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Número 158
6 de marzo de 2020

EL PARO DEL 9 DE MARZO, UN PACTO SOCIAL DE GÉNERO

CON EL GOBIERNO FEDERAL: YANINA ÁVILA

*El Foro Política y religión en la 4T tuvo lugar en la Unidad Iztapalapa de la UAM

 

El paro de mujeres del próximo lunes 9 de marzo “busca establecer un pacto social de género con el gobierno de México, que transforme realmente las relaciones estructurales de poder y termine con la impunidad y la violencia criminal y cómplice del Estado”, afirmó la doctora Yanina Ávila González, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
 
La investigadora del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa sostuvo que la expresión del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre “la mano negra” que está detrás de los movimientos feministas en el país, “además de racista implica desconocimiento o desprecio respecto de la rabia y la angustia de las mujeres todas, pero, sobre todo, de las jóvenes que día a día ven incrementar” la problemática.
 
La académica consideró que el diálogo es un recurso decisivo, en momentos en que la polarización escala al nivel, no sólo de las disputas políticas y económicas, sino de temas religiosos, dijo en la ponencia Género y diferencia en la 4T.
 
La cercanía del Estado con grupos evangélicos ha generado preocupaciones fundadas entre muchos ciudadanos defensores de la laicidad, ya que “el riesgo de la presencia de estos predicadores de la moral es que se ha demostrado, que a mayor incidencia de las iglesias y las religiones en la sociedad, mayores son las pérdidas de los derechos sexuales y reproductivos, centralmente el derecho a decidir”.
 
Al participar en el Foro Política y religión en la 4T citó a Sonia Álvarez y Richard Parker, entre otros investigadores y analistas que han documentado que las alianzas entre religión y gobierno son un peligro que abre las puertas y fortalece a las fuerzas del neoconservadurismo existentes en los planos local y mundial, las cuales ganan cada vez más espacios en las esferas del poder y la política de Estados Unidos, Brasil, Guatemala, Colombia, Costa Rica y Bolivia.
 
La doctora María Eugenia Olavarría Patiño presentó la ponencia La reproducción asistida y la gestación sustituta en el régimen actual (2018-2020), en la cual afirmó que hay una ausencia de convicción por parte de los legisladores respecto de la importancia del tema, así como de su impacto en la salud y la seguridad de la ciudadanía.
 
Este tipo de fecundación plantea todos los tratamientos o procedimientos, incluida la manipulación, tanto de ovocitos como de espermatozoides o embriones humanos para el establecimiento de un embarazo, mientras que la gestación para otros o gestación subrogada se refiere a la restitución del útero, óvulo o ambos de los tres elementos necesarios para la formación de un niño o niña: óvulo, útero y esperma.
 
“El Estado mexicano, antes y durante la 4T, ha sido omiso en la generación de leyes y reglamentos específicos que permitan y propicien la protección de los derechos de los actores implicados en la reproducción asistida”, expresó la autora del libro La gestación para otros en México. Parentesco, tecnología y poder.
 
La docente de la Unidad Iztapalapa agregó que la falta de normatividad coloca obstáculos al libre desarrollo de la reproducción de las personas e hizo un análisis de la iniciativa presentada en noviembre de 2018 en el marco de la LXIV Legislatura por la entonces senadora Olga Sánchez Cordero.
 
“La iniciativa no busca legislar sobre el acceso equitativo a la reproducción asistida de todas las personas que buscan la descendencia biológica o genética; tampoco aborda el derecho de las personas a elegir número y espaciamiento de hijos, y es un intento por controlar los gametos y embriones para evitar la trata de personas en cuestiones de reproducción, dando por hecho que ésta existe”.
 
En la mesa Género, feminismos y derechos reproductivos la maestra Evelyn Aldaz, investigadora de Católicas por el derecho a decidir, consideró que en el contexto de la 4T la marea verde –movimiento de mujeres que abogan por la despenalización y aborto seguro en México– se ha constituido en la agrupación más activa en defensa del Estado laico, porque el derecho a decidir sobre el propio cuerpo implica que las ideas religiosas no deben guiar el diseño de leyes o políticas públicas.
 
Al dictar la ponencia Las ambivalencias en la 4T: entre el discurso moral y las libertades de las mujeres la psicóloga sostuvo que resulta “necesario seguir promoviendo la igualdad y la no discriminación protegidos por nuestra Constitución ante la influencia que están teniendo iglesias conservadoras en tareas del Estado”, el cual debe tener una postura imparcial y libre de ideas morales y religiosas ante la despenalización del aborto, la unión entre personas del mismo sexo, el derecho a la eutanasia o la reproducción asistida, lo que permite la persistencia pacífica de las diferencias y la pluralidad, características de sociedades democráticas”.
 
La doctora Rosario Ramírez Morales, investigadora huésped del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Unidad Occidente, reflexionó a partir de la premisa De Glitter y pañuelos: Encuentros y desencuentros en los activismos en torno a la defensa de los derechos y mostró tres ejemplos descentralizados ocurridos en la ciudad de Guadalajara de desencuentros entre los activismos conservadores y los feministas con sus respectivas imágenes.