Semanario de la UAM
04 06 2012
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Luto: performance/desmontaje
de Álvaro y Alvar Emilio Villalobos
Germán Méndez Lugo
Fotos: Alejandro Zúñiga García
Un hombre y un adolescente –sentados frente a fren-
te– se miraban fijamente, mientras el tiempo parecía
inmovilizado y el silencio haber invadido todo. El chi-
co estaba empapado de un líquido rojo óxido cuyo
olor se esparcía en el ambiente.
Todo sucedió en el estacionamiento del Museo
Universitario del Chopo, donde los personajes se en-
contraban sobre una lona blanca de 4x3 metros para
presentar
Luto: Performance/desmontaje
de Álvaro y
Alvar Emilio Villalobos, invitados por la doctora Ileana
Diéguez Caballero, profesora del Departamento de
Humanidades de la Unidad Cuajimalpa de la Uni-
versidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Con un trapo húmedo, el hombre limpió
pausadamente rostro, cuello, manos y uñas
del muchacho, pero fueron necesarios
otro, y otro más, y así, de manera suce-
siva; chanclas, sudadera y camisola del
adolescente quedaban manchadas de
color rojizo quemado antes de ser sa-
cadas del cuerpo.
El individuo continuó la tarea an-
tes de vestir a su acompañante con
pantalón de mezclilla, cinturón y
tenis limpios. Cuando parecía que
todo había concluido, el hombre
se quitó la camisa, el pantalón y
los zapatos…
Y ambos actores, brocha y cube-
ta repleta de pintura negra en mano,
se apuraban a pintar las prendas.
Y así, sin contemplaciones, el
personaje mayor se colocó la ropa
húmeda: todo él escurría, goteaba y,
con la misma pintura, restregó nariz,
boca, orejas y párpados hasta transfor-
marse en otro ser. No conforme con el
cambio vertió el líquido sobre sí.
Cual fantasma desparramó pintura roja
sobre tres cristales rectangulares; en un acto de
demencia aparente reventó los cristales sobre la
cabeza: la escena era aberrante, una alucinación.
El tipo era una sopa roja y negra con extremidades
que no dejaban de chorrear; parecía que un pedazo
del cristal se había clavado en una mano. La mancha
viviente se levantó para abandonar el lugar.
Los aplausos entonces resonaron y el chico perma-
neció entre el público. Veinte minutos después, el ar-
tista inició una conversación con el público.
Álvaro Villalobos, nacido en Bogotá, Colombia,
es maestro en Artes Visuales y doctor en Estudios
Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autó-
noma de México. Su obra comprende performance,
fotografía, video e instalación sobre la problemática
social del arte.