Semanario de la UAM. Vol. XXV No.11 12-Nov-2018

[Semanario de la UAM | 12•11•2018] 5 CIENCIA láser en dos de igual intensidad y cada uno es dirigido a un glóbulo rojo, pero como cada uno genera su propia pinza óptica sujetamos el glóbulo rojo desde sus extremos y separamos los haces de luz para lograr que aquél se deforme”, expuso el doctor Hernández Pozos. La capacidad de medir esa caracte- rística a la que son sometidos los eri- trocitos, tanto de una misma persona como de gente distinta permite com- parar qué tanto más flexibles son –en promedio– esas células sanguíneas, en relación con otras, a la vez que los resultados de estudios preliminares realizados en sujetos sanos y enfermos “indican que con estas mediciones podemos diferenciar a quienes pre- sentan hiperglucemia y quienes no”. Además es necesario evaluar si es factible establecer el grado de deterioro por este padecimiento, causante de que los glóbulos rojos seanmenos elásticos y, por tanto, pierden la facultad de fluir en capilares muy estrechos, lo que origina males vasculares e incluso amputaciones y, aunque falta trabajo por desarrollar, sobre todo mediciones en muestras más amplias, “hemos podido identificar a gente diabética y a la que no lo es”. Tecnología poderosa La tecnología generada en la Unidad Iztapalapa ha probado ser poderosa para determinar el grado de afectación de los eritrocitos por un problema que ya está adquiriendo proporciones de pandemia, tanto en México como en el mundo, por lo que tiene gran potencial de aplicación biológica y en la mani- pulación de microobjetos, aun cuando “apenas estamos entrando a explorar las posibilidades de uso”. Estos avances científicos, incluidas las pinzas, están basados en conocimientos de óptica que datan de 1950 y cuya implementación fue viable cuando se inventó el láser, evolucionando y mejo- rando hasta contar con la increíble tec- nología contemporánea, luego de que mucha de la teoría existente en aquellos años ha encontrado un uso práctico. En México “no somos el único grupo que trabaja en este tema, pero somos pocos en realidad”, aunque estas téc- nicas progresan de manera acelerada en otros países, por lo que es indispen- sable entrenar a los jóvenes” en este campo, señaló el doctor en Física por el Imperial College of Science, Technology and Medicine de Gran Bretaña. Los principios físicos y los primeros desarrollos experimentales de pinzas ópticas fueron efectuados a inicios de la década de 1970, casi todos por el científico estadounidense Arthur Ashkin, quien obtuvo este año el Premio Nobel de Física en reconoci- miento a los aportes que su labor ha reportado a la física del láser, mencio- nó el especialista. El doctor Ashkin fue jefe del Depar- tamento de Investigación en Ciencias de Láseres en los Laboratorios Bell –ahora Bell-Lucent Technologies– y sentó las bases de la ahora muy usada herramienta para manipular objetos de cientos de nanómetros y hasta de decenas de micrómetros en el manejo, tanto de material inerte como de virus y células individuales, incluido el ácido desoxirribonucleico, con la ayuda de ciertos procedimientos especiales. La entrega de dicho galardón “a este investigador no ha sido más que por justicia, porque hace tres años fue conferido a científicos que crearon tecnología para atrapar átomos con luz producida por láseres y él también fue parte de esos proyectos”, comen- tó el licenciado en Física por la Casa abierta al tiempo. En las décadas de 1970 y 1980 se llevaron a cabo los trabajos pioneros en esta materia y en los primeros años del siglo XXI maduró gran cantidad de métodos y variaciones para cap- turar células, partículas metálicas y dieléctricas, hasta que en los últimos años las aplicaciones evolucionaron aceleradamente. Este desarrollo fija en el espacio, por medio de un haz láser, partículas muy pequeñas

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