Semanario de la UAM
11 02 2013
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De estos puntos se desprenden
otros subtemas; respecto del fisio-
lógico se evalúan las capacidades
motoras, de lenguaje y cognitivas,
entre otras; en la parte de interac-
ción se valora al cuidador prin-
cipal; mientras que en cuanto al
ambiente social se llevan a cabo
visitas domiciliarias para conocer
a quienes conviven con el chico y
establecer si existen problemas de
alcoholismo, drogadicción o vio-
lencia, por ejemplo.
La idea es que una vez identi-
ficados los factores de riesgo, los
infantes puedan ser “derivados” a
instituciones donde recibirán apo-
yo fisiológico, psicológico y de nu-
trición, “lo que nos permite preve-
nir el daño” en una etapa posterior,
insistió Contreras.
Riesgos potenciales
En los poco más de tres años que
ha estado en marcha el sistema
de vigilancia –cuyo coordinador
por parte de la UAM es el doctor
Rolando Rivera González, investi-
gador de la Maestría y del Instituto
Nacional de Pediatría– se han po-
dido identificar diferentes casos.
Por ejemplo de quien se sospe-
chaba que podría padecer epilep-
sia; otro con alteraciones visuales
o cataratas y el de una pequeña a
quien se “derivó” porque a sus casi
dos años presentaba problemas al
hablar y caminar.
Además existen dificultades im-
portantes de violencia intrafamiliar,
pobreza extrema y situaciones de
depresión materna. Hay madres
adolescentes que son atendidas de
manera especial.
Todo esto es posible gracias
a dos áreas de trabajo fuertes: la
diagnóstica, donde alumnas de la
Maestría aplican pruebas “avaladas
en los planos nacional e internacio-
Localizados los factores
de riesgo, los pequeños
puedan ser derivados
a instituciones
para su atención
se brinda información para prevenir
accidentes, entre otras actividades.
El Sistema de Vigilancia y Pro-
moción del Desarrollo Integral del
Niño ha permitido a las alumnas
del citado posgrado trabajar temas
diversos de investigación: el víncu-
lo materno a través de la prueba de
alimentación y la interacción con
el programa antes y después; las
estudiantes han podido establecer
qué tanto se modifica el programa
en la casa.
Contreras se encuentra en el
proceso de obtener un instrumento
para evaluar en el hogar a las ma-
más respecto del sistema y definir
qué tanto replican las actividades
que se llevan a cabo en el centro.
nal”, y la intervención, en la que se
trabaja con estimulación temprana
y son impartidas pláticas a padres
sobre nutrición, psicología, crianza
y aplicación de vacunas.
También se realizan visitas domi-
ciliarias para verificar qué tanto se
favorece la estimulación en casa y
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