Semanario de la UAM
16 06 2014
5
P
rofesor
invitado
de
la
UAM
Georges Couffignal, Doctor
Honoris Causa
por la
Casa abierta al tiempo
El politólogo francés
ha sido por más de
30 años gran amigo
y colaborador de la
institución
El politólogo francés Georges
Couffignal, ex director del Insti-
tuto de Altos Estudios de Améri-
ca Latina de la Universidad de la
Sorbona, recibió el diploma que
lo acredita como Doctor
Honoris
Causa
por la Universidad Autóno-
ma Metropolitana (UAM).
En una ceremonia presidida por
el doctor Salvador Vega y León a la
que asistieron alumnos, profesores
La fotografía del politólogo francés Georges Couffignal fue colocada en el muro donde
figuran quienes han sido distinguidos como doctores
Honoris Causa
por la UAM.
y autoridades universitarias, el rec-
tor general de esta casa de estudios
señaló que la UAM se siente muy
complacida de otorgar esta dis-
tinción “a quien ha compartido el
compromiso de defender el cono-
cimiento y difundirlo traspasando
fronteras, binomio indisoluble en
el quehacer de la universidad”.
El doctor Guillermo Martínez
Atilano, jefe del Departamento de
Economía de la Unidad Iztapalapa,
ofreció una semblanza del doctor
Couffignal, destacando que “ha sido
por más de 30 años un gran amigo y
colaborador de nuestra universidad”.
A lo largo de su carrera ha des-
empeñado numerosas responsabi-
lidades administrativas y docentes
en los distintos lugares donde ha
trabajado. Como diplomático del
servicio exterior de Francia dirigió
el IFAL en México y el Instituto Cul-
tural Franco-Chileno.
Como especialista en estudios
latinoamericanos encabezó el
Instituto de América Latina de la
Universidad de París III Sorbona
Nouvelle; ha escrito y publicado
artículos y libros, y dirigido tesis de
doctorado, por lo que dicha insti-
tución lo nombró Profesor Emérito.
Además ha sido profesor invita-
do de la UAM por los últimos 30
años y colaborador en los posgra-
dos en Ciencias Económicas y en
Estudios Sociales.
El doctor Couffignal expresó que
en los 34 años que tiene de cono-
cer México “he visto la dictadura
perfecta de Mario Vargas Llosa; he
visto nacer nuevos partidos, des-
pertarse, estructurarse a la socie-
dad civil, debilitarse al corporati-
vismo que era la base del régimen.
He visto al régimen experimentar la
alternancia política y más tarde vol-
ver al poder un partido que parecía
condenado a perecer”.
Al mismo tiempo, el sentimien-
to antinorteamericano que parecía
constituir un cemento inevitable de
la identidad nacional desde que Mé-
xico perdiera la mitad de su territo-
rio en el siglo XIX, se transformó ra-
dicalmente con la firma del Tratado
de Libre Comercio y la importancia
adquirida por los flujos migratorios
hacia el norte: se pasó “del vecino
distante de Alan Riding a la recon-
quista cantada por Carlos Fuentes”.
Todos estos cambios, apuntó
el investigador, pudieron hacerse
“gracias al mestizaje cultural que
es desde hace cinco siglos la gran
fuerza de nuestro país”. Citando al
ex embajador Alain Rouquier dijo
que no hay riesgo alguno de que
México desaparezca en el gran
conjunto norteamericano, porque
el México mestizo y latino tiene
una personalidad nacional que no
se deja ni disolver ni absorber.