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Semanario de la UAM
26 03 2012
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Doctor Pedro Peñalosa.
desocupación de miles de vivien-
das: de Ciudad Juárez han emi-
grado más de 100,000 habitantes,
cerraron 5,000 negocios, 30,000
viviendas fueron abandonadas y,
finalmente, vivir con miedo…
Pero no será todo, advirtió Pi-
ñeyro Piñeyro: en el mediano y el
largo plazos “seremos testigos, tal
como sucede después de cualquier
conflicto bélico, de otros saldos del
combate al narcotráfico mediante
una estrategia parcial y equívoca
que consiste únicamente en desca-
bezar los cárteles de la droga bajo
el supuesto de atomizarlos y restar-
les capacidad de violencia parami-
litar, corrupción gubernamental y
social”.
Por más minicárteles que resul-
ten atomizados y golpeados en su
red operativa, logística y organiza-
tiva, el narcotráfico se recuperaría.
Las pérdidas forman parte de la
contabilización de la “empresa”, los
detenidos son reemplazados con
un ejército de reserva de desem-
pleados rurales y urbanos, armas
nuevas son adquiridas en Estados
Unidos y bienes inmuebles com-
prados.
La única forma de reducir la vio-
lencia de Estado y aquella derivada
de la criminalidad es disminuyen-
do de manera drástica la base de
apoyo social y golpeando el nervio
financiero y patrimonial del crimen
organizado. Pero en esos aspectos
justamente los resultados de la lu-
cha han sido ridículos, calificó el
investigador.
La participación social amplia y
permanente es necesaria, aunque
no del tipo que el gobierno propo-
ne –la denuncia por afectación de
un delito y la obtención de recom-
pensa por denunciar actos ilícitos–
que son tácticas intrascendentes y
personales, no sociales.
Estado represor
En su turno, el doctor Pedro Peña-
losa, experto en ciencias penales
y prevención del delito, consideró
que la violencia estructural es la
compañera permanente del país
en su atraso y desigualdad.
La matriz del Estado mexicano
en el nuevo capitalismo es la emer-
gencia penal, con una lógica de
“prisionalizar” ya no con el propósi-
Conflicto armado no reconocido
La reforma judicial instituida por los gobiernos federal y estatales es
“un show” que beneficia a una “aristocracia” de empresarios, fun-
cionarios y consultores internacionales, expresó el doctor Edgardo
Buscaglia, investigador en jefe de la Universidad de Columbia, en
Nueva York.
Al dictar la conferencia magistral
Violencia y relaciones interna-
cionales
que inauguró el
Seminario internacional sobre violencia
y crueldad en México... ¿y la universidad qué?
dijo que desde ins-
tancias oficiales de Estados Unidos se dictan los procedimientos a
aplicar contra la delincuencia cuyos únicos resultados han sido la
generación de muerte y el gasto de cientos de millones de dólares.
El presidente y fundador del Instituto de Acción Ciudadana in-
formó que más de 90 por ciento de los detenidos en lo que va
del sexenio ha quedado “en libertad por razones de corrupción y
errores judiciales”.
El Estado mexicano no cumple ni respeta los derechos humanos
plasmados en los tratados de la Organización de las Naciones Uni-
das, además de que en varios de los delitos que ejecutan las mafias
organizadas –tráfico de drogas, armas, trata y tráfico de seres huma-
nos, contrabando, secuestro y extorsión, entre otros que financian
la economía criminal– está involucrada una parte del Estado.
El especialista en seguridad nacional indicó que México atravie-
sa –de acuerdo con el derecho internacional comunitario– “por un
conflicto armado entre actores estatales y no estatales en el que la
delincuencia organizada de Estado se mezcla con la no estatal”.
Existen naciones –Colombia, Italia, Indonesia, entre otras– que
no obstante la violencia que los asolaba iniciaron mediante la par-
ticipación de la sociedad civil procesos de “limpieza colectiva de
prevención” con resultados favorables.
El caso de México resulta particular porque no se reconoce la
existencia de un conflicto armado que ha invadido el tejido social.
Para abatir la violencia, el experto en defensa de las víctimas
propuso reformar el sistema de administración de justicia civil y
penal; combatir la corrupción; desmantelar la economía criminal, y
establecer un proyecto de previsión social o atención “a personas
en riesgo de violencia, pobreza y discriminación”.
/Abel Avilés Duarte
lismo. En este sistema el Estado y
las instituciones funcionan con el
imperativo de que las mercancías
circulen y los Estados nacionales
sean simples ejecutores, estados
anímicos y maleables convertidos
en los servicios de seguridad de
mega empresas a los que sólo les
queda el poder de la represión y el
recurso punitivo.
El doctor Peñalosa convocó a
las universidades a construir un di-
que contra esa política, ofreciendo
a los mexicanos una visión distinta
del problema que plantee la ne-
cesidad de políticas transexenales
con presupuestos multianuales
como estrategia de Estado para
resolver los principales problemas
sistémicos del país, como serían los
casos de la educación y la seguri-
dad social.
to de disciplinar sino para favorecer
el libre tránsito de las mercancías.
La desinstitucionalización es
una característica del neolibera-