Semanario de la UAM. Vol. XXV No.1 3-Sep-2018

[Semanario de la UAM | 03•09•2018] 7 CIENCIA Un muro en la frontera México-Estados Unidos atentaría contra la biodiversidad Esa obra amenazaría el resultado de miles de años de evolución biológica en la zona L a construcción de un muro en- tre México y Estados Unidos afecta la vida silvestre al elimi- nar, degradar y fragmentar el hábitat, colocando en entredicho el resultado de miles de años de evolución bioló- gica en la región sólo por la decisión unilateral de un gobierno, advirtió el doctor Rurik List Sánchez, profe- sor del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Autó- noma Metropolitana (UAM). Luego de la última glaciación –ocurri- da hace diez mil años– los ecosistemas que caracterizan esa zona quedaron de- finidos, pero su continuidad está siendo interrumpida ahora, lo que significa ries- go para especies de bisontes, jaguares, berrendos, borregos cimarrones, reptiles y anfibios, sumando 10,506 vertebrados cuyas áreas de distribución quedarán di- vididas por la valla, puntualizó. La problemática seguirá agraván- dose si el proyecto del gobierno de Washington persistiere, ya que ocasio- naría la extinción de especímenes, por lo que la comunidad científica publi- có –el 24 de julio último en la revista BioScience – un artículo que destaca la relevancia del asunto para la con- servación internacional y el gobierno mexicano debería iniciar acciones para frenar la catástrofe. La intención central del texto Nature Divided, Scientists United: U.S.-Mexico Border Wall Threatens Biodiversity and Binational Conservation –escrito por List Sánchez y especialistas de renombre y que cuenta con el respaldo de más de 2,500 colegas de 43 países– es recla- mar la realización de una evaluación de esos sitios para mitigar los daños. “Resulta difícil trabajar en el lugar por el acoso de la patrulla fronteriza y la violencia en México derivada de la lucha contra el narcotráfico, por lo que pedimos que se facilite la investi- gación, subrayó el docente. El linde que separa a ambos países comprende unos 3,200 kilómetros, de los cuales cerca de mil cien cuentan con barreras, cuya rápida construc- ción fue posible por la aprobación en el Congreso estadounidense “de una exención a la aplicación de las leyes para impedir que se efectúen estudios sobre impacto ambiental”. De igual forma quedaron sin fun- cionar, tanto la normatividad relativa a la propiedad de la tierra –lo que dio pie a la edificación en terrenos privados o del gobierno– como los estatutos del patrimonio histórico y cultural, algo “muy grave porque un estado de de- recho en el que ocurre esta situación sienta un precedente de autocracia”, expuso el académico de Unidad Lerma. El biólogo por la Unidad Iztapalapa inició hace 25 años indagaciones para su tesis doctoral sobre la fauna alojada en el territorio fronterizo, a partir de lo cual tuvo mayor contacto con exper- tos estadounidenses y emprendió “un periodo de colaboración productivo, en el que seguí mediante sobrevuelos a la manada de bisontes, la única que se desplaza entre las dos naciones”. Había especies que se movían entre los pastizales de la zona y, “por ejemplo, desde hace 30 años sigo al lobo mexi- cano, por lo que he observado que indi- viduos reintroducidos en Nuevo México cruzaron a Chihuahua y aquellos rein- troducidos en Chihuahua atravesaron hacia Arizona; lo mismo pasa con osos, borregos cimarrones y otros mamíferos grandes debido a la permeabilidad de la frontera a la fauna silvestre”. A partir de 2007 comenzó la cons- trucción del muro por segmento, interrumpiendo el paso natural, “así que me involucré en actividades dis- tintas para evitar el levantamiento”. En tal escenario surgió la propuesta de publicar un artículo junto con in- vestigadores reconocidos para invitar a la comunidad científica internacional a respaldar la iniciativa. Docente de la UAM, junto con más de 2,500 expertos, reclama la evaluación del área Artículo en la revista BioScience : https://goo.gl/gg6J3B

RkJQdWJsaXNoZXIy NDU3NjI=