Semanario de la UAM
16 07 2012
18
C
iencia
abierta
al
tiempo
para
ti
en
…
La ciencia revela los misterios del entorno
y permite conocer más de la vida
Especialistas
responden a la pregunta:
¿qué se puede hacer
con la ciencia?
Verónica Ordóñez Hernández
En el marco del ciclo
Ciencia abier-
ta al tiempo para ti
–desarrollado
con el tema ¿Qué se puede hacer
con la ciencia?– la maestra en
biología experimental Anayantzi
Guadarrama Flores indicó que el
método científico será el mismo
siempre en una investigación, es
decir, implica la formulación de
una hipótesis –con base en el con-
texto– que deberá ser comprobada
o demostrada, y la presentación de
conclusiones.
Este método ha permitido saber
porqué el cielo es azul: debido a
que la luz forma ondas compuestas
por siete colores que se refractan y
a que el ojo humano percibe sólo
los colores de menor frecuencia,
entre ellos el azul.
El cielo se torna azul porque la
luz blanca proveniente del sol irra-
dia rayos cenitales sobre la Tierra y,
al penetrar en el planeta, se descom-
pone en longitudes de onda; las lu-
ces azules impactan en la atmósfera
y el agua y son percibidas, explicó
la profesora del Departamento de
Ciencias de la Salud de la Unidad
Iztapalapa de la Universidad Autó-
noma Metropolitana (UAM).
¿Por qué las hojas de las plantas
son verdes? o ¿por qué la sangre
es roja? son otras preguntas que la
gente se formula, incluidos los ni-
ños, y cuyas respuestas pudieron
conocerse gracias a las ciencias.
La también estudiante del Doc-
torado en Biotecnología sostuvo
que las hojas de las plantas poseen
un compuesto químico llamado
clorofila, encargado de absorber
todos los colores del espectro elec-
tromagnético, excepto el verde,
por lo que éste lo refleja y es por
ello que las plantas son verdes.
El plato del bien comer
El programa
Ciencia abierta al tiempo para ti en…
ofrece confe-
rencias en los centros de educación continua Casa Rafael Galván y
Casa de la Primera Imprenta de América dirigidas a público interesa-
do en temas científicos y de cultura general abordados con sentido
didáctico, pero sin perder el rigor en el manejo de la información.
La bióloga experimental Jacqueline
Moreno Cabrera, egresada de la
Unidad Iztapalapa, dictó la
ponencia
La nutrición: una
ciencia
instando a los asis-
tentes a modificar hábitos
alimenticios en aras de la
salud y a ser creativos en
la composición de la die-
ta diaria.
Para lograrlo recomen-
dó lo que llamó “el plato
del bien comer”, una repre-
sentación gráfica del grupo
de alimentos necesarios: car-
bohidratos, proteínas, grasas,
vitaminas, minerales y agua, com-
posición adoptada por los expertos en
nutrición como guía alimentaria.
Moreno Cabrera realizó un ejercicio práctico e interactivo para
conocer el índice de masa corporal de cada miembro del audito-
rio; una vez identificado el rango, se efectuaron operaciones ma-
temáticas que definieron el número de calorías que corresponde
consumir a cada quien y la actividad. El resultado fue el plato del
bien comer.
/ Lourdes Vera Manjarrez
El programa es
organizado por
la Coordinación
General de Difusión
de la UAM
Lo mismo ocurre con la sangre,
que posee hemoglobina que ab-
sorbe todos los colores excepto el
rojo; “si quisiéramos ser de sangre
azul el elemento que debiéramos
tener es el cobre. Los insectos
cuya sangre es amarillenta poseen
zinc”.