Semanario de la UAM
15 10 2012
10
E
nriquece
el
patrimonio
artístico
de
la
institución
Elogio al espacio,
laboratorio
de experimentación en arte y diseño
Dos soluciones
,
obra de Manuel Felguérez.
Foto: Octavio López Valderrama.
Intervención escultórica:
Dos soluciones
,
Manuel Felguérez;
Pérgola animada,
Gilberto
Aceves Navarro;
Primera letra,
Vicente Rojo;
Otoño
,
Jeannette
Betancourt;
El desierto como impulso y reflexión
,
Juan Manuel
de la Rosa;
Uroboros
,
Yvonne Domenge;
Constelación #18,
Perla
Krauze;
Serpentina 2,
Fernando González Gortázar;
La piel del
mar
,
Marina Láscaris;
A ti poeta. Homenaje a Max Jacob,
Águeda
Lozano;
Rehilete,
Naomi Siegmann;
Katún,
Brian Nissen;
Las tres
gracias
,
Manuel Marín;
Primavera,
Kiyota Ota;
Estructura orgánica
,
Gabriel Macotela.
Los curadores:
Bela Gold y
Luis Ignacio Sáinz
Elogio al espacio: intervención es-
cultórica
integra –en armonía con
la arquitectura– un total de 15 obras
en gran formato a las áreas abiertas
de la Unidad Azcapotzalco, enri-
queciendo el ya invaluable patri-
monio artístico de la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
El nuevo espacio –que inclu-
ye piezas de Manuel Felguérez,
Vicente Rojo y Gilberto Aceves
Navarro, entre otros– “fomenta
la identidad y el arraigo de la co-
munidad, en especial de los alum-
nos”, dijo la maestra Paloma Ibá-
ñez Villalobos, rectora de esa sede
universitaria.
La preservación y la difusión
de la cultura son parte de las fun-
ciones sustantivas de esta casa de
estudios, impulsora de un modelo
educativo donde las ciencias con-
viven con las humanidades cons-
truyendo un sitio donde la plurali-
dad representa uno de sus mejores
activos, precisó.
El proyecto
Elogio al espacio: in-
tervención escultórica
inició hace
año y medio y significó una míni-
ma inversión que no exigirá altos
costos de mantenimiento en virtud
de los materiales empleados.
Además de todo lo que repre-
senta “poseer un legado de obras
inéditas como conjunto escultórico
de gran valor”.
Los curadores fueron los docto-
res Bela Gold y Luis Ignacio Sáinz,
quienes propusieron los lineamien-
tos a que debieron sujetarse los
artistas, tanto en el empleo de ma-
teriales –concreto armado, acero
al carbón o una combinación de
ambos– como en el tamaño, con la
idea de respetar, conservar y armo-
nizar con los espacios públicos.
“
El trabajo desinteresado de los
artistas visuales posicionará a la
Unidad Azcapotzalco a la vanguar-
dia en la zona norte de la ciudad y
a los espacios universitarios como
un laboratorio de experimentación
en todos los terrenos del diseño y
el arte”, precisó Bela Gold.
El doctor Sáinz expresó que
“
las esculturas armonizan como
estaciones en un feliz viacrucis
permitiendo hacer la vida más
llevadera”.