La palabra desnuda de la poesía Iberoamericana
*David Patlán
Cuando los inventores de la palabra desnudaron su arquetípica sabiduría eligieron a los poetas para ser sus sucesores más conspicuos y habidos; poseedores del secreto que no ha respetado tiempos ni mercados, se heredaron temas, formas y ritmos, no así las causas de su servicio con la pala-bra. Quienes encontraron en la poesía sus convicciones y heridas dieron cauce al vendaval que significa versar la escritura.

Nuestras más celebres formas de versar la palabra han dado vida en cientos, quizá miles, de páginas a sus creaciones. Los poetas latinoamericanos han vislumbrado sus fronteras impresas como un cotidiano encuentro con sus voces, los sueños y sus formas de inventar la palabra. Quizá por ello la desnudez de su poética encuentra un eco dialogante mediante el testimonio colectivo, sabedores al fin que su don no es exclusivo y que nos pertenece, que al compartirlo la dicha de la lectura se vuelve un diálogo.

Devaneos y aciertos integran Versos comunicantes (UAM-IMAC-Alforja, 2002), de entrevistas a poetas por poetas y cuya propuesta se presenta con buen tacto editorial. José Ángel Leyva ha construido con un don poético un acercamiento conversado entre poetas de nuestro presente a modo de un libro caprichoso. Son veintinueve las voces que nos otorgan un sentido geográfico de la escritura poética iberoamericana hecha en los últimos cincuenta años del siglo XX, así como de sus tótem y sus sombras.

Algunas entrevistas son luminosas, como las realizadas a Enrique González Rojo y José Santiago Naud; u opacas como la elaborada a Marosa di Giorgo. Pero más allá de intenciones, referencias y omisiones, las entrevistas cumplen con la esencia de convertirse en un vínculo de comunicación trasladado a la letra impresa para su divulgación. Cada diálogo abarca un universo de emociones: la pasión por la poesía, la burocracia cultural, el exilio, el silencio, la libertad de pensamiento, etcétera. 

Las voces de los poetas seleccionados se leen en forma ávida, alcanzando una fuerza anecdótica que tentará para mirar hacia los actos poéticos a pesar de su lontananza. Los diálogos tienen su propia metamorfosis como evocaciones a los "ismos" que influyeron y fluyen por la palabra escrita. A cada quien su poeta. A cada cual su corriente literaria. A todos la palabra que se concibe para nacer poesía.

Con este logro e intento la poesía se desnuda ante el lector no asiduo al verso. Los encuentros con sus voces, son a la vez un vínculo con la creación y con la palabra de Iberoamérica. Sin embargo, no es un encuentro con la celebridad cultural o con la fama literaria, se trata en todo caso de un reconocimiento a la calidad poética.

Durante las entrevistas se puede entrever la importancia de la formación poética, así como del influjo burocrático o la disidencia al mismo. También brotan infatigables, ya sea por referencia o por intención, nombres que han construido la vida cultural del continente a través de sus obras y actos alcanzado a mostrar su colosal presencia como escritores o como funcionarios estatales.

Cada entrevista arroja una experiencia, una forma de concebirse como poeta y de hacer poesía. Los entrevistados exponen su quehacer literario mostrando a los profanos que también la poesía es una forma de vivir. Quizá puedan parecer remotos a los neófitos lectores del género nombres como Pablo Antonio Cuadra, Olga Orozco, Roberto Juarroz, José Santiago Naud, Ferreira Gullar, Ivan Junqueira, Bertalicia Peralta, Jotamaro Arbeláez, Humberto Ak'abal, por citar algunos. Sin embargo, con ellos la poesía de Iberoamérica se ha nutrido en los últimos años.

El libro tiene como clara pretensión "estimular la lectura de la poesía y aproximar al público lector con la experiencia histórica de cada uno de los autores y personajes que han dedicado su vida a la palabra y, en no pocos ejemplos, a la lucha por darle sustancia y sentido a los sueños y esperanzas que encarnan justamente sus palabras".

Con este primer volumen se abre una puerta a la lectura de la poesía, una lectura que ha sido abandonada o poco estimulada, tanto o más que la propia creación poética. En cada entrevista se reafirma la solidez con que en nuestros países, Nicaragua, Chile, Brasil, Cuba, Argentina, Guatemala, España, la poesía sigue siendo un aliento, un efluvio ante lo atroz del hambre, la corrupción, la guerrilla, la pobreza y el mal gobierno.

Para esto le fue dada la palabra al hombre, el más peligroso de los bienes, para que dé testimonio de lo que él es.

Hölderlin


 
 
 
 
 
   
No podemos perder una opción de lectura como lo son los Versos comunicantes. En cada uno de éstos hallaremos el rostro de nuestro presente poético. Un presente difuso que no abarrota estantes comerciales. Presente que se desnuda como un ejercicio libertario a través del diálogo.

Son las poetas y los poetas, acorde al discurso de nuestros días, quienes mediante la invención de la palabra nos comparten el misterio distinguido de su poesía sin importar el lugar de residencia o la nacionalidad abstracta a la que pertenecen. Sus obras comparten el idioma y la región a las que bien puede nombrarse como virtudes.

*David Patlán estudia comunicación social en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. Es director de la revista de creación literaria El Burak. Colabora en el periódico El Heraldo de Reynosa.