legitimidad de la otra parte.
4. Apoyo a los contactos y a las iniciativas conjuntas de israelíes
y palestinos, tanto a nivel individual como institucional.
Pedimos a nuestros colegas de todas las nacionalidades y creencias,
lo mismo que a las organizaciones árabes, musulmanas y judías
de todo el mundo, que se unan a nosotros en la denuncia de toda solución
militar o absolutista a este conflicto, que reconozcan y proclamen la humanidad
y los sufrimientos de los dos pueblos, y que trabajen juntos por una paz
justa.
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