Encabezado
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Número 322

29 de junio de 2021

NECESARIO INCENTIVAR CRECIMIENTO DE RAMAS PRODUCTIVAS

PARA GENERAR BIENESTAR 

*La implementación de políticas públicas que estimulen la estructura productiva reducirán la pobreza

En México, los sectores productivos menos modernos como la construcción, el comercio y el transporte se asocian con mayor pobreza de la población urbana, mientras que servicios corporativos y financieros generan menores niveles de pobreza, pero ocasionan mayor desigualdad, aseguró el doctor Owen Eli Ceballos Mina, investigador del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

 

De acuerdo con estudios sobre los sectores económicos, existe evidencia de la relación entre la estructura laboral sectorial y los resultados sociales de pobreza y desigualdad social en los municipios de México, señaló en el Ciclo de conferencias Estructura y coyuntura de la economía mexicana.

 

“La industria de la manufactura con datos agregados parece vincularse tanto con menor pobreza como con menor desigualdad, en tanto que los sectores intensivos en conocimiento y tecnología parecen disminuir la pobreza, pero simultáneamente aumentan la desigualdad, aspectos que se asemejan con la evidencia de otros países de la región”.

 

En su ponencia Estructura productiva y cambios en la desigualdad de los municipios encontró una relación contundente entre la heterogeneidad de los efectos de la estructura productiva laboral por regiones sobre la pobreza y la desigualdad en México.

 

Por tanto, “es necesario que el diseño e implementación de la política pública estimule la estructura productiva laboral para reducir la pobreza tomando en cuenta las condiciones estructurales, pues el propósito no es solamente promover la transformación estructural sino también incentivar el crecimiento de ramas productivas asociadas con un mayor bienestar de la población”.

 

Con datos del censo de 2010, la Encuesta Intercensal 2015, el Banco de Información Estadística y del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el investigador elaboró dos modelos estadísticos por medio de una regresión lineal considerando entre las variables la estructura productiva, la tasa de pobreza, la población ocupada en el sector o rama, el conjunto de determinantes demográfico-productivos de la pobreza y la desigualdad, así como los factores territoriales.

 

La pobreza en 2015 se concentró en los estados del sur: Guerrero, Oaxaca y Chiapas, con una tasa del 58.9 por ciento de la población en esa condición; en el centro, la tasa fue de 43.6 y en el norte de 31.5, mientras el promedio nacional fue de 43.9 por ciento. En tanto, la población desocupada es mayor en el sur y la ocupación calificada alcanza el 36 por ciento, frente al 46 y 51 por ciento del centro y norte, respectivamente.

 

El 45 por ciento de la población de los estados del sur se dedican al campo, en el centro 27, en la región norte 28 y el promedio nacional 35 por ciento. Las manufacturas están concentradas en el norte y centro con 13 y 14 por ciento, en tanto que en el sur ese indicador alcanza 9 por ciento. La productividad del trabajo en el norte es mayor en prácticamente todos los sectores económicos.

 

Respecto a la situación actual de la economía en México, el investigador dijo que la población más pobre de México es la más afectada por la pandemia y sus efectos son desiguales en cada región. A nivel global los países desarrollados enfrentan de mejor manera los efectos de la contingencia, comparado con países de América Latina como Colombia donde el gobierno propuso una reforma tributaria que aparentemente ocasiona más desigualdad y pobreza. Chile y Argentina enfrentan problemas similares.

 

En México los pobres son la población más afectada, según datos del Coneval durante la emergencia sanitaria esa condición tuvo un incremento de 48.7 a cerca de 57 por ciento, en tanto 25 por ciento de los habitantes ahora está en condiciones de pobreza extrema.

 

“Existe una relación entre estructura productiva y pobreza en México y es preciso tener un crecimiento económico para alcanzar el desarrollo económico. El reto es cómo trasladar ese crecimiento en beneficio de la población e identificar los sectores virtuosos –como el de manufactura, considerado el motor de la economía por el economista británico Nicolás Kaldor– para diseñar las estrategias de política en la materia.

 

Las premisas del ejercicio del investigador consideran que la estructura económica se define por un conjunto de ramas, sectores o actividades que se interrelacionan por sus flujos de demanda dado un nivel de tecnología y la estructura productiva de los municipios, entre otros elementos.

 

“No hay una fórmula mágica para dinamizar el desarrollo económico, aunque las manufacturas son motor de crecimiento, en el caso del sector maquinaria y equipo para la disminución de la pobreza no son relevantes, pero otras ramas pueden disminuir la pobreza en el sur”.

 

La economía de mercado tiene una esfera muy dominante donde lo político debe trabajar de manera conjunta. “Ni el mercado por si solo ni el Estado pueden evolucionar la economía, por ello la interacción entre ambos debe permitir trabajar de manera focalizada.”

 

Las innovaciones y la investigación son fundamentales para disminuir la pobreza en el mediano y largo plazos, concluyó el investigador en el ciclo de conferencias convocado por el Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco de la Casa abierta al tiempo.