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Semanario de la UAM
06 02 2012
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El DDT puede perdurar por más de
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20 años en el medio ambiente
Teresa Cedillo Nolasco
Antes de que se conocieran sus efectos adversos al
medio ambiente y, por tanto, a la salud humana, agro-
químicos como el Dicloro Difenil Tricloroetano (DDT)
fueron aplicados en cantidades industriales como
plaguicidas a nivel mundial; en diversas zonas agríco-
las de México las sustancias han permanecido desde
hace muchos años, lo que representa un riesgo para
el hábitat.
En ese contexto, la Universidad Autónoma Metro-
politana (UAM) realiza una serie de estudios encami-
nada a detectar, mitigar y reducir la presencia de agro-
químicos en suelos contaminados.
La doctora Adela Irmene Ortiz López, profesora
del Departamento de Procesos y Tecnología de la Uni-
dad Cuajimalpa, está al frente de las investigaciones
–desarrolladas junto con otros científicos– tendentes
a eliminar el problema.
El DDT ha sido también uno de los muchos com-
puestos utilizados para detener el contagio de la ma-
laria y el paludismo, entre otras enfermedades, al mis-
mo tiempo que se emplea en la agricultura para atacar
plagas.
En los primeros años posteriores al logro de su sín-
tesis, en 1939, su utilización evitó la muerte de cinco
millones de personas al año y protegió las cosechas
mediante el combate a los insectos.
A medida que se fueron descubriendo los proble-
mas asociados a su uso, el DDT terminó por quedar
prohibido –en la década de 1970– en el plano mun-
dial, ya que se comprobó su capacidad de permanen-
cia por más de 20 años en el medio ambiente debido
a su toxicidad y alta afinidad por la materia orgánica
existente en los suelos.
En México el DDT se utilizó abundantemente hasta
1991, cuando se emitió una ley para restringir su pro-
ducción, venta y uso libre, de manera que la Secretaría
de Salud se ostenta como la única entidad autorizada
para emplearlo, así como otros compuestos organo-
clorados dirigidos al control de plagas y campañas de
prevención de brotes de dengue o paludismo, además
de otros padecimientos.
La doctora en Ingeniería Química por la Unidad
Iztapalapa de la UAM expuso durante una entrevista
que muchas fábricas de DDT tuvieron que cerrar y se
prohibió la importación del compuesto; sin embargo,
M
ediante
bioestimulación
logran mejorar
sitios
afectados
Científicos trabajan en detectar y mitigar
la contaminación por agroquímicos
“hay poca información sobre los sitios contaminados:
¿qué pasó con esas cantidades enormes que se uti-
lizaron?, porque el compuesto se aplicó en muchos
lugares del país.
“El contaminante emblemático es el DDT, pero se
usaron otros organoclorados que hoy están prohibi-
dos”. Y advirtió sobre la presencia de una contami-
nación “histórica” de residuos de plaguicidas en los
suelos, por ejemplo en las fábricas productoras que se
encuentran abandonadas.
En concordancia con el Convenio de Estocolmo
sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, firmado
por 172 países, entre ellos México, el Instituto Nacio-
nal de Ecología (INE) impulsa un plan local para la
implementación de ese instrumento, que busca iden-
tificar las áreas donde se encuentran los plaguicidas
obsoletos y establecer qué hacer con ellos, pues hasta
ahora no se sabe con certeza qué lugares están conta-
minados ni los niveles de concentración.
Investigadores en plaguicidas:
www2.ine.gob.mx/sistemas/expertos_de_plaguicidas
Doctora Adela Irmene Ortiz López.