Semanario de la UAM
23 07 2012
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R
epresentan
una
alternativa
al
uso
de
combustibles
fósiles
El mundo está necesitado de fuentes
biológicas de energía: Hernández Escoto
Héctor Hernández Escoto, maestro en ingeniería química y doctor en ciencias por la UAM.
El especialista advirtió
sobre el riesgo de
desequilibrio en el
consumo alimentario
Germán Méndez Lugo
Una de las motivaciones para es-
tudiar la producción de bioetanol
–combustible que puede gene-
rarse a partir de plantas, residuos
agrícolas o semillas– es que en di-
ferentes regiones del mundo la ob-
tención de hidrocarburos alcanzó
el límite máximo e incluso empezó
a decaer.
El doctor Héctor Hernández
Escoto hizo la afirmación al dictar
la
Conferencia: Control discreto
de un biorreactor,
ante investiga-
dores y alumnos de la División de
Ciencias Naturales e Ingeniería de
la Unidad Cuajimalpa, como parte
del seminario sobre el tema orga-
nizado por dicha instancia acadé-
mica de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) y el cual
continuará a lo largo de 2012.
El investigador de tiempo com-
pleto en la Universidad de Gua-
najuato indicó que en los últimos
20 años a nivel global se han con-
siderado las fuentes biológicas de
energía como opción para sustituir
el uso de combustibles fósiles.
El maestro en ingeniería quími-
ca y doctor en ciencias por la UAM
citó el biogás como ejemplo de lo
anterior, el cual es muy utilizado y
se obtiene a partir de desechos. “En
México hay muchas granjas con
sistemas para producir metano”,
sustancia que se presenta en forma
de gas derivada de la putrefacción
de plantas, semillas o excremento.
El doctor Hernández Escoto expli-
có que el maíz y la caña de azúcar,
por ejemplo, son fuente de energía
transformados en etanol, mientras
que distintas semillas y plantas per-
miten la generación de biodiesel.
“Esto representa la primera ge-
neración biológica de fuentes de
El egresado de la UAM
dictó la
Conferencia:
Control discreto de
un biorreactor
en la
Unidad Cuajimalpa
energía, pero también puede cons-
tituir un desequilibrio en el consu-
mo alimentario, por eso estamos
en la búsqueda” de alternativas.
Las interrogaciones y las pro-
puestas desde la ciencia plantean
cómo aprovechar otro tipo de plan-
tas y residuos agrícolas en sistemas
biológicos “para producir biocom-
bustibles”: biogás, bioetanol, biohi-
drógeno o biodiesel.
El investigador catalogó el bioe-
tanol como una opción “muy pro-
metedora”; han sido clasificados
tres tipos de procesos para obte-
nerlo: a partir de fuentes celulósi-
cas o almidones, también llamados
de primera generación; mediante
residuos agrícolas o de segunda
generación, y aquellos que utilizan
ciertos componentes originados en
granjas o de tercera generación.
Especialistas de la Universidad
de Guanajuato desarrollan un es-
quema de producción de etanol
de segunda generación a partir
de la paja de trigo, lo que implica
varios procesos, entre ellos de sa-
carificación, por el cual la materia
celulósica se convierte en azúcares
fermentables.
Esto debe conducir a un sistema
industrial a gran escala. “En todo
este proceso la fermentación sigue
siendo el corazón de la cadena de
producción, empero la sacarifica-
ción y la deshumificación también
forman parte de ese corazón. Lo
cierto es que todo resulta impor-
tante para producir etanol”.
En Brasil existen modelos de ge-
neración de etanol a gran escala;
ese país cuenta con tecnología de
punta en el campo de los biocom-
bustibles al utilizar reactores en
cadena que aseguran la conversión
de azúcares a etanol, concluyó.