Semanario de la UAM
19 11 2012
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quidos porteños
Buenos Aires
Azoteas, Bs.As.
El viento cargado de sal; el mur-
mullo de la gente por las calles;
los olores de la carne y el vino;
la música de bandoneón; el viejo
arrabal; las conversaciones al atar-
decer; la risa y el corretear de los
niños; las texturas arquitectónicas
de una localidad portuaria; una jo-
ven pareja extraviada en la noche:
toda esa vida impregnada en la
obra de Guzmán Ríos, quien rega-
la a los espectadores un recorrido
sensorial por la capital argentina.
Afinar los sentidos
El profesor de la Universidad Au-
tónoma Metropolitana (UAM) afina
los sentidos para hallar fascinación
en las labores de todos los días:
este trabajo se desprende de una
experiencia estética, es decir, de
no dejar que se mueran el entusias-
mo ni la capacidad de asombro;
estar despierto, buscar ese estado
de conciencia que –decía Bache-
lard– todo lo rejuvenece.
Un estado que comunica cosas…
una experiencia semiestética, por
así llamarla, porque es una mane-
ra de relacionarse con el espacio y
aprender de él de manera vivencial,
lo cual es básico para comprender
y sentir la arquitectura y la vida de
una ciudad, “que es finalmente lo
que trabajo: mi tema recurrente”.
El artista plástico refuerza el
planteamiento del contacto con el
espacio público como herramienta
de aprendizaje: “esto nos adentra
en las relaciones entre las personas
y la ciudad; reivindico este queha-
cer como un método de investiga-
ción cualitativa o técnica (…) me
gusta captar esa atmósfera, esa vida,
la cotidianeidad de las personas”.
Ensayos líquidos porteños
sur-
gió de una visita a Buenos Aires
con motivo de un congreso en ar-
quitectura y diseño, pretexto exce-
lente para emprender una travesía
plástica por quien dice “sacar los
pinceles a la menor provocación”.