L AS REDES DE CONOCIMIENTO EN LA INTERNACIONALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN EN ADMINISTRACIÓN 
*Pedro C. Solís Pérez, Carlos Pérez 
Sociedad del conocimiento e internacionalización de la investigación

El concepto de una economía basada en el conocimiento pretende reconocer su importancia en el desarrollo económico de las últimas décadas del siglo xx. En un estudio realizado por Abramovitz y David (1996) se argumenta que a lo largo del siglo xix el eje de la producción lo constituyó el capital tangible, a partir de una tendencia general del progreso técnico centrado en la economía del factor trabajo, mientras que en el xx el medio principal de desarrollo es el capital intangible a través de un cambio tecnológico que eleva la productividad marginal relativa del capital, a través de: a) la educación y el entrenamiento de la fuerza de trabajo; b) la inversión en investigación y desarrollo; y c) la creación de nuevas estructuras administrativas y de organización del trabajo. 

Un nuevo paradigma tecno-económico 
y un nuevo paradigma socio-cultural

El concepto de una economía fundada en el conocimiento sugiere una ruptura con las formas de organización de la economía anterior, y asume un cambio cualitativo importante en la naturaleza del crecimiento, que Foray (2000, p. 18) explica como el resultado del encuentro entre "una tendencia secular relativa al crecimiento de la parte del capital intangible (educación, formación, etcétera) y… la irrupción y la difusión espectacular de las tecnologías de la información y la comunicación". El conocimiento adquiere un valor estratégico en la competencia por los mercados globalizados, y por lo tanto su producción, transmisión y transferencia se realiza en complejos circuitos internacionales. 

El siglo xxi se inicia como un periodo histórico de transición hacia un nuevo paradigma de desarrollo económico y tecnológico que tiene como ejes fundamentales al conocimiento como bien económico1 (fuente principal de productividad) y a las nuevas tecnologías de información y comunicación (ntic). Este nuevo paradigma tecno-económico requiere de una reestructuración global en la esfera social e institucional, que incluye aspectos políticos y procesos interculturales, donde se representa el contenido simbólico de lo social y se conciben y se gestionan las relaciones con los otros, esto es, las diferencias, los contrastes y las comparaciones.

La globalización impulsa la integración de mercados en circuitos internacionales de mercancías y capitales, pero paralelamente se desarrollan procesos que ponen en contacto a sociedades distintas en un universo en constante expansión de intercambios y conversaciones en el despliegue de mercados culturales y en la internacionalización de modos de vida, que confluyen en la emergencia de un nuevo paradigma socio-cultural.

El paradigma tecno-económico emergente es resultado de una dinámica histórica, cultural y social, y al mismo tiempo se convierte en productor y transformador de la dinámica socio-cultural que lo produce y lo transforma, en una relación recursiva e ininterrumpida. Dado que el paradigma tecno-económico no determina en lo específico la dirección del cambio, y dado que el proceso de cambio implica modificaciones en el ámbito socio-cultural, se tiene como resultado un prolongado proceso de ensayo y error, negociación y cooperación, coerción y lucha para buscar y alcanzar nuevas formas de regulación y gobierno a nivel mundial y local. 

La evolución de las formas de gobernabilidad se da en un proceso donde varios actores pretenden alcanzar sus objetivos frente a una variedad de restricciones y eventualmente seleccionan una nueva forma de gobernabilidad a través de la combinación —de manera intencional o no— de sus estrategias individuales para enfrentar los dilemas de producción e intercambio (Campell y Lingberg, 1991, p. 327). En este sentido, el cambio es una solución contingente,2 en cada ocasión de naturaleza específica, de actores relativamente autónomos que actúan en restricciones generales para ajustar los términos de cooperación, colaboración e interdependencia, a partir de sus diferencias y contrastes. 

Los nuevos vínculos de la investigación 
en una sociedad del conocimiento

La modernización de Occidente significó la separación de los ámbitos económicos, estatales, sociales y científicos, y la constitución de formas específicas de organización en cada ámbito. Sin embargo, la relevancia de la comercialización del conocimiento en el desarrollo económico de las empresas y los mercados ha conducido a un esfuerzo por lograr una mayor interacción entre industria, Estado, gobierno, academia y sociedad orientada a la creación de un conocimiento que tenga un valor económico. Este nuevo sistema de flujos de producción, transmisión y transferencia de conocimiento entre distintos ámbitos de la sociedad conforma los sistemas nacionales de innovación y moldea las redes de conocimiento como configuraciones organizacionales híbridas.

Las universidades y los institutos de investigación se han visto impulsados a establecer vínculos con la industria para cogenerar un nuevo tipo de conocimiento que tenga un valor económico, por su capacidad para ofrecer soluciones a problemas en contextos específicos de aplicación. Las condiciones de producción de este tipo de conocimiento difieren de la forma tradicional en la cual las universidades y los centros de investigación organizaban el trabajo académico.

La forma tradicional de organización de las comunidades académicas está en la agrupación por disciplinas científicas especializadas que son fuente de "membresía, unidad, prestigio y autoridad" (Clark, 1984), y son estructuradas jerárquicamente para definir y establecer problemas, métodos y normas cognitivas en la creación de conocimiento científico, cuya calidad es controlada por la propia evaluación de los pares (Gibons et al., 1997). La nueva forma de organización entre las industrias y las universidades se da en estructuras dinámicas, horizontales y peculiares para solucionar problemas, mediante el reciclaje continuo de configuraciones específicas de un conocimiento transdisciplinario (Gibons et al., 1997), cuya calidad es evaluada externamente por los usuarios en función de su utilidad y aplicabilidad. El acoplamiento entre el mundo de la academia y los nuevos requerimientos de la sociedad y del mundo de la producción tiene como dispositivo principal un conjunto de estructuras híbridas:

Un conjunto de nuevos componentes y estructuras organizacionales "bilaterales" (universidad-sociedad) o "trilaterales" (universidad-gobierno-industria) aparecen como mecanismos de relación directa: parques científicos, oficinas de gestión tecnológica, programas de investigación con apoyo gubernamental, o cambios en los currícula y en la orientación de las carreras (Didriksson, 2000, p. 30). 
El espacio híbrido que emerge entre la industria y la academia se conforma a través de nuevos modos de coordinación que permite la interacción de una nueva comunidad de actores (Lanciano y Nohara, 2000). Estos actores-red se insertan y se movilizan en redes de conocimiento, de manera temporal o permanente, donde desarrollan competencias nuevas y específicas. El espacio intermedio entre academia e industria conforma un nuevo mercado laboral científico donde concurren:
a) académicos, que desarrollan una carrera "híbrida" y competencias duales, para circular entre la creación de un conocimiento disciplinario en la universidad y la producción de conocimiento interdisciplinario aplicado en la industria.

b) estudiantes de doctorado, seleccionados, monitoreados y evaluados por criterios de la academia y de la industria, son objeto de una coproducción de recursos y competencias a través de su participación en los proyectos de innovación desarrollados en estos espacios híbridos.

c) consultores, que participan en los procesos de innovación y adquieren competencias en la ejecución de los proyectos.


Las redes de conocimiento en la 
internacionalización de la investigación

La producción de conocimiento está soportada por configuraciones de redes internas y externas, que las empresas desarrollan con el propósito de incluirse en vínculos intensos de aprendizaje. Las nuevas formas de organización están diseñadas teniendo como base el concepto de red. Las ntic favorecen y soportan las prácticas de externalidades y el modelo de organización en red: 

En el marco de los nuevos modelos de organización industrial, la creación de conocimientos aparece cada vez más como un asunto colectivo, ya sea que el colectivo sea interno a la empresa o bien externo, que sea explícitamente elaborado y organizado (como en el caso de un consorcio) o que sea mucho más formal y espontáneo (como en el caso del intercambio de kown how entre ingenieros que pertenecen a firmas competidoras) (Foray, 2000).
Las universidades y los centros de investigación para poder vincularse en espacios híbridos con la industria, y participar en los circuitos internacionales de conocimientos, requieren de una capacidad para redimensionar sus fronteras organizacionales y adquirir la competencia en el diseño de formas organizacionales en red:
Esto hace referencia a una concepción de universidad en redes, con múltiples puentes de ingreso y egreso, usando todo tipo de medios y mecanismos de organización para relacionar sus actividades con los sectores emergentes del cambio social y los requerimientos de las empresas sociales y productivas (Didriksson, 2000, p. 26)
Las nuevas formas organizacionales que caracterizan a la sociedad del conocimiento son diseñadas en forma de red, fuertemente soportadas por las ntic, que posibilitan también la tecnología de colaboración. La mundialización de los procesos productivos, de los mercados y de la competencia da forma a la naturaleza internacional de las redes de conocimiento, y las convierte de hecho en los dispositivos principales de la internacionalización de la investigación. El nuevo paradigma tecno-económico es difundido a través de la redes de conocimiento, como los dispositivos organizacionales que difunden, en el interior de espacios híbridos, las nuevas racionalidades de la posmodernidad.

Las redes de conocimiento presentan en su operación distintos modelos de colaboración, y muchas veces muestran combinaciones de dichos modelos. Una tipología de estos modelos de colaboración es presentada por Creech (2001, pp. 5-6), a partir del espectro de sus intereses y de su ubicación, ya sea en el contexto interno de una sola organización o en el contexto externo de múltiples organizaciones:

a) Redes de gestión de conocimiento interno. Para maximizar la aplicación del conocimiento individual a los objetivos de la organización, estas redes evolucionan a través del mapeo temático de la experiencia dentro de la organización, y de ambientes propicios para compartir el conocimiento.

b) Alianzas estratégicas. Para obtener una ventaja competitiva sustantiva y reforzar su lugar en el mercado estas redes establecen una colaboración de largo plazo entre organizaciones asociadas.

c) Comunidades de práctica profesional. Con el deseo de reforzar competencias personales estas redes informales y voluntarias se conforman con dos o más individuos, en espacios de conversación e intercambio de información que guían al posible desarrollo de nuevas ideas y procesos.

d) Redes de expertos. Para promover estratégicamente hallazgos de investigación hacia instituciones seleccionadas como claves, estas redes reúnen bajo invitación a expertos reconocidos de un campo en reuniones e interacción electrónica regulares.

e) Redes de información. Para dar acceso a información proporcionada por los miembros de la red estas redes abiertas vinculan usuarios (individuos u organizaciones) de manera electrónica en información usualmente ordenada por contenido temático.

f) Redes de conocimiento formales. Con el propósito de influir en los individuos o en los grupos de tomadores de decisión, estas redes formales apoyadas institucionalmente reúnen expertos en temáticas específicas y comprometidos con objetivos y programas de trabajo bien definidos sujetos a evaluación. 

Las redes de conocimiento formales representan el modelo organizacional más cercano a los requerimientos de coproducción de un conocimiento útil con valor económico y de formación de recursos humanos, en razón de que la institucionalización de estos vínculos permite desarrollar este tipo de programas que generalmente son de largo plazo.

La investigación en administración 
latinoamericana en la nueva era

La investigación en administración 
en una sociedad de conocimiento

Frente al surgimiento de una nueva economía centrada en la valoración del capital intelectual, las ciencias administrativas se ven impulsadas a revisar los principios sobre los cuales han sustentado sus teorías, técnicas y herramientas, debido a que la mayor parte de ellas fueron desarrolladas para resolver problemas de una sociedad industrial. La investigación en administración enfrenta el reto de crear nuevas estructuras administrativas y de organización del trabajo, reconocidas como uno de los ejes principales de innovación para aumentar la productividad relativa marginal del capital en una sociedad del conocimiento. La nueva agenda de investigación de las ciencias administrativas tiene como referencia principal el desarrollo de los paradigmas tecno-económico y socio-cultural.

Con respecto al paradigma tecno-económico, el trabajo de investigación en gestión se orienta a la innovación de formas organizacionales que puedan maximizar el rendimiento del capital intelectual mediante a) el desarrollo de competencias distintivas, b) el diseño de estructuras y formas de cooperación del trabajo que hagan más eficiente la producción, transmisión y transferencia de conocimiento innovador y c) el fomento de actitudes de colaboración entre individuos altamente calificados en la creación colectiva de conocimiento aplicado.

Con respecto al paradigma socio-cultural, el trabajo de investigación en las ciencias administrativas se abre al estudio de la gobernabilidad, la sociabilidad y la legitimidad al recuperar a los actores en las organizaciones con temas como a) el desarrollo sustentable y la gestión del medio ambiente, b) la autoridad y el poder, c) la ética y la filosofía de las organizaciones, c) las transformaciones y las dinámicas interculturales o d) las organizaciones no gubernamentales. 

La investigación de las ciencias administrativas en los ámbitos tecno-económico y sociocultural es recursiva y se interrelaciona, contempla la dualidad management-gobernabilidad en la nueva sociedad del conocimiento, se ubica en el análisis de las tensiones entre lo global y lo local, entre los procesos microsociales de la organización y la dirección posible de los cambios macrosociales, entre lo técnico y lo humano, entre lo teórico y lo práctico, entre el análisis cualitativo y el cuantitativo, se desarrolla entre la disciplina y la transdisciplina, se posiciona en un análisis sistémico y en plataformas de razonamiento que hagan posible la comunicación y se organiza en el interior de comunidades virtuales de conocimiento en formas flexibles de vinculación internacional. 

La investigación en ciencias administrativas se orienta a la innovación de modelos organizacionales cada más eficientes en la gestión del conocimiento en contextos globales, pero dichos modelos universales de difusión internacional sólo pueden operar cuando son adaptados, reapropiados y reinventados a las realidades socio-culturales de contextos locales. Por tal motivo, el diálogo y la conversación de comunidades virtuales de investigación en administración se asienta de manera natural en estudios comparativos entre naciones o de forma multinacional, ya que el estudio de semejanzas, analogías, desigualdades y diferencias hace posible una mejor comprensión de la realidad local y una mejor gestión de la interacción internacional.

La investigación en administración en América Latina

El desarrollo de las ciencias administrativas en América Latina puede ser analizado a través de distintas etapas,3 y en referencia al tipo de conocimiento administrativo alcanzado en cada una. 

En un primer momento, ubicado aproximadamente de 1930 a 1950, los modelos de administración científica fueron difundidos en Latinoamérica por los ingenieros, al impulso de las primeras oleadas de industrialización de la región. Los trabajos traducidos de Taylor, Ford y Fayol constituyeron un primer conocimiento importado en la formación técnica de ingenieros industriales, que adquirieron experiencia en el manejo de personal y en la administración y organización de la producción. El posterior avance profesional de estos ingenieros se orientó hacia puestos de administración y dirección, donde aplicaban los principios de la administración científica. Otro ámbito igualmente importante de conocimiento importado fueron las escuelas de contabilidad y comercio, donde se enseñó la racionalidad económica y contable como dispositivos eminentemente técnicos de registro y seguimiento de costos. 

En la segunda etapa, ubicada entre 1950 y 1970, se generalizan en Latinoamérica las escuelas de administración orientadas a una enseñanza técnica y profesionalizante a nivel de licenciatura, teniendo como referencia principal el modelo estadunidense. El conocimiento transmitido es básicamente importado, mediante la traducción de las principales obras de autores del management norteamericano. La expansión importante del número de estudiantes en los programas de administración fue atendida en su gran mayoría por profesionales que daban algunas horas de clase y transmitían su experiencia laboral. Sin embargo, un número reducido de profesores de tiempo completo, varios de ellos formados en los mba norteamericanos, comenzó a producir un conocimiento transplantado a partir de obras que realizaron una labor de síntesis y del estado del arte en administración, varios de ellos formados en programas de Master Business Administration de Estados Unidos. 

La tercera etapa, de 1970 a 1990, está caracterizada por la expansión de los programas de especialización y maestría en administración, también con el referente principal de los mba de Estados Unidos y con una orientación profesional. En este periodo algunos profesores, relativamente aislados, llevan a cabo un conocimiento adaptado, expresado en trabajos que analizan y explican avances del conocimiento en un área específica de las ciencias administrativas, pero filtrado con reflexiones sistemáticas y algunas veces con investigaciones complementarias sobre organizaciones nativas. En este periodo, la formación de profesores no existe en términos de un esfuerzo articulado y planeado, y pocos casos reciben una formación en el extranjero. 

La cuarta etapa corresponde a la última década del siglo xx, cuando se forman pequeños grupos de investigación y se dan las condiciones para que una comunidad se reconozca y se vincule entre sí. El desarrollo de un conocimiento propio se expresa en investigaciones de campo, análisis empírico y experimentos que evalúan o ponen a prueba la validez del conocimiento importado y analizan las posibilidades de apropiación. La aparición de programas de doctorado, particularmente en Brasil y México, fortalece la capacidad de reproducción de dicha comunidad con estudiantes de doctorado dispuestos a formarse en el oficio de investigador. La publicación de revistas, mantenidas con gran esfuerzo, ayuda a sentar las bases de identidad de la comunidad de investigadores. Una variante importante en esta época es la difusión de trabajos de investigación, alternativos al enfoque norteamericano, que provienen de Québec, Inglaterra, Francia y Alemania y colocan a las comunidades latinoamericanas en otros espacios de referencia y diálogo. En suma, la aparición de una masa crítica mínima de investigadores permite vislumbrar la posibilidad de crear redes de conocimiento que consoliden en el futuro la investigación en administración y un desarrollo sólido de un conocimiento propio. 

Mercado e interculturalidad: problemas 
de integración de América Latina

Las brillantes oportunidades que promete la sociedad de conocimiento a través de la integración de mercados globalizados, la capacidad de difusión de las ntic y la mayor interacción de sociedades no necesariamente desembocan en un orden global más equitativo de oportunidades y beneficios, o en un orden de convivencia más incluyente de sociedades y naciones. La nueva sociedad se abre paso con manifestaciones inquietantes de exclusión de grandes capas de la población mundial —marginada de los circuitos económicos y de la distribución de conocimiento—, de desigualdades en la distribución de la nueva riqueza generada, o de violencia por el desencuentro de culturas —intolerancia racial y religiosa—: "la segregación es el reveso `necesario' de las integraciones, y la desigualdad limita las promesas de la comunicación" (García Canclini, 2000).

Algunos supuestos centrales del modelo de libre comercio de mercancías y capitales aplicado en Latinoamérica en la última década han sido puestos en tela de juicio por las crisis financieras profundas que han ocurrido en México en 1994, en Brasil en 1998 y más recientemente en Argentina en 2001 y Uruguay en 2002. En primer lugar, la transferencia de tecnología vía la inversión de capitales extranjeros no se ha presentado con la efectividad esperada, ya que presupone una capacidad endógena de asimilación tecnológica que se encuentra ausente hoy en día en la mayor parte de los países latinoamericanos. En segundo lugar, los países en desarrollo han visto disminuido su ingreso por persona en el proceso de eliminación de barreras comerciales, ya que la repartición de los beneficios del intercambio comercial no es equitativa (Damian y Graz, 2001).

Por lo tanto, la capacidad para crear condiciones endógenas necesarias a la asimilación e innovación tecnológica se convierte en un aspecto crucial para que los países latinoamericanos puedan integrarse e incluirse en las nuevas transformaciones mundiales. En esta dirección, el desarrollo de redes entre universidades, gobierno e industria fortalece los sistemas de innovación:

He ahí, pues, el mayor desafío para la integración de nuestros países. Estar en condiciones de crear, por encima de la red de intercambios materiales y de mercado, redes de conocimiento, de comunicación política, de intercambio de información, de colaboración académica y de cooperación entre universidades y empresas (Brunner, 1996).

La globalización puede ser concebida como la convergencia de procesos económicos, financieros, comunicacionales y migratorios que incrementa la interdependencia entre sociedades y culturas distintas, a través de nuevos dispositivos internacionales de interacción e interconexión. Sin embargo, la regulación de las interacciones globales centrada exclusivamente en dispositivos económicos del mercado y la competencia, deja de lado a los actores y a las dimensiones interculturales, convirtiéndolo en un proceso en apariencia fatal de carácter unidimensional y unidireccional. La recuperación de los actores de la globalización en procesos interculturales de conversación de sus diferencias permite concebirlo también como un proceso abierto que puede desarrollarse en varias direcciones:

lo cultural abarca el conjunto de procesos a través de los cuales representamos e instituimos imaginariamente lo social, concebimos y gestionamos las relaciones con los otros, o sea las diferencias, ordenamos su dispersión y su inconmensurabilidad mediante una delimitación que fluctúa entre el orden que hace posible el funcionamiento de la sociedad (local y global) y los actores que la abren a lo posible (García Canclini, 2000). 


A los países latinoamericanos la modernización nos viene de fuera, al impulso de los procesos económicos, financieros, comunicacionales y migratorios inscritos en una lógica de mercado y competencia. Para que nuestros países puedan integrarse en estos cambios mundiales no basta con la construcción de redes de conocimiento que fortalezcan su capacidad endógena de asimilación tecnológica, es indispensable también recuperarnos como actores en procesos interculturales para comunicar y gestionar nuestras diferencias y desigualdades con otras sociedades, y construir una "globalización imaginada" en otras direcciones y con dispositivos de regulación orientados a la concertación. La modernización no es sólo un proceso de desarrollo económico, es antes que nada una opción de civilización. 

Una red latinoamericana 
institucionalizada en un doctorado

Necesidad de una red latinoamericana 
de investigación en administración

Una de las características de los procesos de globalización y regionalización de la economía y los mercados ha sido el surgimiento de un mundo triádico conformado por tres polos de atracción que son Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, alrededor de los cuales circulan las mercancías, los capitales, la transferencia de tecnología, la difusión del libre comercio y las nuevas formas de organización de las empresas. 

Los países con economías menos desarrolladas han encaminado sus esfuerzos a establecer acuerdos de libre comercio con estos tres polos principales, con el propósito de no ser excluidos de los circuitos por donde transita la creación de riqueza. Esto ha traído como consecuencia que, por ejemplo, Latinoamérica como región haya aumentado en términos porcentuales su comercio con Estados Unidos en detrimento del comercio intrarregional. 

Lo que ocurre a nivel de los mercados también ocurre a nivel de los sistemas de educación superior. En general, los sistemas de educación de cada país latinoamericano no cuentan con vínculos orgánicos sólidos y consistentes, y mucho menos con los sistemas de los países vecinos de la región. Los esfuerzos de enseñanza e investigación se encuentran circunscritos a espacios muy reducidos, y dicho aislamiento obedece a distintas causas como la dispersión geográfica, las reglamentaciones obsoletas, la rigidez burocrática, formas centralizadas de dirección o a la ausencia de una visión de largo plazo:

No hay esquemas que posibiliten la formación profesional a nivel transnacional; incluso, existen múltiples trabas burocráticas que dificultan la convalidación de estudios, el reconocimientos de títulos y la prestación de servicios profesionales por parte de nacionales de los demás países. La concentración de esfuerzos para organizar programas doctorales de excelencia es escasa, y es posible que eventualmente ocurra primero con países del norte que a nivel intrarregional (Brunner, 1996). 


En el caso de la investigación en administración las incipientes comunidades académicas latinoamericanas requieren de la institucionalización de redes articuladas en circuitos nacionales e internacionales, mediante convenios de colaboración y alianza en el desarrollo de proyectos comunes de formación e investigación, para complementar competencias, compartir información y recursos y realizar análisis comparativos. 

Una forma de institucionalizar y formalizar estas redes de conocimiento en el largo plazo es la constitución de un doctorado en administración internacional, donde concurran los escasos investigadores de la región, para la formación y reproducción de una comunidad con identidad y pensamiento administrativo propio, en capacidad de dialogar y comunicar con las comunidades y los circuitos internacionales de otras regiones. 

La institucionalización de redes 
formales de conocimiento

Los incipientes grupos de investigación en gestión en América Latina pueden consolidarse a través de crear redes formales de conocimiento que permitan romper su aislamiento, desarrollar y fortalecer habilidades y competencias, cultivar líneas de investigación prioritarias, comunicar resultados y trabajar en equipos virtuales. Las redes formales de conocimiento constituyen un sólido modelo para la colaboración y asociación institucionales. La definición de red formal de conocimiento se retoma de Creech (2001, p. 13):

Las redes formales de conocimiento, a nivel nacional o internacional, consisten en grupos de instituciones expertas que trabajan en un proyecto conjunto, reforzando la capacidad de investigación y comunicación de cada una, compartiendo bases de conocimientos y desarrollando soluciones que satisfagan a los tomadores de decisión que han sido focalizados. 

El modelo de redes formales de conocimiento planteado por Creech (2001) es adaptado para analizar los supuestos de diseño de los dispositivos estratégicos, estructurales y culturales que pueden articular una red latinoamericana de investigación en gestión, institucionalizada en un doctorado internacional. 

Dispositivos estratégicos. El supuesto fundamental de la intención estratégica de la red es su ubicación en los espacios híbridos de interacción con la industria, el gobierno o la sociedad civil para la producción de un conocimiento útil a la solución de problemas de gestión en contextos específicos de aplicación. A partir de este supuesto el diseño de los dispositivos estratégicos contempla la selección de los actores integrantes de la red y el tipo de intercambios y de interacción que se da entre ellos, así como el desarrollo de una capacidad de dirección de la red (purpose driven).

 
a) La red se construye sobre los expertos de las instituciones. La selección de las instituciones integrantes de la red está basada en su experiencia y capacidad para investigar, crear conocimiento nuevo, tener influencia y poner en marcha programas de trabajos en problemas específicos y acotados de gestión identificados regionalmente.

b) La red es posicionada en espacios híbridos de interacción. La red de conocimientos se posiciona en espacios donde interactúan los sectores académicos, industriales, gubernamentales y de la sociedad civil, así como en circuitos internacionales e interregionales.

c) La red identifica a los tomadores de decisiones responsables de la aplicación de las soluciones. La estrategia de la red contempla la identificación de los decisores y la definición de los mecanismos de comunicación que permitan influirlos y comprometerlos.

d) La red fortalece las habilidades y competencias de sus miembros. El compromiso de los participantes en la red se deriva de la posibilidad de fortalecer sus habilidades de investigación en temas específicos de gestión, de desarrollar competencias de trabajo en equipos virtuales o en ampliar sus posibilidades de comunicación o influencia.

e) La red se formaliza en el compromiso institucional y en el propósito que la guía. La formalización de la red se alcanza con el compromiso de las instituciones que la integran y en su capacidad de ejecución a través de un equipo de trabajo guiado dotado de una misión, de objetivos precisos, con asignación de responsabilidades, un programa de trabajo y con criterios de desempeño que midan los resultados alcanzados. 


Dispositivos estructurales. El supuesto principal para la capacidad de ejecución de los propósitos que guían la red radica en el soporte operacional para organizar los flujos de conocimiento y sus procesos de codificación. Bajo esta consideración el diseño de los dispositivos estructurales incluye la base tecnológica de información y comunicación, los procesos de codificación de la memoria de la red y los mecanismos que facilitan la coordinación e interacción de sus miembros.

a) La red está soportada por las ntic. La eficiencia del soporte tecnológico se mide por su pertinencia con la tarea del equipo de trabajo para facilitar la presencia social, grado en que la tecnología facilita la conexión entre personas, y la riqueza de información, cantidad y variedad de información que fluye a través de un medio de comunicación.

b) La red construye su memoria. En una red el proceso de captura, registro, codificación y acumulación del conocimiento explícito de los individuos y las organizaciones que la integran constituye la base con la cual una red puede comenzar a trabajar junta y catalizar nuevas ideas. 

c) La red de conocimientos es una red de comunicación. La posibilidad de lograr influencia e impacto en los tomadores de decisión o en audiencias objetivos más amplias está soportada por la capacidad de comunicar resultados a través de medios impresos, sitios web, conferencias electrónicas, talleres de trabajo o discusiones grupales, como ejemplo.

d) La red requiere de soporte operacional cotidiano. El seguimiento del proyecto académico, el flujo de comunicaciones, el mantenimiento de la alianza de los miembros, el seguimiento del plan de trabajo, el manejo de recursos financieros y de los reportes de evaluación debe contar con el soporte de un administrador de la red y de un apoyo secretarial. 

e) La red integra recursos humanos en formación. La capacidad de mantener la continuidad de la red y asegurar el relevo de sus integrantes se apoya en los estudiantes de doctorado que fortalecen el trabajo de investigación y los procesos de comunicación y difusión.


Dispositivos culturales. La red está orientada a la creación de conocimiento nuevo y de su efectiva aplicación, lo cual incluye la transmisión de conocimientos tácitos e implícitos a través de la interacción de los miembros de la red. Bajo esta consideración, el diseño de los dispositivos culturales permite la circulación de los conocimientos tácitos e implícitos, así como el manejo de los procesos interculturales presentes en la operación de la red.

a) La red permite la circulación de conocimientos tácitos. Las personas obtienen los conocimientos tácitos en la práctica de la investigación y en el desarrollo de soluciones. En el contexto de la red "la creación y compartimiento del conocimiento tácito requiere de técnicas de colaboración en el trabajo junto con el establecimiento de relaciones de largo plazo y de confianza, tanto entre los participantes en la red como con aquellos que aplicarán los hallazgos de la investigación" (Creech, 2001).

b) La red implica el manejo de procesos interculturales. El conocimiento implícito se refiere a los valores, normas, roles y conductas del individuo moldeadas en su contexto cultural de referencia. Las técnicas de trabajo en equipo y de colaboración deben contemplar también la gestión de las diferencias culturales.

c) La red desarrolla un conocimiento transdisciplinario. El conocimiento generado en los espacios híbridos entre universidad, industria, gobierno y sociedad civil para abordar y resolver problemas específicos requiere de una aproximación transdisciplinaria, ya que vincula y revincula de manera continua agrupamientos y configuraciones específicas de conocimiento.

d) La red construye plataformas comunes de razonamiento. Un conocimiento transdisciplinario se produce en una estructura peculiar que requiere la construcción de modelos, lenguajes o representaciones que sirvan como "plataformas de razonamiento" para hacer posible la comunicación y el manejo de información en el interior de un grupo con formación disciplinaria diversa, que busca soluciones a problemas complejos.

El modelo de redes de conocimiento formal, explicado a través de sus dispositivos estratégicos, estructurales y culturales, es una forma organizacional que permite la colaboración de las universidades e instituciones latinoamericanas en la institucionalización de redes que tengan diferentes ejes temáticos de investigación en el campo de la gestión. A continuación presentaremos un modelo sumamente básico de cómo las redes de investigación pueden conformar la plataforma base alrededor de la cual se estructura un doctorado internacional en administración en Latinoamérica. 

Las redes de conocimiento en un proyecto de doctorado internacional

Un modelo de doctorado internacional en administración basado en redes formales de conocimiento sería de tipo tutorial, cuyas características son (López, 2001, p. 67):

[a] contar con un currículo muy poco escolarizado… y centrado en la realización de una investigación original que es reportada en forma de tesis para la obtención del grado; 

[b] fundamentar la parte sustancial del programa en la figura del tutor, investigador reconocido en activo, que es responsable de la dirección de la investigación del doctorando, dentro de las líneas de trabajo donde tiene mayor experiencia; y

[c] contar con un organismo o consejo que dirige académicamente el programa, define los criterios de funcionamiento y vigila la calidad del programa y de las tesis presentadas. 


El modelo tiene dos ejes fundamentales. Un primer eje constituido por un conjunto de cursos básicos comunes a todos los alumnos, y un segundo eje conformado por líneas de investigación organizadas como redes formales de conocimiento de investigación, donde interacciona una comunidad internacional virtual de investigadores y doctorandos en administración.

a) El conjunto de cursos básicos tiene el propósito de dotar al alumno del manejo actualizado del corpus teórico del pensamiento administrativo y de sus fundamentos epistemológicos, así como un manejo riguroso de los principios metodológicos y de las técnicas de investigación, para relacionar temas teóricos relevantes y objetos empíricos precisos en un trabajo de investigación. El conjunto de cursos permite la transmisión del conocimiento acumulado en el desarrollo de la disciplina administrativa y de sus tradiciones epistemológicas y metodológicas. En cierto sentido, los cursos ponen a disposición de los alumnos el conocimiento explícito que ha sido escrito, registrado y/o codificado en forma de libros, revistas, reportes de investigación, bancos de datos o bibliotecas virtuales.

b) Las líneas de investigación organizadas como laboratorios virtuales tienen el propósito de ubicar al alumno en un ambiente donde el oficio de investigador es aprendido en el ejercicio mismo del trabajo, en una relación donde el investigador transmite al doctorando un modo de producción y percepción científica que opera en la práctica, sin explicitarse en preceptos formales. De hecho, la transmisión del oficio es realizada por una comunidad de investigadores que transmite en el ejercicio de la investigación protocolos y normas científicas de manera activa, en procesos de interacción y comunicación constante. En esta perspectiva el laboratorio temático es entendido como una comunidad de investigadores que transmite el conocimiento tácito e implícito del oficio de investigador, en el proceso mismo de la producción del conocimiento científico y en un contexto imbuido de valores colectivos, comportamientos normativos, roles y compromisos con un proyecto académico, en suma, en un proceso intercultural de comunicación. 

El doctorado internacional en administración se concibe como la construcción de redes para la transmisión, producción y transferencia de conocimiento innovador en el campo de la administración, bajo una dimensión intercultural de intercambio de mensajes y símbolos entre sociedades distintas para el manejo de su interdependencia. La internacionalización de la investigación en administración es una realidad emergente inscrita en las transformaciones que actualmente ocurren en el tránsito hacia una sociedad del conocimiento. En este sentido, las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC) se constituyen en la plataforma donde las comunidades de investigación redimensionan la noción de las fronteras de las instituciones universitarias y renuevan las competencias requeridas para llevar a cabo el trabajo de investigación.

Estas reflexiones sobre un proyecto de doctorado internacional en administración tienen sus antecedentes en la colaboración realizada, durante más de dos décadas, por la Escuela de Altos Estudios Comerciales (hec-Montreal) con diversas instituciones de América Latina para el desarrollo de la enseñanza, la formación y la investigación en el campo de la administración. El esfuerzo de construcción de esta red latinoamericana se pretende institucionalizar a través de un doctorado internacional que impulse la creación de conocimiento desde una perspectiva propia, en función de las dinámicas científicas y culturales específicas a la región.

Por otra parte, en México los programas de doctorado en administración surgidos durante los últimos diez años convocaron a la constitución de la Academia de Ciencias Administrativas (acacia), como un espacio para coordinar esfuerzos en el desarrollo de la investigación. En misma dirección de reagrupar a una comunidad de investigación en administración con vínculos internacionales, se convocó a un coloquio internacional, organizado a iniciativa de la Escuela de Altos Estudios Comerciales (HEC), del doctorado en estudios organizacionales de la uam Iztapalapa y la Academia de Ciencias Administrativas (acacia), en julio de 2000, en la ciudad de Zacatecas, con el tema "El análisis de las organizaciones y la gestión estratégica: perspectivas latinas",5 que reunió a más de cincuenta investigadores de Québec, Francia, Argentina, Argelia, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Este evento tuvo también la intención de consolidar una red de conocimientos latina que facilite el intercambio de publicaciones, la realización de investigaciones conjuntas y la formación de investigadores a través de un programa internacional en administración.

Con el mismo propósito de consolidar la colaboración de las instituciones, se llevó a cabo el coloquio internacional "Vínculos latinos en una sociedad del conocimiento. Homenaje a Michel Crozier", del 22 al 23 de noviembre de 2001, en la ciudad de Querétaro.6 El coloquio tuvo como marco de fondo un reconocimiento al trabajo académico de Michel Crozier y el análisis del impacto de su obra en el desarrollo del pensamiento organizacional latino en Francia, Québec y México. El evento contó con la participación de investigadores, funcionarios y empresarios de Francia, Québec y México, sobre las siguientes temáticas: a) sociedad del conocimiento y redes de cooperación para la innovación; b) mundialización, organizaciones y dinámicas culturales. En este evento se planteó la conveniencia de buscar la institucionalización de redes de conocimiento temáticas donde participen grupos de investigadores, universidades y empresas. 

Como consecuencia de este evento, y con el propósito de experimentar el diseño y operación de las redes de conocimiento, de enero a julio de 2002 se trabajó en la creación de un laboratorio temático donde participaron el Grupo de Humanismo y Gestión de hec, el Grupo de Desarrollo Productivo Sustentable de la uam Iztapalapa, profesores de la Universidad de Laval y la Universidad Autónoma de Querétaro y alumnos del doctorado en estudios organizacionales, y se está promoviendo la participación de empresas del sector energético como Hydro-Québec en la provincia de Québec y la Comisión Federal de Electricidad en México, en calidad de usuarios de parte de los trabajos de investigación. El Laboratorio de Desarrollo Sustentable, Gestión Ambiental y del Conocimiento se constituyó como una red internacional que permite la circulación de conocimientos y saberes sobre los problemas de desarrollo sustentable y para experimentar un modelo educativo que surja de la experiencia obtenida en el ejercicio de la interdisciplina y la transdisciplina en la investigación, la docencia, la vinculación y la difusión de la cultura, destacando el uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación. 

Cabe mencionar también que existen vínculos internacionales que están en operación para el desarrollo de la investigación conjunta y de colaboración para el impulso de programas de doctorado. Cabe mencionar, como algunos ejemplos, la colaboración entre el doctorado en estudios organizacionales de la uam en México y la Universidad de Lumière Lyon 2 y el Instituto de Socio-Economía de las Empresas y las Organizaciones (iseor), dirigido por Henry Savall. También se puede mencionar el interesante trabajo realizado entre el Institut International de Sociologie Clinique, donde participan Eugene Enriquez y Vincent de Gaulejac, con la Asociación Metáfora, dirigida por Elvia Taracena, donde se incluyen trabajos de investigación en aspectos organizacionales. 

Estos esfuerzos de colaboración se continuaron en un evento organizado en Salvador de Bahia, Brasil, en junio de 2002, bajo la coordinación de Tania Fisher, donde se discutió una propuesta más completa de un doctorado internacional de administración sustentado en redes internacionales de conocimiento sobre gestión.

Conclusiones

Las recomendaciones del Banco Mundial (bm) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ocde) respecto a la modernización de las universidades latinoamericanas hacen énfasis en una mayor vinculación con el mercado y la industria, así como en la adopción de un modelo de "universidad más empresarial",7 dirigida por rectores con mayor capacidad ejecutiva y apoyados en modernas técnicas de gestión. Para la promoción de un "nuevo contrato social" entre universidades, sociedad y gobierno se plantea establecer una relación basada en la evaluación de resultados (accountability) y en la acreditación de la calidad de programas e instituciones que justifique el "financiamiento de la educación superior como una responsabilidad compartida entre el Estado, los usuarios, las propias instituciones y la sociedad" (Brunner, 1996, p. 15).

Para alcanzar el modelo de "universidad empresarial" fuertemente vinculado al mercado se han realizado reformas en varios países latinoamericanos que han puesto en marcha dispositivos de evaluación y acreditación:

Estos procesos de evaluación han contado con un mecanismo excepcional: su relación con el financiamiento público como una manera de crear competitividad, individualidad, estímulos, productividad y respuestas más adecuadas a las demandas de la economía (Didriksson, 2000).

Sin embargo, ajustar el desarrollo de las universidades y de la investigación estrictamente a un paradigma tecno-económico centrado en la economía de mercado mundial, el libre comercio, la libre circulación de capitales y la propiedad intelectual, conduce a un conjunto de procesos de homogenización y regulación exclusivamente económica, pero al mismo tiempo conduce a una fragmentación del mundo, que reordena exclusiones y desigualdades sin suprimirlas, sino más bien las profundiza. La sociedad del conocimiento es al mismo tiempo una sociedad del riesgo dominada por una dinámica de producción y distribución de riesgos a nivel global (Beck, 1998), en términos de los peligros de la contaminación, la desigualdad extrema, la marginación, la intolerancia ideológica y religiosa y la violencia cotidiana y permanente. Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2002 en Estados Unidos son un doloroso recordatorio de una nueva forma de riesgos que han perdido su delimitación espacio-temporal. 

La globalización ha sido hasta ahora un conjunto de narrativas, obtenidas mediante aproximaciones divergentes. Abordar los problemas de cómo se constituye el paradigma socio-cultural de la globalización nos conduce a repensar la globalización fuera de una visión unidireccional, significa imaginarla en otras posibles direcciones de integración y aceptación de la pluralidad de opciones:

Los intereses humanos —tendencialmente infinitos— adquirirán así una expresión hasta ahora desconocida. Se incrementará, en la superficie de las sociedades y en la profundidad de las conciencias, la praxis del pluralismo. La civilización del futuro será culturalmente "politeísta"; lo que se reflejará en el plano de sus mitos, de las artes y costumbres, de los estilos de vida y en todos los aspectos de la existencia cotidiana (Brunner, 1996, p. 8). 
La propuesta de incluir la reflexión sobre el paradigma tecno-económico y el paradigma socio-cultural que emergen con la globalización, como ejes centrales de investigación en gestión, representa una invitación a estudiar la pluralidad de los procesos interculturales y la manera de gestionar las diferencias de sociedades distintas. 

Un modelo de "universidad empresa" es una forma de diluir en el mercado a una de las instituciones sociales mayores de la modernidad occidental, encargada de "la transmisión crítica de los logros esenciales del pasado y la síntesis sistemática de los nuevos conocimientos, de los nuevos valores, de las nuevas formas de aprehensión expresiva" (Freitag, 1995, p. 34). Un modelo del siglo XXI de "universidades en red", con fronteras organizacionales que se redimensionan en circuitos internacionales de diálogo entre sociedades distintas, puede recuperar la tarea de jugar un papel importante en la nueva sociedad que se construye a partir de ofrecer otras posibles direcciones alternativas de la globalización, hacia formas de civilización más humanas. Esta necesidad de diálogo intercultural debe contemplarse en las redes internacionales de investigación, particularmente en el proyecto del doctorado internacional de administración a partir de los modos particulares en que se gestionan, en un contexto de globalización de mercados, las relaciones culturales entre América Latina, Europa y Estados Unidos. Las referencias latinoamericanas de interlocución se dirigen principalmente a Europa, en particular a la región latina, y con Estados Unidos por razones históricas profundas y por realidades actuales de la globalización: 

Es posible concebir un espacio común latinoamericano, pero no predeterminado étnicamente ni aislado de la historia compartida con los europeos desde hace cinco siglos, que instituyó vínculos prolongados hasta hoy, ni de la historia convergente o enfrentada con Estados Unidos. Es necesario para entender el presente y el futuro de los acuerdos de comercio y de integración entre países latinoamericanos, y de éstos con Europa y Estados Unidos, pensar el espacio común de los latinoamericanos también como un espacio euroamericano y un espacio interamericano (García Canclini, 2000, p. 104).•
 
 
 
 
 
 
 
 
   

Bibliografía

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*Pedro C. Solís Pérez y Carlos Pérez son profesores-investigadores del Departamento de Economía, en la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. 

Notas

 1 El conocimiento tiene características particulares que son diferentes a los bienes económicos de naturaleza tangible. Para Dominique Foray (2000, p. 59) las propiedades del conocimiento como bien económico son: a) el carácter fluido y transportable del conocimiento hace que su producción por un agente económico beneficie a otros agentes sin necesariamente recibir una compensación monetaria (o de cualquier otro tipo) de su parte; b) el conocimiento no se destruye con su uso, y por lo tanto presenta una propiedad de no-rivalidad, ya que un agente puede recurrir una infinidad de veces al mismo conocimiento en la reproducción de una acción sin que por ello le cueste, y porque una infinidad de agentes pueden utilizar el mismo conocimiento sin privar, por ello, de dicho conocimiento a otra persona; y c) el conocimiento es acumulativo y progresivo, ya que es un bien de producción susceptible de generar nuevos bienes que a su vez serán ellos mismos utilizables infinitamente. 

 2 Las formas de gobernabilidad establecen las relaciones de intercambio entre los actores con varias reglas y diferentes tipos de acuerdos. Estas formas cambian con el tiempo cuando los actores se ajustan a las fuerzas endógenas y exógenas, donde "el concepto de selección restringida captura la esencia del proceso de búsqueda e incorpora la relación recíproca entre actor y restricción, o estrategia y estructura…" (Campbell y Lingberg, 1991, p. 328). 

 3 En cierta medida semejantes a las etapas planteas por Chanlat (1996) para el caso de Québec, una primera etapa en los años sesenta caracterizada por la modificación y norteamericanización de los programas de negocios, con libros de autores norteamericanos y con profesores educados en Estados Unidos. Una segunda etapa de los años setenta caracterizada por la proliferación de posgrados, el surgimiento de pequeños grupos de investigación y una adaptación de la literatura norteamericana. Finalmente una tercera etapa, caracterizada por un continuo crecimiento de la matrícula y de la planta de profesores, así como el desarrollo de investigación y publicaciones propias. 

 4 Para clasificar el grado de avance y originalidad del conocimiento administrativo alcanzado en cada etapa en México se retoma la clasificación hecha por De la Cerda y Núñez (1993) con base en tres factores: originalidad, método y nivel de aportación. Estos autores establecieron cuatro categorías de conocimiento: importado, transplantado, adaptado y propio. 

 5Asistieron alrededor de treinta investigadores francófonos y un poco más de 20 latinoamericanos. Las instituciones representadas provenían de Québec, Francia, Argelia, Camerún, Brasil, Colombia, Perú, México, Argentina y Chile. 

 6 Los convocantes a este coloquio fueron la Escuela de Altos Estudios Comerciales (heccetai), el doctorado en estudios organizacionales de la uam Iztapalapa, la Universidad Autónoma de Querétaro, la Academia de Ciencias Administrativas (acacia), la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (adiat), con el apoyo de la Delegación General de Québec en México y la embajada de Francia en México.

 7 La ciencia en Latinoamérica es un proyecto que viene de fuera, junto con la modernización occidental. La transferencia de la institución universitaria se realiza junto con la colonización del continente americano. En general, tres distintos modelos de universidad son transferidos en diferentes épocas. En el periodo colonial el modelo de la Universidad de Salamanca fue reproducido por las comunidades religiosas, y los jesuitas jugaron un papel importante en la formación de instituciones educativas de esta época. En el siglo XIX, en el periodo de independencia de los países latinoamericanos, un modelo muy influyente fue la universidad napoleónica, como un sistema estatal y centralizado, de reproducción de cuadros de funcionarios. En el siglo xx el modelo de universidad norteamericana, y sus fuertes vínculos con la empresa y el mercado, fue el referente principal, impulsado en este caso por los investigadores formados en este país. El resultado de estos intentos de transferencia ha sido la conformación de sistemas y formas organizacionales híbridas.