Semanario de la UAM
15 10 2012
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Doctor Néstor García Canclini, profesor de la Unidad Iztapalapa de la UAM.
agenda pública y su tratamiento
sigue siendo asunto de quienes
controlan las empresas de comu-
nicación; ellos resuelven qué ciu-
dadanos pueden expresarse en los
medios y a quiénes excluyen.
Para que haya una democracia
más amplia “debe existir un espacio
público más abierto y plural. Forta-
lecer y consolidar el sistema de me-
dios públicos en nuestro país es un
asunto de equidad y justicia social”.
En México la accesibilidad al
espacio público mediatizado es
limitada y el interés particular se
impone al colectivo. “El problema
se agrava debido a que los medios
más importantes se encuentran
exageradamente concentrados en
tan sólo unas cuantas empresas.
“
Los medios –en particular la
radio, la televisión y ahora también
las redes sociales– representan la
expresión moderna del espacio
público, ya que han transformado
la naturaleza de lo público al redu-
cir las fronteras entre lo público y
lo privado”, señaló la autora de
La
otra televisión. Por qué no tenemos
televisión pública
(2006).
En el nuevo contexto mediáti-
co y de convergencia digital “pa-
rece que nada puede ser público
o privado por completo, porque
irrumpir en la vida privada de las
personas se ha convertido casi en
una práctica cotidiana”.
Los doctores André Dorcé, de-
fensor del televidente en
Canal
22,
Gabriel Sosa Plata, mediador
del Instituto Mexicano de la Radio,
Beatriz Solís Leree, defensora de
los escuchas de
Radio Educación,
y Gerardo Albarrán, mediador de
Noticias MVS,
coincidieron en que
los medios privados tienen la obli-
gación moral y política de contar
con un ombudsman en virtud de
que están lucrando con un bien de
la nación: el espacio radioeléctrico.
Con el tema
Los derechos de la
sociedad en los medios públicos
en la conclusión del
1
er. Coloquio
internacional: Miguel Ángel Grana-
dos Chapa: legalidad, pluralidad y
democracia en los medios públi-
cos,
los analistas señalaron la nece-
sidad de que existan mecanismos
de autorregulación en los medios
públicos y privados.
Dorcé, investigador de la Uni-
dad Cuajimalpa, subrayó que el
espectro radioeléctrico es un bien
público del que los concesionarios
están haciendo uso, de ahí su obli-
gación de generar mecanismos que
transparenten la operación.
“
Necesitamos que ese recurso
tan precioso funcione, como una
de sus principales vocaciones éti-
cas, generando espacios donde
podamos tener una esfera verdade-
ramente pública”, asentó el acadé-
mico de la UAM.
Para la doctora Solís Leree, pro-
fesora de Unidad Xochimilco, los
medios públicos “tienen una res-
ponsabilidad frente a sus audien-
cias en virtud de que viven, sobre-
viven y se mantienen gracias a los
impuestos de los ciudadanos”.
Y agregó que hasta hace algu-
nos años, “los medios públicos re-
conocieron la responsabilidad que
tienen también de escuchar al pú-
blico y no nada más que el público
los escuche”.
Albarrán, creador de
Sala de
prensa,
un sitio web para profesio-
nales de la comunicación ibero-
americanos, reconoció que aún fal-
ta “construir audiencias críticas y de
eso estamos todavía lejos, pero más
lejos estaríamos si no existieran es-
tas figuras y si no se promovieran”.
Los medios privados están lu-
crando con un bien de la nación,
que es el espacio radioeléctrico,
de ahí la necesidad de crear “me-
canismos de autorregulación trans-
parentes y abiertos al público”.
Sosa Plata, también columnista
de
El Universal
,
comentarista en
Radio Educación
e investigador de
la Unidad Xochimilco, aclaró que
en el IMER él funge como media-
dor y no como vigilante respecto
del cumplimiento o no del código
ético de ese instituto. “Soy el me-
diador, busco conciliar los intere-
ses” para lograr ese fin.