Página 11 - Semanario de la UAM Vol. XIX Núm. 3

Semanario de la UAM
10 09 2012
11
E
l
escritor
y
periodista
dialogó
con
el
S
emanario
de
la
UAM
Reconoce René Avilés Fabila una
deuda impagable con la institución
La
‹‹
Casa abierta
al tiempo
brindó al
profesor la oportunidad
de encontrar su
vocación
Sentado en el recibidor de la fun-
dación que lleva su nombre, René
Avilés Fabila –poseedor del don de
los hechiceros de las antiguas tribus
africanas, aquellos que reunían en
torno a su palabra la religión, la so-
ciedad, la medicina, la política, las
artes primigenias y la visión premo-
nitoria del futuro– inició la conversa-
ción con el
Semanario de la UAM.
Ese lugar en el mapa que tiene
la inescrutable facultad de tocar
varios puntos de la Tierra en forma
simultánea se extrapola con su voz.
Sólo puedo pensar en la llamada
novela total, la que muchos se han
esforzado en definir y aun muchos
más en escribir.
No es un texto copioso soste-
nido entre las manos: es la charla
viva de un hombre dedicado por
más de 50 años a las letras y cuya
vida misma es justamente eso: la
novela total.
Avilés Fabila, profesor de la Uni-
versidad Autónoma Metropolitana
(
UAM), distinguido el cuatro de
agosto pasado con la copia de la
Cédula Real de la Fundación
de la Villa de Carrión –actual
El cuatro de agosto
pasado recibió copia
de la Cédula Real de
la Fundación de
la Villa de Carrión
Atlixco, Puebla– rebasa el sustanti-
vo de escritor cuando se le escucha
o lee, reconociéndolo como arte-
sano de la palabra.
El galardón, entregado a la par
a su entrañable cómplice en las
letras José Agustín, es considerado
por el autor de
Tantadel
como “un
premio a la tenacidad literaria. Los
dos tenemos alrededor de 50 años
escribiendo y me resulta conmo-
vedor recibirlo junto a él, a quien
conozco desde los años de secun-
daria. Hemos rolado juntos en el
periodismo, la literatura, la política
de izquierda…
Fue un gusto que nos hayan
elegido para entregarnos un pre-
mio que no se da fácilmente, que
lo piensan, lo regatean. Es el reco-
nocimiento a esa amistad, es todo
un pasado, es toda la vida. Son más
de 50 años de amistad”.
Respecto de su trayectoria en
esta casa de estudios reconoce “te-
ner una deuda impagable con la
UAM, porque me permitió encon-
trar mi vocación; soy tres cosas:
un escritor de literatura, un perio-
dista y un profesor universitario, y
la UAM me dio la oportunidad de
juntarlas. Desde entonces descu-
brí mi vida”.
El ganador del Premio Nacional
de Periodismo 1991 se declaró fiel
al rock de su juventud: The Rolling
Stones, Janis Joplin, The Beatles, Ji-
mmy Hendrix, Elvis Presley; en el
caso del rey del rock, sólo en su fa-
ceta musical, no cinematográfica.
El Profesor Distinguido de la
UAM señaló que está “más o me-
nos al día, a pesar de mi avanzada
edad, pero cuando se separó Oasis
decidí que ya no iba a seguir a un
grupo más; fue el último que real-
mente me conmovió”.
En cuanto al papel del intelec-
tual refirió que debe “trabajar con
la sociedad, impulsarla, orientarla
para que deje de depender de cau-
dillos y partidos y haga a un lado
el presidencialismo que resulta
totalmente obsoleto. Pensaría en
crear nuevamente una izquierda
marxista”.