Semanario de la UAM
10 12 2012
9
José Luis Solleiro Rebolledo, especialista del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico de la Universidad Nacional Autónoma
de México, al participar en el
Seminario: Propiedad industrial y comercialización
en la Rectoría General.
Un escollo a la
fluidez en el nexo
entre instituciones y
empresas es la carencia
de marcos normativos
Inversión insuficiente
El doctor José Luis Solleiro Rebolledo, del Centro de Ciencias Aplicadas y
Desarrollo Tecnológico de la Universidad Nacional Autónoma de México
(
UNAM), sostuvo que el carácter conservador de las empresas tradiciona-
les mexicanas, así como la falta de alicientes gubernamentales y de siste-
mas normativos que regulen e incentiven las relaciones entre la investiga-
ción y el aparato productivo han obstaculizado la comercialización de la
propiedad intelectual de las instituciones de educación superior.
El primer escollo a la fluidez en el nexo universidad-empresa y por tan-
to a la comercialización de la producción intelectual de las instituciones
es la carencia de marcos normativos, pues si bien la UNAM y la UAM,
entre otras, cuentan con ellos, no es el caso de la mayoría.
incorporado plenamente el con-
cepto de innovación a la Ley de
Ciencia y Tecnología, lo que abrió
la puerta a las figuras asociativas
entre las instituciones de educa-
ción pública y las empresas; sin
embargo, en el ámbito industrial
“
fue casi inexistente”.
Si bien se declararon áreas es-
tratégicas y acciones para impulsar
la infraestructura de apoyo, la po-
lítica fue errática y refleja que no
hubo una estrategia al respecto.
De hecho el Programa Nacional
de Innovación de 2011, aunque
tiene lineamientos interesantes, no
hubo tiempo de ser instrumenta-
do, por lo que ahí quedaron asig-
naturas pendientes para el nuevo
gobierno.
La doctora Ángela Uller, inves-
tigadora de la Universidad Federal
de Río de Janeiro, destacó que si
bien desde los años 90 del siglo
pasado se emprendieron acciones
para alentar la producción tecnoló-
gica de Brasil, fue hasta 2004, con
Luiz Inácio
Lula
da Silva, cuando
se puso en marcha la Ley Nacio-
nal de Innovación en ese país, que
entre otras definiciones establece
estímulos a la construcción de am-
bientes especializados y cooperati-
vos de innovación, así como a la
creación de núcleos de innovación
tecnológica.
Por otro lado persisten proble-
máticas asociadas a la orientación
de la labor de indagación hacia el
cumplimiento del estándar de las
comunidades científicas interna-
cionales; esto hace que no haya
correspondencia con las necesida-
des del país y mucho menos con
las de las empresas individuales.
Por parte de las empresas mexi-
canas, dijo, el problema principal
es el carácter conservador, pues
aquellas tradicionales no invierten en desarrollo tecnológico, salvo que
sea estrictamente necesario y urgente, pero no como parte de un plan
tecnológico corporativo.
En el sector gubernamental impera la escasez de incentivos en la rela-
ción universidad-empresa porque los fondos para ese fin son insuficien-
tes, dijo el investigador, quien subrayó la obligación de que las institucio-
nes y los centros de investigación presionen “a la Secretaría de Economía”
a que el fondo para la pequeña y mediana industrias sirva en verdad al
impulso de proyectos.
Solleiro Rebolledo afirmó que durante el sexenio recién concluido la
política en ciencia y tecnología “hizo progresos”, por ejemplo, al haber