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Número 310

21 de junio de 2021

EL FEMINISMO Y LA MASCULINIDAD, DESDE LA MIRADA DE LA FILÓSOFA

JUDITH BUTLER

*Unidad Especializada en Igualdad y Equidad de Género de la UAM convocó a encuentro para abordar

su obra

El género de las personas es una construcción que cambia de acuerdo con los cánones sociales y en algunas culturas no es tan importante como la edad u otros aspectos, afirmó Tanya Larrondo Saldaña, doctorante en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

La sesión Habitar el cuerpo desde el género del Seminario-Taller Feminismos, Masculinidades y LGBTTTIQA+ Identidades sexuales, género y transformación política partió de la obra El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, de la filósofa estadounidense Judith Butler, quien ha realizado grandes contribuciones al movimiento por los derechos de las mujeres, entre ellas la referida a la teoría performativa del sexo y de la sexualidad.

 

El género “es una serie de conductas que performamos todos los días en nuestra práctica para que el sexo pueda expresarse y se hace a través de la vestimenta, el comportamiento o la forma de expresar femineidad o masculinidad, según plantea Butler”, proponiendo “que nacemos con un sexo, masculino o femenino, aunque retoma la idea del segundo sexo, al preguntar cuál es el sujeto de los feminismos, qué es ser mujer u hombre, o qué es ser lesbiana”.

 

La autora presenta la performatividad como algo que está organizado dentro de un sistema binario en el que figura lo femenino, lo masculino, lo heteronormado y lo patriarcal, en una guía para los demás géneros sobre acciones y reconocimiento en ese modelo social.

 

Si se considera “que el texto de Butler fue escrito en 1990, no es adecuado sacarlo de contexto, ya que en esos años existía un solo lenguaje que no incluía varias categorías en el campo de la sexualidad que ahora usamos y sostenía que en un esquema heterosexual, heteronormado y heteropatriarcal ser lesbiana representaba una especie de fracaso, puesto que se trataba de mujeres, de acuerdo con la norma general”.

 

Especialistas sostienen que es posible hacer una resistencia desde el género dentro de un marco heterosexual y no se vería como un fracaso, sino como una afrenta a lo heteronormal, lo cual es una crítica de la identidad normativa de género de Butler, en cuya obra “hay temas principales: la heterosexualidad y su papel; el lesbianismo político y cómo funcionaba en el movimiento feminista, y la necesidad de pensar las feminidades y las masculinidades en forma no esencialista y sin atarlas a cuestiones preestablecidas”.

 

El primer elemento de la performatividad “es entender el género y la sexualidad como prácticas, lo que constituye un asunto esencial pues no sólo se trata de determinantes sociales que nos afectan, sino que reproducimos comportamientos concretos”, sostuvo Larrondo Saldaña.

 

“El género es una aspecto que damos por sentado, pero a la vez estamos permanentemente vigilándolo y se controla para que seamos mejores hombres o mujeres y que nadie se salga de esos cánones que son sancionados por la sociedad: por un lado, nos asumimos como algo natural y por otro hacemos esfuerzos para orientarlo”, cuestionó.

 

El Seminario-Taller Feminismos, Masculinidades y LGBTTTIQA+ Identidades sexuales, género y transformación política fue organizado por la Unidad Especializada en Igualdad y Equidad de Género de la Unidad Cuajimalpa de la UAM.