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Semanario de la UAM
23 07 2012
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Doctora Alma Rosa Alva de la Selva.
Doctor Javier Esteinou Madrid.
Fotos: Octavio López Valderrama.
Presentó la UAM
el libro
Los medios
electrónicos de difusión
y la sociedad de la
información
Valores despreciables
El doctor Francisco José Paoli Bo-
lio, del Instituto de Investigaciones
Jurídicas de la UNAM, expuso que
el libro ubica los tiempos políticos
actuales, “caracterizados por los
constantes jaloneos para el cambio
que no se acaba de concebir en
la democratización de una nación
más igualitaria y justa”.
El país y el “precario Estado
nacional están acosados por los
poderes fácticos hacia dentro y la
globalización hacia afuera, pero la
obra de Esteinou Madrid y Alva de
la Selva aspira a que México siga
respirando hacia adentro a partir
de la realización, la cultura y el
Estado”.
El texto denota una preocupa-
ción constante por la transforma-
ción, la crisis, la inestabilidad, el
desgaste, la escasa posibilidad de
ejercer la soberanía por el Estado
mexicano, acosado por un siste-
ma capitalista de corte neoliberal,
subrayó el ex rector de la Unidad
Xochimilco de la UAM.
El poder fáctico “de los medios
de comunicación se ha colocado
por encima del Estado y conduce a
la sociedad a apreciar valores que
son despreciables, a organizar la
vida familiar en función de una se-
rie de intereses”, añadió el profesor
de Teoría del Estado en la Facultad
de Derecho de la UNAM.
El doctor Virgilio Caballero Pe-
draza, del
Canal 21
del gobierno
del Distrito Federal, aseveró que
el duopolio televisivo, a través de
la Comisión Federal de Telecomu-
nicaciones, ejerce dominio abso-
luto del espectro radioeléctrico
del país.
Ese dominio representa “la par-
te más estratégica del territorio
nacional en una era como la que
vivimos, porque por ahí circulan,
además de las señales de radio y
televisión las que tienen que ver
con el manejo de la economía na-
cional y mundial, las decisiones y
los mandatos para agredir o levan-
tar economías, además de aquellas
sobre la seguridad”.
El periodista y analista político
dijo que “ese poder ha llegado a
construir, preparar, condicionar,
adecuar, publicitar, lanzar, soste-
ner e imponer a un presidente”.
La nueva generación de estu-
diantes convirtió la demanda de
democratizar los medios “en una
propuesta de reflexión sobre lo que
representa la conciencia nacional
sometida” y “todavía está por ver-
se si en efecto un Estado mediático
puede ser impuesto”.
Deliberar, decidir
El doctor Raúl Trejo Delarbre, del
Instituto de Investigaciones Socia-
les de la UNAM, compartió la tesis
del gran poder fáctico de los me-
dios de comunicación, pero recha-
zó que éstos dominen o remplacen
al Estado tradicional.
Dicha tesis “es tan sugerente
como discutible” porque los me-
dios no son homogéneos; la so-
ciedad tiene otros espacios para
discutir los asuntos públicos y, por
muy manipulador que sea el poder
de aquéllos, no remplaza el de los
ciudadanos para deliberar, compa-
rar y decidir”.
Si bien no hay que menospre-
ciar la capacidad de propagación,
e incluso de distorsión de la rea-
lidad que pueden llegar a deten-
tar, tampoco “los magnifiquemos
porque si no ni los vamos a com-
prender cabalmente ni podremos
diseñar políticas públicas o accio-
nes sociales capaces de incluir una
orientación”.
Para el doctor en sociología la
presencia de los medios públicos
posibilita el acceso a otras formas
de televisión: “no todo es
Televisa
y
TV Azteca
”, de tal manera que “la
agenda de los asuntos públicos no
es sólo la que establecen estas dos
grandes empresas”.
Los partidos políticos y sus can-
didatos siguen atendiendo otras
formas, “incluso muy tradiciona-
les, clientelares y manipuladoras
para convencer a la sociedad” y
“las televisoras no remplazan el
Estado porque entonces no trata-
rían de impulsar proyectos o modi-
ficaciones de leyes”, ni se hubiera
desechado la denominada Ley Te-
levisa como hizo la Suprema Corte
de Justicia.