Página 8 - Semanario de la UAM Vol. XIX Núm. 5

Semanario de la UAM
24 09 2012
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Las redes sociales sirvieron a la expresión
en libertad total de grupos excluidos
S. T. Quàdruple,
1988.
Fotos: Alejandro Zúñiga García.
Antoni Abad
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emprendió en 2004
un proyecto artístico
con taxistas de la
ciudad de México
Germán Méndez Lugo
Una convocatoria dirigida a taxis-
tas para participar en un proyecto
artístico fue publicada en 2004 por
un diario de la ciudad de México
precisando: “indispensable que co-
nozcan de celulares e Internet”.
Al anuncio realizado por Antoni
Abad (Lleida, España, 1956) respon-
dieron seis hombres
y una mujer,
sentando
Al investigar descubrió que los
llamados
motoboys
sufrían de una
imagen terrible” debido a que los
medios de comunicación los tilda-
ban de asaltantes y traficantes de
drogas, entre otros calificativos.
Dicho colectivo –compuesto
por unos 220,000 jóvenes, muchos
mensajeros y repartidores de mer-
cancías– “pagaba por las tropelías
de unos pocos”. Por su número,
un hospital especializado atiende
a ese gremio, susceptible de sufrir
accidentes, aun de gravedad.
La congestión vial y las enor-
mes distancias en Sao Paulo hacen
de los
motoboys
personajes im-
prescindibles. Si un día se declara-
ran en huelga, la ciudad colapsaría
sin ese servicio”.
Con apoyo de algunas empre-
sas fueron equipados con celu-
lares “para que se expresasen y
contrarrestaran la imagen negativa
proyectada por los medios”. Re-
sultados de esa experiencia apare-
cen en
e exhibe
29,000
fotografías y material de au-
dio, texto y video enviado vía MMS
por los protagonistas.
Las imágenes corresponden
también a miembros de comuni-
dades gitanas de Lleida y León;
un precedente de las redes socia-
les. “Hoy parece normal difundir
casi al instante una fotografía o vi-
deo en Internet, pero en aquellos
años era una rareza”, comentó el
artista catalán.
Los taxistas fueron equipados
con teléfono móvil con cámara in-
tegrada para crear redes de comu-
nicación en línea; la idea fue que
utilizaran los aparatos como “me-
gáfono virtual” que amplificaba
la voz de determinados grupos y
comunidades.
Ante un nutrido público de
alumnos de la Unidad Lerma de la
Universidad Autónoma Metropo-
litana (UAM) –y algunos taxistas
participantes de aquella experien-
cia– Abad dictó la charla
Colec-
tivos transmiten desde celulares
en megafone.net
en una sala del
Laboratorio de Arte Alameda, anti-
guo Convento de San Diego, en el
Centro Histórico capitalino.
En un viaje a Sao Paulo, Brasil,
también en 2004, al licenciado en
historia de arte por la Universidad
de Barcelona le llamó la atención
la cantidad de mensajeros en mo-
tocicleta y se preguntó: “¿cómo
puede haber tantos circulando por
la ciudad?”.