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Número 170
11 de marzo de 2020

LA UAM PARTICIPA EN LA PROFESIONALIZACIÓN DE SERVIDORES PÚBLICOS

*La Casa abierta al tiempo y la Escuela de Administración Pública firmaron un convenio de colaboración

 

Investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) participarán en el diseño, planeación, coordinación e impartición de los módulos Gestión y políticas públicas y Gestión para resultados de la Maestría en Gestión Pública para la Buena Administración, que ofrece la Escuela de Administración Pública (EAP) de la Ciudad de México, órgano descentralizado del gobierno local, de acuerdo con el convenio firmado por ambas instituciones.
 
En el acto protocolario celebrado en la sede de la EAP, en el Centro Histórico, el doctor Fernando de León González, rector de la Unidad Xochimilco de la UAM, subrayó la importancia de la profesionalización de los servidores públicos, en particular en la capital del país.
 
En el sector de la educación superior existe también el gran desafío de mejorar las competencias de los académicos “y el gobierno federal nos ha subrayado la relevancia de que ofrezcamos el máximo de cobertura posible y la mejor calidad en los programas de licenciatura y posgrado”.
 
De León González celebró que una maestría del área de las ciencias sociales y humanidades de la UAM contribuya, junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y El Colegio de México, al desarrollo de una opción académica enfocada en algo tan necesario, porque “mejorar los servicios públicos en la Ciudad de México es un reto muy grande”.
 
La doctora Claudia Salazar Villava, secretaria de esa sede académica, destacó que esta alianza llega a un asunto crucial para el desarrollo de la sociedad, “pues bien sabemos que los planes de gobierno y las políticas públicas pueden ser muy buenas, pero si no hay un equipo de administración capaz de llevarlas a terreno y convertirlas en realidades, las ilusiones pueden encontrar su límite”.
 
Este esfuerzo estratégico en la formación de administradores comprometidos con la gestión pública eficiente, responsable y profesional es algo que complace a la UAM, por lo que “estamos muy contentos de participar en esta iniciativa”.
 
El doctor Héctor Rafael Arámbula Quiñones, director general de la EAP, dijo que la institución que encabeza “tiene la misión de contribuir a la mejora de la administración pública e impactar positivamente las acciones que impulsa el gobierno capitalino en beneficio de sus habitantes”.
 
La Maestría de Gestión Pública para la Buena Administración tiene como base un modelo que busca apoyar el derecho a la buena administración, por lo que “desde la EAP queremos contribuir a operar y entender qué significa ese derecho, cómo volverlo efectivo y sobre todo exigible en favor de los habitantes”.
 
Para eso “pretendemos llevar a cabo trabajos de formación y profesionalización de los servidores públicos, tanto del gobierno central como de las propias alcaldías de la Ciudad de México, así como contribuir, dotando de elementos y competencias para la solución de problemas, a través de la planeación, la implementación y la evaluación de políticas públicas.
 
Esta maestría tuvo su primera promoción en 2017 y la segunda en 2019, admitiendo a 114 y 104 personas provenientes de las secretarías de Finanzas, Salud, los órganos desconcentrados –Metrobús y C5– y organismos descentralizados y autónomos, entre otros, respectivamente.
 
El maestro Juan José Serrano Mendoza, secretario de la Contraloría General de la capital y presidente suplente de la Junta de Gobierno de la EAP, consideró que signar un compromiso de colaboración con la UAM contribuirá a fortalecer el programa de posgrado de la EAP y favorecerá las capacidades profesionales de los servidores públicos inscritos en el programa, ya que esa casa de estudios es “de gran prestigio, cuenta con docentes de gran nivel y sobre todo con experiencia, en este caso, en el tema de las políticas públicas”.
 
Para lograr una transformación en el servicio público resulta imperativa la capacitación constante, en la medida en que “todos debemos responder a las altas expectativas ciudadanas”.
 
La Constitución “nos obliga a los servidores a actuar con honestidad y transparencia: es el mandato con el cual debemos manejarnos y bajo ese paraguas nadie puede ni debe actuar de manera contraria al interés público”.