¿Cómo son los acordes del oscuro violín que canta en idisch, en hebreo, en polaco, en árabe, en ladino, en sueño primordial, en hilo de agua, en sorda catarata, en plegarias, campanas, aleluyas?
¿Cómo son los arpegios que toca el violinista del ghetto de Varsovia? ¿Cómo con los acentos, las cadencias que suben hacia nadie, que fluyen hacia arriba,, hacia el vacío?
En medio de la calle, el viejo violinista está sentado en una silla inerme, mientras sus dedos tañen un brindis venturoso, mientras cavan sus fosas los niños sin edad y hacia el cielo crepitan los humos de la noche.
El viejo violinista canta solo, canta como al acecho, mientras los carros de la nada desalojan semblantes, mediodías.
Imperturbable toca el violinista su inmortal disonancia. su flauta del exilio.