Semanario de la UAM
10 12 2012
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V C
oloquio
:
B
ienestar
social
y
democracia
Crea el cibercafé un ambiente barroco de
simulación sin relaciones interpersonales
Con Internet los jóvenes se individualizan y atrapan en la afectividad virtual.
Y sin café, en este
albergue el bienestar,
como bien común y
social, es la Red
Ana Alejandra Villagómez Vallejo
Ante el
borramiento
de las institu-
ciones tradicionales que están en
construcción y la trasformación del
trabajo, la escuela, la producción
económica, la familia y la gran can-
tidad de información circulante, los
jóvenes encuentran en Internet un
espacio seguro y tranquilo.
En ese contexto el cibercafé es
un albergue, un ambiente barroco
de simulación –sin relaciones in-
terpersonales ni café– como una
respuesta de la modernización a
la precariedad social en la que el
bienestar, como bien común y so-
cial, es la Red.
La doctora María Cristina Fuen-
tes Zurita, profesora del Departa-
mento de Sociología de la Unidad
Iztapalapa, disertó sobre el tema
en el
V Coloquio: Bienestar social
y democracia
,
organizado por la Li-
cenciatura en Psicología Social de
esa sede de la Universidad Autóno-
ma Metropolitana (UAM).
En su investigación
El lazo social
y el joven sujeto virtual
explica que
en el ciberespacio los jóvenes no
son actores que construyan la sociedad, se individualizan y en el estar
bien se atrapan en la afectividad virtual.
“
Los encontramos en la precariedad, sin reconocimiento de recursos
identitarios, jugando divertidos con Internet, sin procurar un cambio subje-
tivo que les permita al menos sobrevivir o transformar el contexto”.
El entorno es hostil para estas nuevas generaciones, pues no existen
derechos actualizados en un sistema de instituciones de justicia atrapado
en la corrupción; lo que opera es la complicidad, una serie de creencias
y valores afectivos que protege a los conocidos e impide manejarse con
normas; la reproducción del lazo está llena de injusticias, el no acceso y
la exclusión de las mayorías.
Por ello, advirtió, el nexo social se transforma en identificaciones más
estéticas de la forma como sucede con instrumentos tecnológicos, por
ejemplo el teléfono celular, los cuales ubican la identidad como un juego
de grupos que comparten usos dados a los objetos tecnológicos, confi-
gurando una cultura de consumo nueva en lo local que puede confundir
a los jóvenes.
La especialista explicó que opera la
desterritorialización
del sujeto de
su entorno real al crear otro nuevo, pues llega a desconectarse simbólica
y cognitivamente de todo, ya que experimenta la recomposición de la
identidad personal a través de un vínculo construido de folclor, machis-
mo, sexismo, racismo, clasismo y humor.
Y cómo no hacerlo ante la precarización social conformada de am-
bientes de inseguridad, incertidumbre y violencia; falta de garantías y
condiciones socioeconómicas mínimas y suficientes para una supervi-
vencia digna, todo lo cual afecta a los jóvenes –futuros trabajadores, en el
mejor de los casos– y repercute en su entorno familiar y social.
En entrevista la maestra Concepción López Gutiérrez, organizadora del
Coloquio junto con la maestra María Teresa Acosta Ávila, destacó que el ob-
jetivo del encuentro fue dar a conocer investigaciones que confluyan en los
ejes temáticos del bienestar y la democracia desde perspectivas actuales.
Convocado por el Área de Psicología Política e Identidades, el Cuerpo
Académico Representaciones Sociales y Psicología Política y la carrera de
Psicología de la Facultad de Estudios Superiores de Zaragoza, el Coloquio
presentó ponencias sobre política, educación, felicidad, bienestar social-
cultural y redes sociales tangibles y virtuales, entre otros temas.