Semanario de la UAM. Vol. XXIV No.31 9-Abr-2018

[Semanario de la UAM | 09•04•2018] 6 SOCIEDAD La agroforestería, un recurso eficaz contra los embates del neoliberalismo Este sistema sustentable impulsa la productividad y brinda adaptabilidad económica Nallely Sánchez Rivas L a agroforestería –práctica ancestral de siembra de ár- boles frutales, café y hortalizas en tierras dedicadas al pastoreo y la ganadería– con los siglos perdió fuerza frente al monocultivo, pero ahora ha sido adoptada como mecanismo sustentable que incrementa la productividad y ofrece adaptabilidad económica, frente a la amenaza para la soberanía alimentaria que plantea el neoliberalismo. En el Seminario de Agroforestería realizado en la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el doctor Sanjay Lanka habló sobre los beneficios de este sistema en el mundo del libre mercado, que dejó de lado los subsidios estatales al campo para brindarlos a intermediarios y empresas grandes. El catedrático de la Universidad de Sheffield, Gran Bretaña, estudia la situación social de los campesinos vincu- lados al programa de comercio justo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, una certificación que pretende mejorar el ingreso de pro- ductores y trabajadores rurales. Al haber interactuado con fabricantes de Colombia, Costa Rica y Nicaragua en zonas cafetaleras pudo constatar que la iniciativa del organismo internacional no ha arroja- do resultados tan equitativos, en contraste con la situación en Matagalpa, Nicaragua, donde la cooperativa UCA San Ramón, del Ejército Sandinista de Liberación Nacional, ha registrado un saldo “relevante porque laboran duro y co- noce a fondo el café”. Las razones por las que ganan buen dinero, además de porque disponen del programa comercio justo, “no tienen nada que ver con la denominación, sino con el respeto a la concepción de tierra comunal en la que se desempeñan” y con la práctica de compartir en grupo. En India conoció una asociación de casi 14 mil campesi- nos que impulsan el referido sistema, en el que los árboles se combinan espacial y/o temporalmente con animales y/o cultivos para incrementar la productividad, el rendimiento económico y los beneficios sociales. A partir de esa experiencia comenzó a promover la agro- forestería, en el contexto de las organizaciones generado- ras del grano, ya que al plantar especies frutales entre los cafetales se obtienen sabores diversos, en tanto aumenta la calidad para ambos y también la posibilidad de la gente de ofrecer su mercancía a precios más altos, de tal suerte que no se requiera la certificación. De este modo diversifican sus bienes y no dependen del café al vender o consumir otros comestibles; por con- siguiente este modelo desarrolla las condiciones de vida y de salud familiar, si se considera que las fincas sirven a la soberanía alimentaria que un Estado neoliberal nunca dará. En el ámbito del libre comercio los gobiernos han dejado de lado su responsabilidad de ayudar a la comunidad en el apun- talamiento de los mercados para que los bienes sean vendidos de manera directa al consumidor, lo que significaba ganancias mayores, pero ahora es alentado un mecanismo privatizador de intermediarios que compran a precios irrisorios. El doctor Ramón Soriano Robles admitió que luego de 24 años de haber sido firmado, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha favorecido sólo a las compañías multi- nacionales y los pequeños agricultores han quedado fuera de esa dinámica económica y casi llevados a la extinción. Las grandes corporaciones obtienen el mayor subsidio por parte del Estado, lo cual excluye a los segundos de los recursos públicos de apoyo, precisó el coordinador del Seminario y académico del Departamento de Biología de la Reproducción de la referida sede universitaria. Los subsidios estatales son destinados a intermediarios y empresas grandes.

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