Semanario de la UAM
02 04 2012
11
E
xtendido
,
su
uso
en
cimientos
y
sótanos
Estudia UAM losas planas postensadas para
mejorar comportamiento de construcciones
Doctor Óscar Manuel González Cuevas. En el laboratorio de Estructuras de la Unidad Azcapotzalco se obtiene información sobre la resistencia
probable de las estructuras.
Foto: Octavio López Valderrama
Un proyecto basado
en la experimentación
aplica la conexión entre
columnas y losas en
la estructuración de
grandes edificios
Teresa Cedillo Nolasco
La ingeniería estructural busca
siempre sistemas de construcción
más económicos, de mejor rendi-
miento respecto de la seguridad
y que permitan mayor libertad a
los arquitectos para ofrecer claros
grandes y utilidades diversas a los
espacios, sostuvo el doctor Óscar
Manuel González Cuevas.
El investigador del Departamen-
to de Materiales de la Unidad Az-
capotzalco de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM) habló
sobre el proyecto
Losas planas
postensadas,
basado en la experi-
mentación para aplicar la conexión
entre columnas y losas en la estruc-
turación de grandes edificios.
El ex rector general de esta casa
de estudios explicó que dicho siste-
ma tiene su origen en la técnica de
postensado, consistente en inducir
una fuerza de compresión a los ele-
mentos de concreto que les permite
resistir determinadas cargas, evitar el agrietamiento, disminuir las deflexio-
nes y, en general, un mejor comportamiento en aspectos estructurales.
Hay dos variantes: inducir la compresión o preesfuerzo antes de cons-
truir el elemento o preforzado y después de construido o postensado.
En el caso de las losas de edificios grandes se ha extendido el uso de pos-
tensados en cimientos y sótanos con “la ventaja de que los sismos no produ-
cen movimiento” en la parte que se encuentra debajo del nivel del terreno.
Cuando se usan por encima de ese nivel, las estructuras pueden de-
formarse al ocurrir un movimiento telúrico y eso propiciaría pérdida de
resistencia en la estructura.
Una zona que preocupa especialmente –indicó– es la unión de las co-
lumnas con la losa, por tratarse de “un punto débil de la estructuración”. Este
es uno de los temas relevantes del Posgrado en Ingeniería Estructural de la
Unidad Azcapotzalco, sede universitaria de la cual fue también rector.
Los estudios que se realizan en el Laboratorio de Estructuras son de tipo
experimental; se han construido elementos “más pequeños”, en relación con
una estructura real, lo que implicó el diseño de un marco de carga especial
para poderlos probar, instrumentar, simular –pegar medidores de deformación
en el acero y el concreto– y aplicar cargas distintas semejando un sismo.
Con lo anterior, dijo el especialista en temas de ingeniería estructural,
se obtiene información, así como “reglas generales” sobre la resistencia
probable de las estructuras y las deformaciones que podrían aceptar los
elementos sin fallar.
También podrían estimarse los efectos de los sismos, de qué magnitud los
pueden resistir, características del movimiento telúrico debido a que cada
uno registra diferencias de longitud de onda y variación con el tiempo.
Cada uno es distinto y por eso es importante estudiar las variables
respecto del punto donde se origine y la distancia en relación con las
estructuras que sufren los defectos, entre otras.
Todo esto aporta datos útiles para actualizar las normas de construc-
ción. “Nosotros participamos en los grupos que revisan el reglamento del
Distrito Federal (…) y tratamos de incorporar aspectos de los estudios que
realizamos en la UAM, que junto con información proveniente de inves-
tigaciones de otras instituciones del país y el extranjero, se encaminan a
mejorar” dicho marco regulatorio.