Semanario de la UAM
12 11 2012
5
La fotografía de Jorge Ignacio Auñón fue colocada en el muro donde figuran quienes han
sido distinguidos con el Doctorado
Honoris Causa
por la UAM.
pero “¿qué verán las generaciones
actuales? Tal vez el primer vuelo a
Marte que se espera ocurra hasta
2030…
aunque por un momento
pensé que en la elección del pre-
sidente de Estados Unidos se gas-
taron 7,000 millones de dólares y
eso alcanzaría ahora para hacer tres
expediciones a Marte”.
Entre los logros de Auñón desta-
can la publicación de un libro so-
bre problemas estocásticos y más
de cien documentos científicos y
técnicos pioneros en la detección
de potenciales evocados individua-
les e interfaz cerebro-computado-
ra, los cuales han sido citados más
de 2,000 veces.
Ha sido premiado también por
el
Fulbright Scholar Institute of Ci-
bernetycs
,
de Barcelona, España,
y el
Phi Kappa Phi Honor Socie-
ty,
cuyos miembros registran gran
desempeño científico.
Felow of Institute of Electri-
cal and electronics engineers For
contributions in biomedical signal
Processing,
2008,
que es el más
alto reconocimiento de la sociedad
más importante de ingeniería eléc-
trica y electrónica del mundo.
Hace 52 años salió de La Habana
y llegó a Washington sin dinero
y hablando muy poco inglés. “Di
muchas vueltas buscando em-
pleo y trabajé incluso de sepultu-
rero”, pero siempre con la convic-
ción de que en algún momento
podría dedicarse a estudiar.
Con ese convencimiento Au-
ñón inició un camino en la Geor-
ge Washington University, donde
obtuvo los grados de licenciado,
maestro y doctor que lo llevaron
a convertirse en un científico
destacado.
Las estadounidenses univer-
sidades de Purdue, Colorado,
Texas y Alabama son algunas ins-
tituciones donde ha desarrollado
trabajo de investigación, dirigido
ahora a lo que se conoce como
interfaz cerebro-computadora.
El doctor Joaquín Aspiroz Lee-
han, profesor del Departamen-
to de Ingeniería Eléctrica de la
Unidad Iztapalapa, señaló que
el Doctor
Honoris Causa
por
la UAM indaga en la detección
de las señales y distintas formas
de onda que se producen en un
electroencefalograma cuando se
realizan tareas mentales distin-
tas, “de manera que es posible
rotar una imagen en la pantalla
de la computadora dependiendo
de la función en que se concen-
tre el cerebro, por ejemplo, jugar
fútbol o dormir”.
Identificar ritmos distintos
de un encefalograma permite
realizar acciones a distancia en
pacientes que por alguna enfer-
medad no se pueden mover ni
hablar. De ahí la importancia de
la investigación en temas de in-
terfaz cerebro-computadora, sos-
tuvo el también jefe fundador del
Área de Procesamiento Digital de
Señales e Imágenes Biomédicas.
Profundicé en los estudios
sobre ondas cerebrales y, cuan-
do en Washington trabajé en un
hospital para niños, me di cuenta
de que los pacientes con mon-
golismo tienen un tipo de onda
cerebral muy distinta y esto dio
lugar a importantes trabajos pos-
teriores”, apuntó Auñon.
Los vínculos de éste con el
Departamento de Ingeniería Eléc-
trica se remontan a 1981. Desde
entonces esa relación ha reditua-
do la formación de muchos pro-
fesores; en 2011 participó en un
simposio sobre diseño curricular
en ingeniería biomédica organi-
zado por la División de Ciencias
Básicas e Ingeniería y el Centro
Nacional de Investigación en
Imagenología e Instrumentación
Médica de la Unidad Iztapalapa.
Desde una visita a la UAM
efectuada en 1982 ha constata-
do “que la institución ha hecho
algo impresionante (…) no sé si
contribuí mucho a eso, pero re-
cuerdo que insistí a los profeso-
res que tenían que terminar sus
doctorados y debían hacerlo ya,
porque México no podía esperar
20
años”. Da gusto constatar este
avance importante”, refirió el
Doctor
Honoris Causa.
Antiguo sepulturero