Semanario de la UAM. Vol. XXV No.32 22-07-2019

[Semanario de la UAM | 22•07•2019] 9 SOCIEDAD La zona oriente de la capital concentra el mayor número de desaparecidas El fenómeno va en aumento debido a procesos claros de invisibilización L as alcaldías Iztapalapa, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, en la zona oriente de la Ciudad de México, con- centran el mayor número de desapariciones de muje- res en la capital, lo que expresa “un problema muy complejo que va al alza”, advirtió la doctora Rita Canto Vergara, inves- tigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Una de las razones por las que el fenómeno va en au- mento está en la existencia de “procesos claros de invisibili- zación de los casos” y mientras la sociedad y las autoridades no se pronuncien sobre el tema seguirá habiendo “una no- che muy larga” al respecto. Organizaciones civiles, incluido el Observatorio Nacional del Feminicidio, reportan que las víctimas están en el rango de los 12 a los 22 años y habitan en la periferia, es decir, en espacios marginales, un cuadrante que “nos interesó porque ahí, desde el 27 de abril de 2018, se desconoce el paradero de Mariela Díaz Valverde, alumna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, y porque muchas de nosotras trabajamos en el área y tenemos contacto con estudiantes que provienen de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, en el Estado de México, que han sufrido” esa circunstancia . Este es uno de los puntos críticos de la capital, donde “se han documentado de manera exhaustiva los estragos de la criminalidad y la falta de procura- ción de justicia en la vida cotidiana de las mujeres, llevando a gran cantidad de asociaciones a solicitar la puesta en marcha de la alerta de violencia de gé- nero”, subrayó en entrevista la docen- te del Departamento de Filosofía de la Unidad Iztapalapa. Mediante investigaciones académicas y periodísticas, así como el trabajo de colectivos y organismos no gubernamenta- les se ha tratado de establecer “las causas y las consecuencias del crecimiento alarmante” en la ocurrencia de estos sucesos, corroborándose que la zona oriente registra el mayor número de casos; las cifras oficiales pertenecen al Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, pero desde que entró en vigor la ley general en la materia son las fiscalías especializadas las responsables de actualizar dicha base, aun- que en la metrópoli esto no se ha llevado a la práctica. También hay campos destinados a la descripción de las víc- timas que mencionan el uso de “barba y bigote” por algunas de ellas, lo que sugiere que “hay una disposición de principio cuyo instrumento fue mal diseñado o bien los servidores lo están llenado en forma arbitraria y dolosamente equivocada”. La preocupación es que la mayoría de las afectadas en la Ciudad de México queda registrada bajo conceptos erróneos, como el de persona ausente o extraviada, lo que impide establecer una búsqueda como tal, porque en esa situación no se aplica la ley general respectiva, según la cual las afectadas deben ser buscadas de acuerdo con un protocolo homologado, expresó Canto Vergara. Dicho procedimiento señala las pautas para las prime- ras 24, 48 y 72 horas de búsqueda, “y hemos encontrado que cuando se sigue esta formalidad, ellas son ubicadas y devueltas a su hogar”, por lo que contar con índices confia- bles es una obligación que debieran cumplir el gobierno y la Procuraduría General de Justicia de la capital. El asunto no sólo debe centrarse en la indagación sobre la trata de personas en sus tres modalidades: explotación sexual, tráfico de órganos y trabajo es- clavo, pues si bien es la principal sos- pecha, también existen el homicidio y la pornografía infantil y juvenil, entre otros delitos que “nos hacen pensar que en el país prolifera una economía criminal que permite esta problemáti- ca en zonas marginadas y marginales”. Las víctimas son jóvenes de entre 12 y 22 años y viven en la periferia

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