Semanario de la UAM
17 09 2012
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e la
ro
ción
Miércoles de teatro
Cartas de amor a Stalin
,
con
la participación de los acto-
res del elenco estable de la
Compañía Nacional de Tea-
tro Luis Rábago, Juan Carlos
Remolina y Gabriela Núñez,
resultó de la colaboración
entre aquélla y la UAM. Ten-
drá temporada en el recinto
de extensión educativa y
cultural de esta casa de estu-
dios hasta el 18 de noviem-
bre cada miércoles, jueves
y viernes a las 20:00 horas;
sábados, 19:00 y domingos,
18:00
horas.
En palabras del director, Guillermo Heras,
Cartas de amor
“
da
cuenta de la desesperación de Bulgákov, quien ve cómo el régimen
estalinista va terminando con su existencia, no por medio de la ani-
quilación física sino espiritual, al ignorar su obra y calificarla de sá-
tira irreverente.
“
Sumido en la desesperación y con la ayuda de su mujer, el
escritor y dramaturgo soviético prepara estrategias para una carta
perfecta, aquella que pueda ablandar el ánimo férreo de Stalin.
“
Escribir desde la disidencia, pero luego anhelar títulos, pre-
mios o la cercanía con las instituciones gubernamentales es pan
de todos los días desde que el arte y la cultura han necesitado la
financiación de los poderes para sobrevivir y mantener un esta-
tus…”, afirma Heras.
Así, “Bulgákov odia a Stalin, pero en su mente desea que le
invite al Kremlin para hablar de los logros de la Revolución. Fácil
metáfora para extrapolar nuestros presentes inmediatos”.
El director español capitaliza: “el lenguaje artístico a veces se
desarrolla en las más terribles condiciones de censura y precarie-
dad económica, o en situaciones personales lamentables”. Y así
ocurrió con
El maestro y Margarita
,
de Bulgákov, considerada una
de las grandes novelas de la literatura rusa y escrita durante el pe-
riodo de censura que el autor padeció.
Heras ha montado la obra previamente en España, Portugal y
Venezuela: “el texto de Mayorga me apasionó desde el primer día
que lo leí y sigue pareciéndome, no sólo de actualidad sino de gran
valía escénica”.
Además reveló que se nutrió de la interacción con los actores para
reinventar el montaje, en vez de reproducirlo cada vez; el de México
tendrá claras diferencias respecto de lo realizado antes.
“
Esta obra de Mayorga es un canto a la teatralización de la propia
vida, a las simulaciones que tenemos que encontrar para no sucumbir a
las depresiones que el terrorismo cotidiano nos impone”, concluyó.