Imprimir

Número 482

10 de octubre de 2019

EL ARTE GENERA CONCIENCIA SOBRE LA DIMENSIÓN DE LA VIOLENCIA

*La instalación Vis Fuerza (in) necesaria, de académica de la UAM, fue activada en Casa Refugio Citlaltépetl

 

 

La instalación escultórica, sonora y multicanal Vis Fuerza (in) necesaria, de la doctora Luz María Sánchez Carmona, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), reflexiona en torno a la brutal ola de violencia que padece México y la normalización de este fenómeno en los medios de comunicación.

 

Activada en Casa Refugio Citlaltépetl como parte de un diálogo sobre la crisis de derechos humanos en el país, la propuesta artística de la jefa del Departamento de Artes y Humanidades de la Unidad Lerma comprende cien reproductores digitales de audio en forma de pistola Caracal 9mm impresas en 3D que retransmiten el audio de videos disponibles en la plataforma de YouTube subidos por ciudadanos atrapados en medio de fuegos cruzados.

 

“Lo importante es desarticular la violencia y que estos objetos representen lo que realmente son: instrumentos de muerte que han dejado miles de víctimas por homicidio y miles más que se levantan y continúan buscando justicia y verdad, entre ellos periodistas y sus familiares que dejan sus vidas para convertirse en buscadores e incluso niños huérfanos que siguen esperando el regreso de sus padres”, dijo la doctora en arte.

 

Al activarse la instalación, simultáneamente se escuchó la cuarta pieza Vis, un audio que recapitula el trabajo con infantes en situación de indefensión en Ciudad Juárez, quienes están en terapia y no pueden ser diagnosticados con estrés post traumático porque su problema es permanente, en la medida en que no encuentran a sus padres.

 

El doctor Jacobo Dayán, coordinador de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos y colaborador del portal Aristegui Noticias, coincidió en que no se tiene dimensionado el nivel del horror que se sufre en México, donde está la fosa clandestina más grande de América Latina con 298 cráneos y 22 mil 900 fragmentos óseos en Colinas de Santa Fe, Veracruz.

Esta terrible numeralia no ha sido capaz de generar empatía, porque sólo propicia un miedo infinito sin explicación y sólo “hemos sido capaces de indignarnos con la corrupción y el robo descarado de los políticos, pero no ante la violencia, pues no hemos podido dimensionarla y comunicarla”.

 

Bajo la narrativa de “en algo andaban solemos aceptar que una mujer sea violada porque seguramente era puta o vestía provocativamente”, volviéndose la culpable de la violencia; se pasa a no hablar de los responsables y a invisibilizar a las víctimas.

 

Las violencias en México son mucho más complicadas que un cúmulo de narcotraficantes asesinándose entre ellos, de hecho la principal fuente de agresión contra periodistas proviene del Estado, con instituciones creadas para proteger –la Marina y el Ejército– que son usadas para exterminar comunidades y luchadores sociales.

 

¿De qué otra cosa podemos hablar si no es del horror?, decía Teresa Margolles al colgar lienzos sumergidos en fluidos de cadáveres de Semefo durante una Bienal de Venecia como denuncia de la violencia sufrida en México, en este sentido Dayán consideró que es tarea del arte lograr incomodar.

 

En México hasta las marchas conmemorativas son violentas porque siguen siendo actos de resistencia, ya que más que recordar un suceso se realizan para exigir justicia y verdad, si no es a través del arte y las manifestaciones culturales no hay salida posible para generar conciencia sobre la dimensión del horror, lamentó el experto e investigador en masacres de México.

 

Finalmente Griselda Triana, periodista y defensora de la libertad de expresión quien también fuera esposa del periodista asesinado Javier Valdez, dijo que mediante el arte han podido resarcir una pequeña parte del tejido social afectado, como el caso del colectivo Recuperarte o del artista Juan Panadero, quienes han rescatado casetas de policía abandonadas para convertirlas en bibliotecas, así como un sinfín de actividades para regresarle a sus barrios la tranquilidad.

 

Esta mesa fue la primera de cuatro sesiones de diálogo que tendrán lugar en la Casa Refugio Citlaltépetl, los próximos jueves, a las 18:00 horas, un espacio de reflexión y diálogo en torno a los derechos humanos y la cultura.